Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Infección de orina
iStock by Getty Images

Una de cada dos mujeres sufrirá al menos una infección de orina o cistitis a lo largo de su vida.

Pero las infecciones del tracto urinario no solo son comunes, también tienden a ser recurrentes. Alrededor de un 10% de mujeres padecerá cistitis de repetición, un problema que aumenta con la edad.

Cada vez hay mayor resistencia a los antibióticos y los fármacos para tratarlas no funcionan, por eso se investiga en nuevas terapias.

Investigadores de la Facultad de Medicina de Baylor han descubierto una nueva estrategia para tratar la cistitis, el tipo de infección más habitual, que podría ser mucho más efectiva que los actuales tratamientos con antibióticos. Los resultados del estudio se han publicado en Cells Reports.

Cómo se produce la infección de orina

Los tratamientos más efectivos contra una enfermedad se han descubierto a base de investigar los mecanismos que la provocan. Y así lo ha hecho el equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de Baylor.

Más del 85% de las infecciones urinarias son causadas por la bacteria E. coli.

  • Esta bacteria puede adherirse a la superficie de las células epiteliales que recubren el interior de la vejiga, las llamadas células uroteliales.
  • Una vez adheridas a la superficie de la vejiga, pueden acabar entrando dentro de las células uroteliales, donde se reproducen y provocan la infección.

"En el estudio actual, observamos cómo las células uroteliales combaten la invasión y proliferación de las bacterias E. coli al tiempo que preservan su integridad, que es esencial para el correcto funcionamiento de la vejiga", señalan los investigadores.

Cómo lucha el cuerpo contra la infección

Para comprender cómo se produce exactamente la infección de orina, trabajaron con células uroteliales cultivadas en laboratorio.

  • Vieron que en la primeras horas después de la infección, las células uroteliales que recubren la vejiga se defendieron produciendo unos compuestos altamente activos que matan las bacterias E coli.
  • Estos compuestos anti-bacterias son muy fuertes y si la infección se mantiene podrían dañar también las células uroteliales, lo que sería perjudicial para la vejiga.
  • Sin embargo, vieron que a medida que se acumulaban estas sustancias anti-bacterias, se producían unas proteínas que protegían la vejiga de la inflamación.

Los investigadores observaron que en esa lucha exitosa contra la infección de orina se pone en marcha un ejército muy eficaz que, por un lado, mata las bacterias y, por otro, activa genes productores de proteínas protectoras que, a su vez, evitan la inflamación de la vejiga.

Y al evitar la inflamación evitan también que se perpetúe la infección. Una vejiga en perfecto estado lucha mejor contra la invasión de E. coli.

"Estos eventos coordinados eliminan la E. coli y preservan la integridad de las células atacadas por las bacterias", señalan los investigadores.

Comprender la infección para atacarla

Comprender el proceso que sigue a una infección por E. coli reveló a los investigadores una posible nueva estrategia para combatir la cistitis. Los investigadores creen que desarrollar fármacos que activen estas proteínas antiinflamatorias podría ser muy útil en las infecciones de orina.

Ya existen fármacos de este tipo aprobados por la FDA y se utilizan para atenuar la respuesta inflamatoria en enfermedades como la esclerosis múltiple.

Han probado el fármaco con un modelo animal y han comprobado que reduce el daño que las bacterias causan en las células de la vejiga.

Y no dudan de que puede ser un tratamiento potencial para las infecciones de orina que hay que explorar.

  • La mujeres con infecciones de orina recurrentes sufren inflamación crónica, lo que daña la mucosa de la vejiga y cronifica la infección.

Los tratamientos continuados con antibióticos entrañan un gran riesgo porque dañan el microbioma de la vejiga, las bacterias buenas, y promueven el desarrollo de bacterias resistentes a los antibióticos, dando lugar a un negativo círculo difícil de solucionar.

Los investigadores son conscientes de que se necesita investigar más para desarrollar nuevos fármacos pero están muy satisfechos de su hallazgo: han identificado una terapia sin antibióticos capaz de contener la infección de orina y reducir la inflamación.