Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Sentir los pies dormidos con frecuencia puede ser síntoma de alguna enfermedad
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Sentir los pies dormidos después de pasar mucho tiempo sentado en una misma posición es completamente normal porque se reduce el flujo sanguíneo o se presiona algún nervio.

Sin embargo, notar ese adormecimiento (se denomina clínicamente parestesia) sin un motivo aparente y con frecuencia puede ser síntoma de alguna enfermedad.

Así lo alerta el Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) y señala que detrás de este adormecimiento inexplicable pueden haber problemas de origen vascular, neurológico o mecánico.

"Lo principal es que seamos conscientes de que tener esta sensación en los miembros inferiores no es normal y, por tanto, nuestra recomendación es acudir lo más pronto posible al podólogo para localizar la causa", señala Pilar Nieto, presidenta del ICOPCV.

Problemas vasculares que "duermen" los pies

Los problemas vasculares –afectan a circulación de la sangre por venas y arterias– pueden provocar sensación de hormigueo y entumecimiento de los pies.

La razón es que bloquean o debilitan los vasos sanguíneos, lo que impide que la sangre llegue correctamente a las extremidades.

Las patologías o situaciones de origen vascular más comunes que pueden estar detrás del adormecimiento de los pies son las siguientes:

  • Problemas de retorno venoso. La sangre tiene problemas para volver por las venas desde los pies hacia el corazón. La insuficiencia venosa puede deberse a un mal funcionamiento de las válvulas en las venas o a un coágulo o trombo en una vena o arteria que obstaculiza el paso de sangre.
  • Arteriosclerosis. La acumulación de placa de ateroma (formada por colesterol y otras sustancias) hace más angostas las arterias y empeora el riego sanguíneo. Si la placa se acumula en las paredes de las arterias que abastecen de sangre a brazos y piernas provoca la llamada enfermedad arterial periférica (EAP).
  • Hipertensión. Una presión arterial alta mantenida durante mucho tiempo y sin controlar puede provocar síntomas como dolor de cabeza, mareos, fatiga, palpitaciones, alteraciones de la visión y también hormigueo o entumecimiento en pies y manos.
  • El frío extremo afecta a la microcirculación y puede adormecer los pies.
  • El síndrome De Reynaud. Se trata de una patología rara que afecta a manos y pies y estrecha los vasos sanguíneos en situaciones de frío o estrés.

Causas neurológicas que los entumecen

Los pies también pueden dormirse porque se altera la señal nerviosa a causa de diferentes patologías o malos hábitos:

  • Diabetes. Unos niveles altos de glucosa en sangre pueden perjudicar los nervios. La neuropatía diabética es un tipo afección que pueden desarrollar los diabéticos cuando se ven afectados los nervios de las piernas y los pies, lo que puede provocar hormigueo, entumecimiento y dolor.
  • Consumo de alcohol. Las toxinas del alcohol también pueden causar daño neurológico en los nervios que afectan a los pies. La razón es que el alcohol reduce los niveles de vitaminas del grupo B, necesarias para el correcto funcionamiento de los nervios.
  • El tabaco también genera un déficit en la conducción nerviosa que puede dar lugar al adormecimiento u hormigueo de los pies.
  • La esclerosis múltiple o los pinzamientos nerviosos provocados por una hernia discal son causas neurológicas que pueden provocar este síntoma.
  • Determinados fármacos pueden originar lo que se conoce como neuropatía secundaria a los medicamentos. Se dañan nerivo periféricos, lo que provoca falta de sensibilidad en los pies. Ocurre en medicamentos para la hipertensión, el cáncer o para combatir infecciones entre muchos otros.

el calzado influye

La elección del calzado es clave para la salud de los pies y también puede ser la causa de que se duerman sin motivo aparente.

"Una mala elección del calzado, los hábitos repetitivos en el patrón de la marcha o las deformidades en el pie, entre otras causas, pueden generar una presión constante sobre una determinada zona en concreto y dar lugar a la parestesia, que es ese trastorno de la sensibilidad que se manifiesta como hormigueo", explica Maite García, vicepresidenta del ICOPCV.

Los podólogos aconsejan, obviamente al margen de controlar cualquier enfermedad diagnosticada, "evitar el consumo de alcohol y tabaco y utilizar un calzado adecuado que se adapte correctamente al pie permitiendo su movimiento completo sin oprimirlo, con una suela que amortigüe la pisada".

Junto a esto, añaden, "es esencial que un podólogo realice un estudio de la pisada, neurológico y vascular principalmente, para evaluar la situación y ofrecer el tratamiento más adecuado en cada caso en concreto", concluyen.