Se realiza el primer trasplante de pulmón en España a un paciente post-Covid
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La inflamación que provoca el coronavirus puede causar un daño irreversible en los pulmones hasta el punto de necesitar un trasplante.

Ha sido el caso de un hombre de 51 años que, después de estar 122 días conectado a una máquina que hace las funciones de los pulmones en la UCI, ha recibido con éxito un trasplante de los dos pulmones. La operación ha sido realizada por profesionales del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.

Cómo afecta el virus al pulmón

El SARS-CoV-2 puede afectar a diferentes órganos pero los más afectados son, sin duda, los pulmones porque donde primero entra el virus es en las vías respiratorias.

Por eso las principales secuelas de la neumonía que provoca la Covid se producen a nivel pulmonar.

La Covid deja cicatrices en los pulmones, los endurece y cuesta más coger y soltar aire

  • El virus inflama el parénquima o tejido pulmonar, lo que provoca cicatrices. Esto hace que el pulmón se vuelva rígido y tenga dificultades para inflarse y desinflarse. Es lo que se conoce como fibrosis y suele pasar en enfermedades víricas como la gripe cuando no evolucionan bien.
  • El problema es que la Covid provoca una inflamación a nivel pulmonar muy importante. Por eso hay pacientes que tardan meses en recuperarse o, en ocasiones, el daño en el pulmón es irreversible.

Los pulmones del enfermo no mejoraban

Según explica en un comunicado el Hospital Vall d'Hebron, el paciente que ha recibido el trasplante de los dos pulmones no tenía ninguna patología previa. Una señal clara del gran daño que puede provocar la Covid en estos órganos.

El hombre se contagió a finales de enero, durante la tercera oleada de la pandemia. La segunda semana de febrero ingresó en la UCI del Hospital de Bellvitge de Barcelona con una neumonía bilateral y la ayuda de un ventilador para respirar.

Pero, cinco días después, la ventilación mecánica no era suficiente y requirió el apoyo de un dispositivo de oxigenación extracorpórea, conocido por las siglas en inglés como ECMO, una máquina que hace las funciones de los pulmones, extrae la sangre del cuerpo y la oxigena antes de devolverla.

  • El ECMO no cura, solo ayuda a ganar tiempo para que el paciente se recupere. Sin embargo, en este caso los pulmones habían reaccionado frente al coronavirus con una inflamación masiva que dificultaba la función de la máquina: suministrar oxígeno a la sangre y eliminar el dióxido de carbono.

Después de tres meses conectado, los pulmones no respondían, las imágenes diagnósticas no daban señales de mejora y el centro hospitalario donde estaba ingresado pidió una valoración en el Comité de Trasplante Pulmonar de Vall d’Hebron, centro referente en Cataluña, Aragón y Baleares en trasplante de pulmón.

No había más opción que el trasplante

El trasplante de pulmón es siempre la última opción. "El comité ya había valorado la opción de hacer un trasplante pulmonar a otros pacientes post-Covid, pero no cumplían los requisitos", explica el Dr. Alberto Jauregui, jefe del Servicio de Cirugía Torácica y Trasplante Pulmonar de Vall d’Hebron.

Y es que siempre es preferible dar tiempo a los pulmones para que recuperen sus funciones tras una neumonía grave por Covid.

Sin embargo, "en este caso vimos que la única alternativa que tenía el paciente era un trasplante pulmonar, porque hacía muchos días que estaba en la UCI y no mejoraba con ningún tratamiento", apunta el Dr. Jauregui.

Durante tres semanas, el Comité de Trasplante Pulmonar hizo un seguimiento del paciente mientras estaba ingresado para confirmar que era un buen candidato para recibir un trasplante de pulmón.

Un seguimiento que se realizó en colaboración con los profesionales del Hospital de Bellvitge, que habían cuidado del paciente conectado en ECMO durante casi cuatro meses.

Finalmente, se decidió realizar el trasplante. Dos requisitos para ser candidato al trasplante son que no haya infección activa por Covid-19 y que el paciente esté consciente y acepte el trasplante.

Además, hay que valorar su estado de salud: "en este caso, el único problema es que la Covid-19 había destrozado los pulmones, el resto de órganos funcionaba correctamente", asegura el Dr. Alberto Jauregui.

Una cirugía de 9 horas

En el momento que se dio luz verde al trasplante, se trasladó al paciente a la UCI de Vall d'Hebron y se activó la llamada alerta cero para un trasplante de urgencia a nivel estatal.

"Pocos días después nos ofrecieron unos pulmones. Se puede tener toda la tecnología del mundo, pero sin donante no hay trasplante", explica Carme Vallès, supervisora de Enfermería en Coordinación de Trasplantes de Vall d'Hebron.

"En un trasplante de pulmón, vamos siempre a contrarreloj porque una vez hemos confirmado la validez de los pulmones donantes, solo tenemos 8 horas para extraerlos e implantarlos en el receptor", afirma la Dra. Leire Sánchez, del Servicio de Cirugía Torácica y Trasplante Pulmonar, encargada de realizar la cirugía.

El trasplante fue realizado por un equipo multidisciplinario de quince profesionales de cirugía. El paciente entró en quirófano poco antes de las 10 de la noche y la operación acabó a las 7 de la mañana.

Como explica la Dra. Leire Sánchez, "el procedimiento fue el habitual con una dificultad añadida a la pneumectomía, el proceso de extraer los pulmones afectados, porque la estructura de los pulmones estaba muy inflamada después de haber pasado la Covid-19".

El SARS-CoV-2 había hecho estragos en los pulmones del paciente de 51 años.

  • El Dr. Alberto Jauregui, que se dedica al trasplante pulmonar desde hace más de 15 años, afirma que "nunca había visto unos pulmones así. El color, la estructura, la función... estaban totalmente deteriorados".
  • "Eran unos pulmones mucho más inflamados en relación con los que encontramos en otras cirugías, y recordaban una mezcla de diferentes patologías, desde unos pulmones que sufren fibrosis a otros que llegan a quirófano después de infecciones de repetición y con la pleura engrosada", describe la Dra. Leire Sánchez.

Recuperación satisfactoria

Al salir del quirófano, el paciente ingresó en la UCI. Y una vez allí empezó una rehabilitación activa que le permitía incluso hacer bicicleta en la misma cama.

"La evolución es buena. El principal problema que tiene es una miopatía (la pérdida de fuerza muscular) después de cuatro meses en la UCI", explica la Dra. Judith Sacanell, del Servicio de Medicina Intensiva y referente en la UCI en trasplante pulmonar.

Después del trasplante, los pulmones funcionaban correctamente, pero la musculatura estaba débil y el paciente tenía dificultades para respirar él solo. "En paralelo a la rehabilitación pulmonar, ha hecho fisioterapia, bicicleta y otros ejercicios. Y tres semanas después, ya no necesitaba ninguna máquina para respirar", concluye.