Por Diana Llorens

ninos pinchar insulina

Las inyecciones son algo que no gusta a nadie, pero en algunos casos, como la diabetes tipo 1, pueden resultar imprescindibles.

Hablamos con Carmen Yoldi, enfermera de práctica avanzada en diabetes, que nos cuenta cuáles son los miedos de los niños y qué estrategias pueden ayudar a eliminarlos.

Enseñar a los niños a administrarse la insulina

Existe dos tipos diabetse. En la diabetes tipo 1 el cuerpo no produce nada de insulina y en la diabetes tipo 2 esta producción es insuficiente.

El 90% de los niños con diabetes sufre diabetes tipo 1, mientra que la tipo 2 suele aparecer en la edad adulta. Según datos de la Sociedad Española de Diabetes, en España unas 90.000 personas tienen diabetes tipo 1.

  • En este tipo de diabetes, la inyección de insulina es necesaria desde el primer momento.

Cuando se diagnostica la diabetes, los niños acostumbran a estar ingresados en el hospital durante unos días, tiempo en el cual se les enseña a ponerse la insulina, tanto a ellos como a sus padres.

  • En el caso de los más pequeños, son los padres los encargados de poner la inyección de insulina.
  • A partir de los 8 años, hay que incentivar que se pongan la insulina ellos solos.

Después del alta, se establecen diversas visitas de seguimiento dentro del programa de educación en el tratamiento de la diabetes, en las que se explican todos los conceptos relacionados con la diabetes (alimentación, dosis de insulina, ejercicio, control de glucosa, entre otros), y se evalúa si están siguiendo correctamente las indicaciones.

¿Qué miedos tienen los niños al iniciar el tratamiento con insulina?

El principal miedo de los niños ante la inyección de insulina es el miedo al dolor. Este miedo hace que se pongan muy tensos y la inyección les duela más.

En los niños la dificultad es que entiendan que se tienen que pinchar, sobre todo cuando son muy pequeñitos”, subraya Carmen Yoldi. El hecho de no entender por qué es necesaria la insulina, hace que se resistan.

Además, muchas veces son los padres los que transmiten el miedo a los niños.“Los papás tienen que mostrar seguridad e intentar minimizar, en la medida de los posible, el miedo”, dice Yoldi.

Estrategias para vencer el miedo a pincharse insulina

Estos consejos ayudarán a que el niño vaya perdiendo el miedo:

Mostrar las agujas

Hay que explicarles y mostrarles a los niños que las agujas son muy finas y muy pequeñas, miden entre 4 y 6 milímetros. “La mayoría utilizan 5 milímetros de longitud y son muy finas, y la verdad es que duelen muy poco”, apunta Carmen Yoldi.

Anestesiar la zona

“Se pueden utilizar soluciones anestésicas que duerman un poco esa zona de la piel donde vamos a pinchar”, indica Carmen Yoldi.

  • Esto puede resultar útil en los primeros pinchazos si el niño muestra mucho miedo.

Disimular o distraer la sensación de dolor

Hay instrumentos que se pueden colocar en la punta del bolígrafo de insulina y rascan un poquito la piel para que la inyección duela menos”, asegura Yoldi.

Pinchar en zonas que ellos puedan ver

Si los niños ven dónde y cómo se les pincha, a menudo se asustan menos.

  • Muchas veces se quejan más cuando hay que pinchar en la nalga que si hay que pinchar, por ejemplo, en el brazo”, explica Carmen Yoldi.

Utilizar muñecos

Por un lado, los muñecos les ayudan porque se identifican con ellos y, por otro, les sirven para coger práctica y tener más precisión.

  • Cuanto más tembloroso estás, más mueves la aguja en el cuerpo y esto hace que pueda doler más”, afirma Yoldi.
  • Podemos darles un bolígrafo de insulina sin aguja para que pinchen a sus muñecos y se familiaricen con la situación.

Explicarles por qué necesitan la insulina

Hay que hablarles claro y hacerles entender que la insulina es necesaria para vivir y hará que se encuentren mejor.

  • No hay que decir que no pasa nada, porque en realidad sí pasa algo”, explica Yoldi. Hay que ser firmes, pero siempre desde el respeto al niño.

Utilizar cuentos

Para los más pequeños, que no entienden qué les está pasando, existen cuentos en los que los protagonistas tienen diabetes.

  • Identificar que hay un personaje que también tiene diabetes y que le pasa como a él, que se pone la insulina, que se pincha el dedo, que tiene que apuntar los controles en una libreta, le ayuda a normalizar la situación”, revela la enfermera.

Refuerzo positivo

Cuando hayan actuado bien (sin quejarse, sin llorar), se les puede premiar de manera sencilla, por ejemplo, viendo una película juntos o haciendo algo que les guste.

  • Más que reñir cuando lo han hecho mal, se trata de premiar cuando lo hacen bien”, indica Yoldi.

El miedo al pinchazo suele ir desapareciendo con el tiempo. “Da mucho miedo en las primeras inyecciones, pero después lo que suelen decir es que ya se han acostumbrado”, afirma Carmen Yoldi.

En algunos casos en los que el miedo no se puede resolver con estas estrategias y el niño manifiesta fobia a pincharse, existen en algunos hospitales unidades de atención emocional a los niños que pueden ayudar a que el niño entienda lo que le ocurre y se relaje.

Tags relacionados