Dr. Joaquim Raduà
Dr. Joaquim Raduà

Psiquiatra e investigador del IDIBAPS

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

A los 14 años es cuando empiezan más trastornos mentales
iStock by Getty Images

Un estudio realizado con más de 700.000 pacientes ha determinado la edad de inicio de los principales trastornos mentales. Y es a los 14 años cuando empiezan más problemas de este tipo.

El Dr. Joaquim Raduà, jefe del grupo de investigación del IDIBAPS Imagen de los trastornos relacionados con el estado de ánimo y la ansiedad y uno de los autores del estudio, explica a Saber Vivir por qué los 14 años son una edad crítica y la importancia de la prevención para evitar problemas mentales.

Edad de cambios cerebrales

La mitad de los trastornos mentales se inician antes de los 18 años. La otra mitad aparecen a partir de los 18 y a lo largo de toda la vida, por tanto el ritmo va decayendo. Y es a los 14 años cuando empiezan más trastornos de este tipo.

"Durante la adolescencia el cerebro experimenta muchos cambios. Hay regiones cerebrales que maduran antes y otras después, y esto podría favorecer el desarrollo de un trastorno mental", explica el Dr. Raduà.

Pero no hay que olvidar que un trastorno mental es una enfermedad en la que influyen muchos factores:

  • La predisposición genética.
  • Problemas durante la gestación o el parto que afectan al bebé.
  • Factores ambientales (ya sean problemas psicológicos, sociales o biológicos) que afectan al niño durante los primeros años de vida.

"La adolescencia es una edad de cambios cerebrales y si el niño ya acumula factores de riesgo, estos cambios que se producen pueden acabar derivando en un trastorno mental", explica el Dr. Raduà.

"A medida que el cerebro madura y llega a la edad adulta el cerebro es más estable. No deja de cambiar nunca, pero el riesgo de que madure mal y aparezca un trastorno mental se reduce", subraya.

Una oportunidad para evitar trastornos

"De la misma manera que los cambios cerebrales que se producen a los 14 años pueden predisponer a un trastorno mental, también puede ser una oportunidad para evitar estos trastornos. Y no lo estamos haciendo lo suficiente", señala el especialista.

"El cerebro es muy plástico a esta edad y con pequeñas correcciones como puede ser una psicoterapia podríamos conseguir que el cerebro madurase de forma sana y evitar así el trastorno", afirma.

Por eso es tan importante detectar el problema a tiempo y no dejarlo pasar. Y hay dos señales que pueden alertarnos de que algo no va bien y se está gestando un trastorno mental:

  • Conductas infrecuentes.
  • Cambios súbitos de comportamiento.

Una intervención a tiempo puede evitar que se desarrolle el trastorno mental. Y si ya se ha iniciado, la detección precoz es clave para mejorar el pronóstico.

La dificultad de la detección precoz

La detección precoz es clave en todas las enfermedades, pero en el caso de los trastornos mentales es especialmente difícil.

  • Por un lado, "existe la tendencia a pensar que los trastornos mentales son cosa de la edad adulta", señala el especilista.
  • Por otro lado, "acudimos al médico si tenemos dolor, pero no si sospechamos que psicológicamente no estamos bien. Tenemos miedo a consultar a un psiquiatra o un psicológo por cuestiones emocionales. O no lo vemos necesario y lo dejamos pasar, cuando en realidad los problemas mentales deben tratarse como cualquier otra enfermedad. Es el estigma de las enfermedades mentales".

Todo ello conduce a un diagnóstico tardío y, probablemente, a un peor pronóstico.

Trastornos mentales más habituales

Los problemas más habituales que se manifiestan en la adolescencia son los siguientes:

  • Las adicciones y algunos trastornos psicóticos también puede manifestarse en la adolescencia aunque suelen aparecer más en la edad adulta.
  • Trastornos de ansiedad y trastornos depresivos.

Estrategias preventivas

"Los problemas mentales se pueden prevenir. Y si sabemos que los 14 años es una edad crítica, se deberían implementar estrategias preventivas que evitarían muchos de estos problemas", afirma el Dr. Raduà.

  • Especial atención a los grupos de riesgo. "Se sabe que un 30% de los trastornos mentales se deben a factores de riesgo como los malos tratos o las negligencias en la infancia. Por tanto a estos niños habría que vigilarlos de cerca".
  • Programas de cribaje. "También habría que poner en práctica programas de detección de los trastornos mentales en las escuelas o las universidades según la edad del trastorno". En países como Australia o Reino Unido ya se aplican estos programas para detectar psicosis incipientes y son efectivos.