Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Desmontan la tesis de la higiene: limpiar mucho no aumenta las alergias
iStock by Getty Images

En los últimos 30 años se ha duplicado el porcentaje de personas que sufren alergia. Y los niños son uno de los sectores de población más afectados.

Los casos de asma son ya el doble en niños que en adultos y en el 80% de los casos es de origen alérgico.

¿Por qué aumentan tanto las alergias en niños? Una de las teorías más esgrimidas en los últimos años es la de la higiene. La sociedad moderna es demasiado limpia, lo que provocacaría un sistema inmunitario defectuoso en los niños.

Sin embargo, este teoría podría tener los días contados. Un artículo publicado por investigadores del University Collego London y la London School of Hygiene & Tropical Medicine (Reino Unido) en Journal of Allergy and Clinical Immunology cuestiona la hipótesis de la higiene como desencadenante de la mayor incidencia de alergias en los niños occidentales.

Qué es la teoría de la higiene

La llamada hipótesis de la higiene defiende que exponer a los niños a determinados microorganismos cuando son pequeños les protege contra las enfermedades alérgicas porque contribuye al correcto desarrollo de su sistema inmunitario.

Sin embargo, la excesiva desinfección y limpieza que impera en la mayoría de los hogares del primer mundo hace que los niños están expuestos a muchos menos gérmenes en los primeros años de vida.

Así pues, su sistema inmunitario tiene menos trabajo y se acaba rebelando contra sustancias aparentemente inofensivas, dando lugar a la aparición de alergias.

El conflicto entre gérmenes buenos y malos

Los investigadores reconocen que la exposición a microorganismos es necesaria para la salud.

  • "Los microorganismos que pueblan nuestros intestinos, piel y vías respiratorias desempeñan un papel clave en nuestra salud toda la vida, por lo que necesitamos estar expuestos a estos microorganismos beneficiosos, que proceden principalmente de nuestras madres, otros miembros de la familia y el entorno natural", reconoce Graham Rook, autor principal del estudio.

Pero otra cosa bien distinta es que la excesiva higiene sea el culpable de las alergias:

  • "Desde hace más de 20 años existe la idea de que la higiene del hogar o lavarse habitualemente las manos, que son esenciales para frenar la exposición a los patógenos causantes de enfermedades, también bloquean la exposición a los organismos beneficiosos", explica.

Así pues, los investigadores se propusieron "resolver el conflicto entre, por un lado, la necesidad de limpieza para librarnos de patógenos y, por otro, la necesidad de aportes microbianos para poblar nuestros intestinos y desarrollar un correcto sistema inmunitario", aclara Rook.

Los microbios buenos no suelen estar en casa

Analizando los microbios que necesitamos para una microbiota sana y un sistema inmunitario fuerte, y los que no necesitamos porque provocan enfermedades, los investigadores vieron que el problema no es la excesiva higiene del hogar.

Y dan cuatro razones convicentes:

  • Los microorganismos que se pueden encontrar habitualmente en los hogares modernos no son en gran medida los que necesita el sistema inmunitario para desarrollarse correctamente.
  • Las vacunas que existen hoy en día han salvado muchas vidas y hacen mucho más por reforzar nuestro sistema inmunitario que la exposición a patógenos que podrían costarnos la vida.
  • Hay pruebas de que los microorganismos de las zonas verdes y los entornos naturales son especialmente buenos para nuestra salud. Un estudio publicado en Science Advances ha demostrado que parques y jardines albergan microbios importantes que estimulan el correcto funcionamiento del sistema inmuniario reduciendo las alergias. Y aquí la higiene del hogar no tiene nada que ver. Probablemente el problema no sea la limpieza, sino que visitamos poco entornos naturales.
  • Por último, en los estudios que han encontrado un vínculo entre la limpieza del hogar y las alergias, la causa de estas no era la eliminación de microorganimos, sino la exposición de los pulmones a los productos de limpieza fuertes.

Conclusión: "la limpieza del hogar es buena, y la limpieza personal es buena, pero para prevenir la propagación de la infección hay que dirigirla a las manos y a las superficies implicadas en la transmisión de la infección. Así limitaremos también la exposición directa de los niños a los agentes de limpieza", concluye Rook.

Pero la teoría de la higiene no es la única que se utiliza para justificar el aumento de las alergias. La toma de antibióticos, que destruyen los microbios buenos del intestino, y la contaminación serían otros factores que habrían influido en gran medida en el aumento de las alergias. Y en ambos casos no hay dudas.