Las plantas medicinales son un recurso natural para tratar múltiples alteraciones, y existen multitud de formas de prepararlas y tomarlas. A veces sus efectos dependen de la administración, así que te aclaramos cómo hacerlo en cada caso.

Antes de empezar ten en cuenta que, algunas plantas tienen potentes principios activos que actúan sobre el organismo y que pueden interferir en algunos fármacos (o reducir la eficacia de estos) o que no es recomendable usar en determinados momentos vitales.

  • Antes de utilizar una planta medicinal pide consejo al especialista e informa a tu médico si tomas plantas para alguna patología que ya sufres.
vaho

1 / 5 Vahos para las vías respiratorias

Para obtener los beneficios de las plantas en el caso de tener problemas respiratorios es útil tomarlas en forma de jarabe o hacer vahos.

Vahos: para resfriados, gripes, bronquitis...

  • Para hacerlo, hierve en 1 litro de agua 6 cucharadas de la planta (eucalipto, tomillo, orégano o tusilago...) durante 10 minutos.
  • Retira y colócala en un bol cerca de la cama.

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Jarabe casero: ayuda en los trastornos respiratorios y digestivos.

  • Cuece durante 15 minutos a fuego lento 3/4 de litro de agua mineral con tres cucharadas de mezcla de regaliz, semillas de hinojo y lino, anís estrellado, tomillo, orégano, melisa, 1 manzana y 2 higos secos troceados.
  • Apaga el fuego y deja reposar la preparación 10 minutos.
  • Filtra y añade el zumo de 2 limones y 4 o 5 cucharadas soperas de miel.
higiene anal

2 / 5 Baños de asiento que alivian las infecciones urinarias

Los baños de asiento están indicados para tratar infecciones genitales y urinarias. En este caso la preparación tiene efecto calmante y desinfectante y se usa para lavar la zona:

  • Cuece en un litro de agua mineral 4 cucharadas soperas de una mezcla a partes iguales de tomillo, cola de caballo, gayuba, caléndula y semillas de lino.
  • Déjalo hervir durante 10 minutos a fuego bajo y tapado.
  • Apaga el fuego y deja reposar de 10 a 15 minutos.
  • Filtra y realiza baños de asiento en el bidé de 1 a 2 veces al día.
cataplasma

3 / 5 Piel y ojos, ¿compresa o cataplasma?

Cataplasma: los beneficios de ciertas plantas directamente a la piel pueden ser nutritivos, calmantes, desinfectantes...

  • Se utiliza bardana, caléndula, consuelda, cola de caballo, alóe vera, árnica o hipérico.
  • Se prepara lavando bien la planta y chafándola en crudo (escaldada si es dura) con un mortero.
  • Se aplica 1 cm de esta papilla en la zona afectada.

Compresa: se utiliza para mejorar problemas en la piel como erupciones, irritaciones, acné, o problemas en los ojos como conjuntivitis, irritaciones y dolor por sobreesfuerzo.

  • Puedes usar tomillo, manzanilla, hipérico, eufrasia, cola de caballo, saúco...
  • Se prepara sumergiendo una gasa de algodón esterilizada en una infusión o decocción (depende de la planta) y se aplica en la zona.
bano caliente 2

4 / 5 Baños que relajan y alivian

Un baño con agua templada es ideal para relajarte y alejar el dolor: si añades las hierbas al agua de la bañera los principios activos de las plantas se disuelven en ella y actúan sobre la piel y otros componentes se evaporan en el aire. Hazlo así:

  • Llena media bañera de agua caliente y añade 1⁄2 kilo de sal.
  • Vierte 1 litro de infusión o decocción de espliego, tila, melisa o flor de azahar.
  • Sumérgete en el agua.
decoccion

5 / 5 ¿Decocción, infusión o maceración?

Son tres maneras diferentes de preparar las plantas para obtener su máximo beneficio curativo:

- Decocción: se preparan así las partes más duras de las plantas, como hojas gruesas, raíces, semillas o cortezas: boldo, anís estrellado, semillas de cardo mariano, ginseng...

  • Hierve un vaso de agua con una cucharada de la planta elegida y cuece de 5-10 minutos.
  • Apaga el fuego, tápalo, deja reposar cuela y añade limón y miel.

- Infusión: ideal para preparar las partes “tiernas” de las plantas, como flores, hojas y pequeños tallos: té, manzanilla, tila, poleo...

  • Se prepara añadiendo una cucharada sopera de la planta troceada en una taza y vertiendo agua bien caliente (o hirviendo).
  • Tapa de 2 a 10 minutos, filtra y añade una rodaja de limón, azúcar o miel.

- Maceración: se hace así si hay que potenciar el efecto medicinal de la planta. Se macera en alcohol o aceite de 20 a 40 días reservado de la luz y se aplica directamente sobre la piel.

  • En aceite se sumergen las partes tiernas de las plantas.
  • En alcohol se maceran las plantas duras, para extraer mejor sus componentes.

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Por Javier Mansa, Experto en Terapias Naturales