Dr. Guillermo Lahera

Profesor de Psiquiatría de la Universidad de Alcalá

Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

El embotamiento emocional: cuando no puedes expresar lo que sientes
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El embotamiento o indiferencia emocional es un trastorno que se caracteriza porque la persona experimenta la sensación de no tener ilusión por nada.

Se caracteriza porque quienes lo sufren pierden interés por cosas con las que antes disfrutaban, como estar con amigos, jugar con los hijos o nietos. Y a la vez, asuntos que antes podían preocuparles ahora estos problemas les son indiferentes.

  • Es como si no sintieran emociones ni en un sentido u otro. Como si les diera todo igual.

Este desapego de la realidad y falta de interés y placer puede afectar a la toma de decisiones, las relaciones interpersonales y el auto-cuidado, además de estar asociado a la disfunción sexual”, explica el doctor Guillermo Lahera, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Alcalá, en Madrid.

Por qué se produce esta indiferencia

Algunos de estos síntomas podrían confundirse con una depresión. De hecho, sí se da con frecuencia entre personas que la padecen porque el principal responsable son algunos fármacos antidepresivos.

  • En concreto los fármacos con inhibidores de la recaptación de serotonina(ISRS) y también con inhibidores de noradrenalina (IRSN).

El motivo es que los antidepresivos modifican la forma en la que procesamos las emociones.

El embotamiento afectivo puede ser un efecto secundario de los antidepresivos

Cuando una persona está deprimida, sus mecanismos de atención, memoria y procesamiento de la información están sesgados hacia lo negativo: se acuerdan más de eventos que les evocan tristeza, miedo o enfado, etc.

Los antidepresivos revierten estos sesgos:

  1. Generan una menor identificación de situaciones de enfado y miedo.
  2. Parpadeas menos ante imágenes negativas.
  3. Logran una mayor retención de palabras positivas.

"El problema es que pueden conseguir revertirlo a costa de un distanciamiento excesivo de la realidad", explica el doctor Lahera.

A quién puede afectar

Alrededor de la mitad de las personas que toman estos antidepresivos padecen embotamiento emocional, como un efecto secundario psicológico del fármaco.

  • El grupo de personas que puede verse afectado abarca varias patologías psiquiátricas.

Los antidepresivos no sólo se dan en la depresión, sino en los trastornos de ansiedad, los trastornos de la conducta alimentaria (por ejemplo, la bulimia) o por descontrol de impulsos”, recuerda el doctor.

Este efecto “embotador” tampoco es igual en todos los antidepresivos, sino que unos lo producen más que otros. Faltan estudios que lo concreten más.

Qué consecuencias tiene

Las repercusiones del embotamiento emocional pueden ser vistas por el propio paciente como positivas o negativas.

En algunos casos es un efecto beneficioso, dado que ayuda al paciente a ‘amortiguar’ la respuesta de estrés y a estar más equilibrado”, explica el psiquiatra.

Un 35% de pacientes abandona la medicación y recae por este trastorno

En otros muchos, sin embargo, puede ser un efecto desagradable:

  • Se percibe como una pérdida de espontaneidad, viveza y reacción al entorno.
  • Esa incapacidad de experimentar alegría, tristeza, miedo o ira también puede llevar a declinar responsabilidades. Dificulta que la persona tome decisiones, le impide ser creativo.
  • En algunos casos puede hacer que se distancie de su familia y reduce su capacidad de relación social.
  • Esta indiferencia emocional también puede llevar a que el paciente abandone el tratamiento de los antidepresivos. Ocurre en un 35% de casos. El resultado es una recaída en la enfermedad inicial que provocó el tratamiento.

¿Cómo se distingue de la depresión?

La realidad es que, en general, no es sencillo saber si la indiferencia del paciente forma parte del proceso depresivo o ha pasado a sufrir un embotamiento emocional. Requiere una valoración por parte de un especialista.

Alguna pista de que se ha pasado a sufrir embotamiento emocional es:

  • Cuando se presenta de forma aislada.
  • Que aparezca tras la mejoría de los síntomas de la depresión. Que comenten que están ‘aplanados’, ‘pasotas’, ‘como en el limbo’”, apunta el doctor Lahera.

Cuando es parte de la depresión, suele ir acompañado de otros síntomas como apatía (falta de motivación), anhedonia (incapacidad para disfrutar) o abulia (pérdida de la voluntad).

¿Qué se puede hacer?

Es necesario que los médicos y psiquiatras exploren el fenómeno del embotamiento emocional, evalúen cómo es percibido por el paciente y tomen las decisiones adecuadas”, opina el doctor Lahera.

La capacidad de autoconocerse puede ayudar a acudir antes a consulta

Un mayor embotamiento emocional supone mayor riesgo de que los síntomas de la enfermedad inicial no remitan.

Se trata de un síntoma difícil de descubrir y tratar porque en ocasiones lo que requiere es un cambio de medicación. Otras veces los síntomas forman parte del propio cuadro de la depresión.

Es importante la formación y el conocimiento por parte del profesional para el abordaje precoz y la resolución del proceso. También es muy útil un autoconocimiento del propio paciente, que comprenda e identifique sus cambios.