Asesorado por el Dr. Enrique Burgos de la Obra, cirujano especializado en lipedema y director médico de Lipemedical

Por Soledad López, periodista especializada en salud

lipadema u obesidad

El lipedema es una enfermedad del tejido adiposo o tejido graso que conlleva una acumulación progresiva de células grasas en las piernas, aunque también puede darse en los brazos. Afecta casi exclusivamente a las mujeres y se calcula que lo sufre entre un 4 y un 11% de la población femenina.

Pero no es solo una cuestión estética. El lipedema resta calidad de vida, provoca dolor y, sobre todo, es fuente de frustración.

  • Por más dieta o ejercicio que se haga, la pérdida de volumen es mínima en proporción al esfuerzo realizado.

El 80% de los médicos desconocen esta patología y la paciente deambula de consulta en consulta sin obtener un diagnóstico.

El lipedema, una patología reconocida por la Organización Mundial de la Salud en 2018, suele confundirse fácilmente con otras enfermedades como la obesidad o el linfedema. Sin embargo, son trastornos bien distintos y el abordaje también es diferente.

  • Sobre esta enfermedad y las opciones de tratamiento hemos hablado con el Dr. Enrique Burgos de la Obra, cirujano especializado en lipedema, director médico de Lipemedical y pionero en España en dedicarse en exclusiva al tratamiento de esta patología.

Qué puede causar el lipedema

Las causas exactas del lipedema se desconocen pero se cree que puede haber básicamente:

  • Una influencia hormonal porque curiosamente esta enfermedad aparece en momentos de la vida de la mujer donde hay cambios hormonales importantes: pubertad, embarazo, menopausia y también por la toma de anticonceptivos.
  • Y una carga genética. Estudios americanos apuntan a posibles mutaciones genéticas como causantes de esa acumulación progresiva y patológica de células grasas, aunque son necesarios más estudios en este sentido. Por tanto, la herencia familiar es un factor de peso, pero el problema también puede aparecer aunque no haya más casos en la familia.

señales para sospechar de lipedema

En el caso del lipedema, el aumento progresivo de tejido graso se produce en zonas muy concretas: principalmente en las piernas y en un 30% de las pacientes también se ven afectados los brazos.

Pero el aumento de volumen no es la única característica de esta enfermedad. Hay otros síntomas o señales que la acompañan y que se intensifican a medida que evoluciona.

  • Pesadez y sensibilidad al tacto. Al inicio de la enfermedad la paciente se queja de pesadez en las piernas y nota molestias al tocar la zona afectada. Se forman hematomas con facilidad porque hay mayor fragilidad capilar.
  • Dolor. Conforme va avanzando, la pesadez es mayor y continua, las molestias al tacto se convierten en dolor y ese dolor puede aparecer incluso en reposo, lo que dificulta el sueño y también afecta en gran medida a las actividades diarias. "No pueden hacer deporte, se cansan mucho y si por ejemplo trabajan de pie lo pasan mal, de hecho el lipedema es motivo de baja laboral", asegura el especialista.

"La paciente no se queja de volumen en las piernas, se queja de dolor", afirma el especialista

  • Desproporción. Se produce una descompensación entre el volumen del torso, que puede ser muy delgado; y el de las piernas, que acumulan mucha grasa. En estos casos el diagnóstico es sencillo. "El problema es que en el lipedema puede haber sobrepeso porque las pacientes tienen dificultades para hacer ejercicio, lo que dificulta el diagnóstico porque la desproporción no es tan evidente", aclara.
  • Limitación de la movilidad. La acumulación de grasa hace que las piernas adquieran una forma tubular, como de cilindro, lo puede llegar a dificultar la marcha. "En grados avanzados las pacientes puede desarrollar piernas en X, y en edades muy avanzadas incluso pueden acabar en silla de ruedas", afirma.
  • No mejora con dieta. "Si la paciente se pone a dieta, pierde peso del torso pero de las piernas muy poco. He tenido pacientes que se cuidan mucho, pero las células adiposas no responden adecuadamente ni a la dieta ni al ejercicio", subraya.
  • Gran impacto emocional. "Esta enfermedad suele empezar en la pubertad y no es fácil obtener un diagnóstico, con lo que las mujeres conviven años con un problema al que no le ven solución. Lo viven con frustración y los síntomas les restan calidad de vida", confiesa.

con qué puede confundirse

El Dr. Burgos insiste en que esta enfermedad es todavía desconocida por muchos médicos, por eso es habitual que las pacientes reciban un diagnóstico erróneo. "Suele confundirse con obesidad, con linfedema y con problemas vasculares", explica el especialista.

En qué se diferencia de la obesidad

  • La obesidad no duele.
  • La obesidad mejora con dieta y ejercicio.
  • En la obesidad, la grasa se reparte en mayor o menor medida por todo el cuerpo, no en exclusiva en una zona.

En qué se diferencia del linfedema

  • El linfedema es un problema del sistema linfático, por tanto el volumen acumulado es de líquido no de grasa.
  • El linfedema es asimétrico: se produce en una pierna o en un brazo. Mientras que el lipedema es bilateral: aparece en las dos piernas o los dos brazos.
  • Al tratarse de un problema de acumulación de líquido, se hincha la extremidad entera (la pierna y el pie; y el brazo y la mano). En el lipedema, el volumen afecta solo a la pierna o al brazo, pero no al tobillo ni al pie y tampoco a la mano.

En qué se diferencia de problemas vasculares

  • Al ubicarse en las piernas, el lipedema suele confundirse con problemas de circulación y a la paciente se la deriva a un especialista vascular, pero obviamente como el problema no es de circulación, la mujer sigue sin obtener solución alguna.

Cómo se diagnostica el lipedema

No es necesario ninguna prueba médica concreta para llegar a un diagnóstico, a no ser que se quieran realizar para descartar otros problemas.

Solo es necesario un examen físico y una explicación detallada de los síntomas por parte de la paciente para llegar a la conclusión de que se trata de lipedema. Y, por supuesto, el médico debe conocer esta patología para que no le pase por alto.

"En la exploración física llaman la atención tres cosas: la desproporción entre torso y piernas; una forma muy característica de acumulación de la grasa entorno a las rodillas que hace que la pierna adopte una forma tubular o cilíndrica con los pies libres de afectación, y el dolor en la palpación", explica el Dr. Burgos.

Cómo se trata el lipedema

Existen dos vías de tratamiento.

Medidas conservadoras:

Están encaminadas a reducir los síntomas.

  • Usar medias de compresión específicas de ortopedia que actúan masajeando la zona. Ayudan a aliviar la congestión que provoca la acumulación de grasa.
  • Dieta antiinflamatoria. Reducir los alimentos que generan inflamación en el organismo (alimentos procesados, carnes rojas, azúcares, grasas saturadas y trans ) y aumentar los que tienen el efecto contrario (frutas, verduras, pescados, frutos secos) ayudaría a frenar la progresión de las células grasas.
  • Deportes en agua. Estas pacientes tienen muchas dificultades para hacer deporte debido a la pesadez de las piernas, el roce entre los muslos y el dolor al tacto, unas molestias que en el agua se minimizan. Además, la propia presión del agua mejora el problema.

Las medidas conservadoras pueden ser de gran ayuda en personas jóvenes en grados iniciales de la enfermedad (el lipedema se clasifica en cuatro grados en función de lo avanzado que esté) y contribuyen a frenar el avance del trastorno.

Cirugía

Cuando las medidas conservadoras no funcionan y el dolor no se alivia existe la opción de la cirugía de lipodescompresión.

La lipodescompresión tiene como fin eliminar una buena parte de las células adiposas acumuladas en las piernas, que son más fibrosas que las que se acumulan en el abdomen.

  • Esta cirugía se practica en zonas donde hay bastantes estructuras músculo-nerviosas (de la rodilla hacia abajo y en la cara interna del muslo), lo que requiere manos expertas y unas técnicas concretas para no dañar los vasos linfáticos y extraer grandes cantidades de grasa. "Conlleva sus riesgos, por eso tradicionalmente la liposucción convencional estaba limitada de la rodilla hacia abajo", aclara el especialista.
  • El postoperatorio suele provocar debilidad y cansancio, pero los resultados son muy positivos: se reduce el volumen de las piernas y desaparecen los síntomas porque desaparece la presión.

Y una vez operada, ¿el lipedema puede volver a aparecer?"No hay estudios a 20 años vista para saber qué puede pasar tras la intervención, sí los hay a 12 años vista y el problema no ha vuelto aparecer. Lo que está claro es que cuanto más ambiciosa sea la cirugía y más volumen de grasa de extraiga, mayor será el alivio para la paciente y los resultados serán más duraderos", concluye.

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