Dr. Alfonso Santamaría
Dr. Alfonso Santamaría

Sociedad Esp. de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello

Cómo prevenir la rinitis y evitar que se vuelva crónica
Gettyimages

A muchas personas con alergias la nariz les gotea casi continuamente cuando entran en contacto con aquello que se las provoca: ácaros, pelo de animales, polen...

Pero la rinitis no solo se padece por causas alérgicas; hay otras situaciones que la propician. En general, no se suele expulsar mucosidad, pero la inflamación provoca que sintamos la necesidad de sonarnos a menudo.

7 causas que provocan rinitis

Hay varias situaciones que pueden causar la aprición de rinitis pero es importante que si los síntomas son muy intensos o duran más de una semana, acudas al médico para que estudie y trate tu caso.

Una infección por un virus o una bacteria

Los virus suelen provocar la mayor parte de los casos (el denominado resfriado común).

Tras incubarlo entre uno y tres días, aparecen la obstrucción y el goteo nasales; y podemos perder el olfato y el gusto.

Entre el quinto y el séptimo día suele haber mejoría.

Irritantes físicos

La rinitis irritativa está provocada por estímulos físicos irritantes como el polvo o el tabaco, olores intensos de perfumes o de productos de limpieza, y hasta por los cambios de temperatura y humedad, las comidas muy calientes o picantes y las luces potentes.

  • Estos estímulos pueden hacer que los vasos sanguíneos del interior de la nariz se expandan y el tejido nasal se llene de sangre y líquido, dando lugar al molesto moqueo.

Niveles hormonales

Sí, las hormonas influyen. Los estrógenos y la progesterona pueden aumentar la actividad de las glándulas mucosas y el aporte de sangre a la nariz, dando lugar a rinitis en la pubertad, el ciclo menstrual, antes y después de la menopausia y el embarazo.

Reflujo gastroesofágico

Si sufrimos reflujo gastroesofágico, es posible que nos gotee la nariz, sobre todo si dormimos boca arriba o boca abajo, porque los ácidos que suben del estómago irritan las vías respiratorias altas (nariz, boca, laringe y faringe).

Ejercicio y rinitis

La rinitis puede estar inducida por el ejercicio. Quienes corren o nadan son los más vulnerables. Los primeros están expuestos a más elementos irritantes o alérgenos; los segundos, a los productos químicos que se usan en las piscinas.

  • Otro factor que puede influir en la inflamación de las mucosas es que, al entrenar, necesitamos respirar más y aumentan la actividad nasal y las secreciones.

Fármacos

Aspirina, ibuprofeno y antihipertensivos (como los betabloqueantes) pueden causar rinitis medicamentosa.

Otros medicamentos que capaces de desencadenarla son ciertos antidepresivos,anticonceptivos orales o fármacos para la disfunción eréctil.

Origen emocional

En este caso aparece cuando estamos sometidos a mucho estrés o excitados sexualmente y se conoce como rinitis de la Luna de Miel.

cuando la rinitis es crónica

Además de exponerte lo mínimo a las circunstancias capaces de desencadenar la rinitis…

  • No te excedas con los espráis nasales descongestionantes. Generan lo que se conoce como rinitis farmacológica. Además, causan adicción, hasta tal punto que en algunos casos es necesario aplicar pautas o realizar tratamientos de deshabituación para aquellas personas que se han vuelto adictas a ellos.
  • Si te suenas, hazlo bien. Hacerlo con demasiada fuerza provoca que la mucosa de la nariz se inflame más y, en vez de aliviarte, la rinitis podría empeorar.
  • Aléjate del tabaco. Es un gran irritante, tanto si tú fumas como si estás expuesto al humo ajeno, y empeora la inflamación de las mucosas nasales. ¡El tabaco y el humo que desprende contienen casi 5.000 sustancias químicas!

Gestos QUE ALIVIAN LA RINITIS

Cuidar las mucosas nasales es la clave para aliviar los síntomas:

  • Lava tu nariz diariamente para eliminar las sustancias que la irritan. Puedes aplicarte agua de mar depurada, que contiene oligoelementos y minerales, y se vende en farmacias. Para limpiar la fosa nasal derecha, inclina la cabeza hacia la izquierda y al contrario.
  • Bebe líquido en abundancia para diluir la mucosidad. El agua será tu aliada; también puedes tomar zumos naturales de fruta, infusiones y caldos. Y evita las bebidas con cafeína (deshidratan) y el alcohol (empeora la inflamación y la congestión).
  • Instala un humidificador. Si en casa o en el trabajo el ambiente es muy seco, te ayudará a aflojar la mucosidad. Eso sí, límpialo las veces que recomiende el fabricante. Para lograr el mismo efecto, también puedes hacer vahos de agua caliente (si quieres, añádele unas hojas secas de eucalipto).
  • Cambia de almohada. La congestión suele empeorar al estar tumbados. Para evitarlo, utiliza una almohada un poco más alta o eleva el cabecero de la cama. Si sufres reflujo, duerme del lado izquierdo para aliviarlo.