¿De verdad funcionan los tratamientos que retrasan el envejecimiento?

El ayuno intermitente, fármacos como la rapamicina y la hormona del crecimiento son tres tratamientos que se cree que retrasan el envejecimiento, pero ¿realmente son efectivos? Un nuevo estudio lo pone en duda.

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Dr. Francisco Marin
Dr. Francisco Marín

Médico de Atención Primaria

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Funcionan los tratamientos anti envejecimiento
Istock

Los estudios han demostrado que hay algunos tratamientos que realmente no son eficaces para frenar el efecto del paso de los años.

Encontrar la píldora de la juventud es un objetivo perseguido por la ciencia desde hace tiempo. Son muchos los estudios que han analizado métodos y fármacos que retrasen el envejecimiento de las células y aumenten la longevidad, pero... ¿realmente lo consiguen?

Un estudio liderado por el DZNE (Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas) ha analizado tres tratamientos de longevidad que se cree que retrasan el proceso de envejecimiento probándolos en ratones. Los resultados del estudio, publicado en Nature Communications, han demostrado que realmente no son eficaces para frenar el efecto del paso de los años. "No existe un reloj interno del envejecimiento que se pueda regular con un simple interruptor, al menos no en la forma de los tratamientos estudiados aquí", señala el Dr. Dan Ehninger del DZNE, autor del estudio.

¿Qué tratamientos tienen supuestamente efecto antienvejecimiento?

El equipo de investigadores ha estudiado los efectos de tres conocidos tratamientos con supuesto efecto antienvejecimiento:

  • El ayuno intermitente. Las ingestas se concentran en unas pocas horas al día y el resto del día no se come nada. Además de dejar descansar el cuerpo de comida durante horas, también se ingieren menos calorías. El ayuno intermitente permitiría una mejor reparación celular .
  • La rapamicina, un "fármaco antienvejecimiento". Este medicamento se dirige al metabolismo celular (mTOR) bloqueando la detección de nutrientes.
  • La hormona del crecimiento. Es otro de los tratamientos que se postulan como válidos para retrasar el envejecimiento. La hormona del crecimiento es clave en el crecimiento infantil y para mantener los órganos y tejidos sanos a lo largo de la vida. La produce la glándula pituitaria en el cerebro pero con los años disminuye su producción.

Vivir más no es envejecer más lento, es tener menos enfermedades

"Muchos investigadores en las últimas décadas han utilizado la esperanza de vida como una medida indirecta del envejecimiento", explica el Dr. Dan Ehninger.

En experimentos realizado en ratones, "a menudo se asume que si viven más tiempo, también envejecerán más lentamente. Pero el problema es que los ratones, como muchos otros organismos, no mueren por la vejez en general, sino por enfermedades muy específicas", aclara Ehninger.

"Por ejemplo, hasta el 90% de los ratones mueren a causa de tumores que se forman en sus cuerpos a una edad avanzada. Entonces, si tuviera que buscar en todo el genoma los factores que hacen que los ratones vivan más tiempo, me gustaría encontrar los genes que supriman el desarrollo de tumores, y no necesariamente genes que desempeñen un papel general en el envejecimiento", puntualiza.

Comprobar la eficacia de los tratamientos antienvejecimiento

A la hora de analizar la eficacia de los tratamientos de longevidad, los investigadores se centraron en cómo afectan a la salud y previenen enfermedades. "El control de la salud da como resultado un compendio de cientos de factores que cubren muchas áreas de la fisiología", señala el experto.

Sometieron a ratones a los tres tratamientos de longevidad (ayuno intermitente, rapamicina y hormona del crecimiento) para comprobar cómo afectaban a su salud y si conseguían ralentizar el proceso natural de envejecimiento y, con él, el deterioro de importantes funciones fisiológicas.

Los resultados fueron bien claros: aunque los investigadores pudieron identificar casos individuales en los que los ratones viejos parecían más jóvenes de lo que realmente eran, estaba claro que "este efecto no se debió a la desaceleración del envejecimiento", aclara Dan Ehninger. En realidad lo que había hecho el tratamiento era mejorar la salud del ratón, no retrasar el envejecimiento del cuerpo, que son cosas distintas.

En conclusión, aplicar estos tratamientos en edades más avanzadas para recuperar la juventud no da resultados. A día de hoy, no hay tratamiento que pueda dar marcha atrás en nuestro reloj biológico.