El 25% de los casos de epilepsia se podrían prevenir

En la epilepsia influyen muchos factores y algunos son modificables. La Sociedad Española de Neurología recuerda que un 25% de los casos se podrían prevenir con medidas como mejorar la salud vascular.

Actualizado a
Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

El 25% de los casos de epilepsia se podrían prevenir
iStock by Getty Images


La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas más frecuentes. Afecta a más de 50 millones en el mundo y a unas 400.000 personas en España. A pesar de que existen tratamientos efectivos para controlarla, un 25% de los pacientes no responden a los fármacos disponibles.

La buena noticia es que hasta un 25% de los casos de epilepsia se podrían prevenir mejorando la salud vascular o evitando traumatismos craneoencefálicos.

Una enfermedad que va en aumento

La epilepsia es una enfermedad que se caracteriza por una actividad cerebral alterada, lo que provoca crisis con convulsiones o comportamientos y sensaciones inusuales, y a veces, pérdida de la consciencia.

Aunque la epilepsia no hace distinción de edades, su incidencia es mayor en niños y ancianos: "es la tercera enfermedad neurológica más frecuente en el anciano, y el trastorno neurológico más frecuente en niños", explica el Dr. Juan José Poza, Coordinador del Grupo de Estudio de Epilepsia de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

En países desarrollados, un 50% de las epilepsias se inician en la niñez o adolescencia. La incidencia anual de esta enfermedad es superior en niños y adolescentes de entre 6 y 14 años, con una ratio de 3,7 por cada 1.000 habitantes.

"Además es una enfermedad que seguirá siendo cada vez más habitual en los próximos años. El aumento de la esperanza de vida, así como el aumento de la supervivencia de las personas que padecen algún factor de riesgo de esta enfermedad, hará que su incidencia siga creciendo en todo el mundo en los próximos años", advierte el especialista.

Cuándo se puede prevenir

Las crisis epilépticas pueden ser una manifestación de problemas muy diversos.
Pueden influir factores genéticos y metabólicos, tumores cerebrales u otros factores no modificables.

Sin embargo, también pueden estar provocadas por algún tipo de lesión perinatal, una infección del sistema nervioso central como la meningitis, algún traumatismo craneoencefálico provocado por un golpe en la cabeza, un ictus, un exceso de bebidas alcohólicas...

Estos últimos son factores modificables, por lo que la SEN estima que un 25% de los casos de epilepsia podrían ser prevenibles.

"Llevar a cabo estrategias que permitan mejorar la salud materna y neonatal, el control de ciertas enfermedades transmisibles, así como prevenir lesiones y problemas vasculares, podría ayudar a reducir significativamente el número de casos", asegura el Dr. Juan José Poza.

  • "Y es que, por ejemplo, las meningitis bacterianas y las encefalitis víricas son las responsables de un 2-5% de los casos de epilepsia".
  • "Por otro lado, las personas que hayan sufrido algún traumatismo craneoencefálico (TCE) grave tienen un riesgo 20 veces mayor para desarrollar epilepsia que las personas con TCE leves, y estos son la causa del 4-5% de los casos de epilepsia".
  • "Además, haber sufrido un ictus puede ser la causa de desarrollar epilepsia en hasta un 12% de los casos". Y es bien sabido que aproximadamente un 80% de los ictus se podrían evitar con hábitos de vida saludables.

No siempre funcionan los tratamientos

Cerca del 75% de las personas que padecen epilepsia pueden llevar una vida normal con los tratamientos existentes. Pero un 25% sufren lo que se conoce como epilepsia fármacorresistente.

"Puesto que se trata de una enfermedad que afecta a tantas personas, el hecho de que para un 25% de los pacientes aún no se haya encontrado un tratamiento efectivo, y que no en todos los países es posible el acceso correcto a tratamientos, hace que la epilepsia sea la causa de la pérdida de más de 13 millones de años por discapacidad y de más del 0,5% de la carga mundial de morbilidad", señala el Dr. Juan José Poza.

"Además, el riesgo de muerte prematura en personas con epilepsia es hasta tres veces mayor que en la población general". añade.

  • Cuando los fármacos no funcionan, existen nuevas opciones como la cirugía con láser, que consiste en quemar una diminuta zona del cerebro (lo que médicamente se conoce una ablación), donde se producen los cortocircuitos neuronales que provocan las crisis.

Es una intervención muy nueva que no se hace en todos los hospitales, no todos los pacientes tienen acceso a ella y, como todas las intervenciones, entraña riesgos.

Al margen de las crisis que provoca la enfermedad, la epilepsia tiene efectos colaterales. Entre las afecciones psiquiátricas más frecuentes destacan la depresión (23%) y la ansiedad (20%).

Además, entre un 30-40% de los niños con epilepsia sufren discapacidad intelectual a causa de la enfermedad. Motivo de más para insistir en la prevención.