Diana Llorens

Periodista

¿Cuántas horas de sueño necesitas para mantener tu cerebro en forma?
iStock by Getty Images

Descansar bien es indispensable para mantener el cerebro sano. Pero bien no tiene por qué significar dormir muchas horas.

Tanto dormir mucho como poco puede tener, a la larga, efectos negativos en nuestro cerebro. Así lo asegura un nuevo estudio que ha identificado el abanico de horas óptimas para evitar el deterioro cognitivo.

Horas de sueño y deterioro cognitivo

El estudio, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Washington en St. Louis (EE. UU.) en adultos, indica que las personas que duermen muchas horas y las que duermen poco tienen un deterioro cognitivo mayor que las que lo hacen de forma “moderada”. Y esto ocurriría incluso en las etapas más tempranas del Alzheimer.

Tanto dormir mal como sufrir Alzheimer se relacionan con el deterioro cognitivo. De hecho, la enfermedad de Alzheimer es la principal causa de deterioro cognitivo en los adultos mayores y representa el 70% de los casos de demencia.

  • Se sabe que la falta de sueño es un síntoma común de esta enfermedad y puede acelerar su progresión.

Cómo se realizó el estudio

Separar los efectos de dormir mal de los propios del Alzheimer sobre el deterioro cognitivo representa un reto. Es por ello que en este nuevo estudio se ha evaluado la función cognitiva de un gran grupo de personas adultas a lo largo de diversos años y se ha contrastado con su estado en relación al Alzheimer y su actividad cerebral durante el sueño.

Los investigadores analizaron los datos de voluntarios que participan en un estudio sobre el Alzheimer a través de la Universidad de Washington en St. Louis y cada año se someten a una evaluación clínica y cognitiva y a un análisis de sangre para detectar la variante genética APOE4, que indica un alto riesgo de Alzheimer.

Para este nuevo estudio se les tomaron también muestras de líquido cefalorraquídeo para medir los niveles de proteínas relacionadas con el Alzheimer y se controló su actividad cerebral durante el sueño con un pequeño monitor de electroencefalograma (EEG).

En total, los investigadores obtuvieron datos sobre el sueño y la enfermedad de Alzheimer de 100 personas:

  • La mayoría (88) no tenían no tenían deterioro cognitivo, 11 tenían un deterioro muy leve y uno tenía un deterioro cognitivo leve. Su promedio de edad era de 75 años.

Entre 5,5 y 7,5 horas

El análisis de los datos indica que en aquellas personas que dormían menos de 4,5 horas o más de 6,5 horas por noche (de acuerdo con el monitor ECG) los resultados cognitivos empeoraban con el tiempo, incluso después de controlar factores como la edad, el sexo o la enfermedad de Alzheimer.

Por el contrario, en los que dormían entre 4,5 y 6,5 horas los resultados cognitivos se mantenían estables a lo largo del tiempo.

  • Hay que tener en cuenta que las estimaciones del sueño que dan los ECG suelen estar una hora por debajo que las reportadas por los pacientes, por lo que estas estimaciones corresponderían a entre 5,5 y 7,5 horas de sueño.

Es particularmente interesante ver que no solo aquellas personas que dormían poco, sino también las que dormían mucho, tenían más deterioro cognitivo”, indica el Dr. David Holtzman, profesor de neurología y uno de los autores del estudio. “Esto sugiere que la calidad del sueño puede ser clave, en contraposición al sueño total”.

Tratar los problemas de sueño

Las necesidades de sueño varían y van disminuyendo a medida que cumplimos años. Mientras que los bebés pueden necesitar dormir hasta 16 horas al día, a partir de los 18 años se considera que basta con unas 7 horas por noche, algo que no siempre es fácil de conseguir porque los problemas para conciliar el sueño aumentan con la edad.

Aquellas personas que cuando se levantan se sienten descansadas no tienen por qué cambiar sus hábitos, explican los autores. Sin embargo, quienes tienen problemas para dormir deben saber qué hay muchas cosas que se pueden hacer para mejorar el sueño, desde pequeños cambios de hábitos hasta tratamientos farmacológico en los casos más graves.

Los médicos que atienden a pacientes con problemas cognitivos deben preguntarles sobre la calidad de su sueño. Este es un factor potencialmente modificable", indica el Dr. Beau M. Ances, coautor del estudio.

Los resultados del estudio sugieren que diagnosticar y tratar las alteraciones del sueñopuede tener un efecto estabilizador de la cognición en la enfermedad de Alzheimer preclínica (antes de que aparezcan los síntomas) o con síntomas en fase temprana”.