Marta Fernández

Periodista

soluciones roncar

Desde seguir buenos hábitos de vida hasta (en casos muy serios) la cirugía: los “roncadores” pueden dejar de serlo averiguando cuál es la causa de raíz que provoca este problema.

Además, roncar no solo afecta al compañero de cama, afecta a la salud de la persona que lo hace.

Las posibles causas de los ronquidos

¿Te sientes agotado o te duele la cabeza solo levantarte? Puede que sufras apnea del sueño, un trastorno que sucede cuando se obstruye el paso del aire durante al menos 10 segundos y provoca decenas de despertares de noche que agravan las consecuencias de los ronquidos.

Eso se traduce en cansancio diurno, cefaleas, problemas de concentración o de memoria y somnolencia durante el día.

Una apnea ocurre cuando se deja de respirar por unos segundos

El 50% de los hombres y el 25% de las mujeres roncan más de cinco días a la semana, pero la mayoría de los “roncadores” no son conscientes de los graves problemas de salud que puede acarrearles.

Y es que las apneas favorecen la hipertensión arterial y los problemas cardiovasculares. Incluso un estudio del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer revela que, entre las personas que las sufren, hay un mayor riesgo de desarrollar cáncer.

Soluciones y remedios eficaces

En general, quien suele detectarlo es la pareja, que también ve afectado su sueño y su rendimiento diario a consecuencia de los ronquidos.

Así puedes resolverlo:

  • Cambios en los hábitos de vida. Dejar el tabaco, perder peso, evitar el alcohol o los tranquilizantes en las horas previas a dormir y acostarse de lado o con la cabecera elevada es clave.
  • Tratar patologías nasales. En el caso de que las haya, como poliposis o desviaciones del tabique. Ten en cuenta que las tiras nasales que se venden en farmacias no están del todo avaladas científicamente.
  • Prótesis de adelantamiento mandibular. Se trata de una máscara que inyecta aire continuamente y se usa en caso de apnea.
  • La cirugía se valora si no funciona ningún otro tratamiento y consiste en la resección de la campanilla o del tejido del paladar.
  • A los niños que roncan y sufren apneas por alteraciones anatómicas, como hipertrofias de las amígdalas, se las extraen.

Malos hábitos que hay que evitar

  • ¿Fumas o tienes alergia? El tabaco inflama la membrana de la mucosa de la garganta y de la nariz. A los alérgicos, el polen o el polvo les provoca algo similar porque inflama los tejidos implicados en la respiración.
  • Si tienes un tabique nasal desviado, el velo del paladar distinto (más largo o grande, situado más abajo o atrás), unas amígdalas muy grandes o pólipos nasales se obstruye el aire, lo que puede provocar ronquidos.
  • Puede ser una sinusitis. Esta inflamación de los senos paranasales (los conductos por donde pasa el aire por el interior de los huesos que rodean la nariz), así como una gripe o un resfriado pueden provocar que ronques puntualmente.
  • ¿Tienes sobrepeso? Al acumular grasa en los tejidos de la garganta, el aire circula con dificultad por ella cuando las personas con unos kilos de más se tumban, provocando el ronquido.
  • El alcohol y los somníferos hacen que se relaje la musculatura de la garganta.

Gimnasia facial para roncar menos

Tonificar los músculos de las vías aéreas puede contribuir, en ciertos casos, a que el aire pase más directo (sin vibrar tanto) por las vías aéreas.

La logopeda Marta Berrocal aconseja hacer 10 repeticiones dos veces al día de los siguientes ejercicios, seleccionados a partir del repertorio de Katia Guimaraes, especialista en motricidad orofacial.

Trabaja el paladar

  • Coloca una cañita entre los labios e introdúcela luego en un vaso de agua. Sopla sin inflar las mejillas y mantén el soplido cuanto puedas.
  • Coge un globo. Toma aire por la nariz e hincha el globo sin inflar las mejillas. Mantén el globo inflado 15 segundos.
  • Vierte agua fría,tibia y caliente en tres vasos. Toma un sorbo de uno y haz gárgaras. Repite con los otros hasta que no quede agua. Al igual que cuando nos duchamos con agua fría, el cambio de temperatura provoca contracciones musculares que mejoran el tono del tejido.

Fortalece la lengua

  • Haz ventosapegándola al paladar y déjala caer con fuerza causando un chasquido.
  • Pon la punta tras los dientesincisivos. Desliza la lengua hacia atrás por el paladar hasta llegar a la zona más blanda. Hazlo 10 veces y repite en sentido contrario.

Mejora otros tejidos

Presiona los labios con la boca cerrada y succiona ayudándote del movimiento de las mejillas.