¿Vas a hacer una 'maratón' de series? Así afecta a tu salud ver temporadas enteras

La moda de "tragarse" de un tirón temporadas enteras (o casi) de nuestras series favoritas puede acarrear problemas de salud, desde causar adicción hasta interferir con el sueño.

Actualizado a
¿Aficionado a las series? Así perjudican a tu salud los "maratones"

El 81% de los jóvenes de 18 y 25 años reconoce que suele hacer "maratones" de series con mayor o menor frecuencia.

iStock by Getty Images
Diana Llorens
Diana Llorens

Periodista

Hoy en día si no has visto el último capítulo de "Stranger things", "Ozark" o "The Crown" puede que muchos te consideren un bicho raro (y no hablamos solo de adolescentes).

El fenómeno de las series de televisión no es nuevo. ¿Quién no recuerda títulos como "Breaking Bad", "Los Soprano" o "Perdidos"? Pero los tiempos en los que había que esperar a la siguiente semana para ver cómo se desarrollaba la trama han pasado a la historia. Ahora, las plataformas temáticas, las tablets y los móviles te permiten ver de un tirón varios capítulos seguidos en cualquier momento.

Los dispositivos electrónicos facilitan este consumo

Sin embargo, de acuerdo con algunos estudios, esta opción de ocio no es precisamente la más saludable. Te contamos cómo pueden afectar a tu salud los "maratones" de series, pero también ver demasiadas horas la tele (aunque sean diferentes programas) o usar dispositivos electrónicos justo antes de irte a dormir.

¿Por qué nos enganchan tanto las series?

Para la psicóloga Ana Asensio, autora del libro "Vidas en positivo", el acceso que tenemos a las series en la actualidad es "como tener un helado infinito a nuestro alcance para tomárnoslo al ritmo que queramos".

La dopamina, una molécula que nuestro cuerpo fabrica de forma natural, tiene un gran impacto en nuestro estado de ánimo y bienestar. De hecho, es conocida como la molécula de la felicidad y se libera cuando realizamos actos placenteros y que nos gustan, como puede ser ver una serie. Este placer que se genera, especialmente en adolescentes o en personas con conductas más compulsivas, puede llegar a causar cierta adicción.

  • A esto se suma, explica la experta, "el factor social, el hecho de no quedar fuera de lo que hacen tus iguales".

"Los excesos, sean de lo que sean, nunca son saludables", concluye. Esto no quiere decir que no se pueda hacer de forma puntual y plpanificada. La adicción aparece cuando una acción se hace de forma compulsiva y se convierte en un hábito que interfiere en los hábitos de vida saludables (como pueden ser comer en familia, salir a que nos de el aire, dialogar...).

Pero ¿la adicción a las series puede llegar a hacer que la persona pierda el contacto con la realidad? "Generalmente no, aunque en algunos casos, sobre todo si afecta al sueño y a los hábitos normales y tu cabeza gira todo el rato en torno a ese mundo paralelo o “metaverso”, puedes llegar a mimetizarte con los personajes y su entorno".

Los maratones de series afectan al sueño

Investigadores de las Universidades de Michigan (EE. UU.) y Lovaina (Bélgica) estudiaron los hábitos televisivos y la calidad del descanso de 423 personas de entre 18 y 25 años. El 81% reconoció que suele hacer "maratones" de series con mayor o menor frecuencia.

De ellos, el 40% los hacía una vez al mes; el 28%, al menos dos veces al mes; y alrededor del 7% veía varios capítulos seguidos de sus series favoritas prácticamente cada día. Según los expertos, este tipo de programas "tiene tramas que mantienen al espectador atado a la pantalla".

Es fácil caer en la inercia de ver "solo un episodio más", y luego otro, y otro

Aunque el estudio se hizo en esta franja de edad, la costumbre se ha extendido también entre espectadores de 30 y 40 años. Los autores del trabajo creen que quizá sea un hábito "involuntario", es decir, que inicialmente las personas no tienen intención de ver tantos capítulos seguidos, pero se dejan "absorber" por el argumento de la serie y caen de forma compulsiva en el "venga, un episodio más", lo cual puede conducir a que no se acuesten a la hora adecuada.

Peor descanso incluso con las mismas horas de sueño

En el caso concreto de los participantes en la investigación, estos dormían de media 7 horas y 37 minutos. Es decir, que la mayoría estaba entre las 7-8 horas recomendadas. Pese a ello, los científicos comprobaron que los aficionados a los "maratones" tenían peor calidad del sueño y se sentían más fatigados al día siguiente que las personas que no disfrutaban de este tipo de ocio, que generalmente tiene lugar por la noche.

La explicación estaría en que los argumentos de estas series provocan un aumento de la excitación cognitiva o un estado de alerta mental justo antes de dormir, lo cual perjudica la calidad del sueño.

"Desconectar" de la ficción cuesta más antes de conciliar el sueño

"Creemos que las personas que ven estos programas están muy involucradas en el contenido y cuando se van a dormir siguen pensando en lo que sucedió y lo que sucederá", apunta Liese Exelmans, de la Universidad de Lovaina y una de las autoras del estudio, publicado en el "Journal of Clinical Sleep Medicine".

Así reacciona el cuerpo

El estado de excitación puede provocar una aceleración del ritmo cardiaco, un latido irregular y una agitación o alerta mental. Esto retrasa el inicio del sueño, es decir, la persona requiere un periodo más largo para "enfriar" su mente antes de dormirse.

Tanto si las horas de sueño son escasas como si el problema está en la calidad del descanso, puede tener consecuencias para la salud física y mental. Problemas de memoria, peor capacidad de aprendizaje y mayor riesgo de obesidad, hipertensión y enfermedades cardiovasculares son algunos de los trastornos que puede causar un descanso insuficiente.

"Durante la noche el cerebro hace una labor de reparación y mantenimiento", explica Ana Asensio, que también es Doctora en Neurociencia. Mientras dormimos nuestro cerebro elimina tóxicos, ordena y clasifica aquello que nos ha pasado durante el día, descarta lo que no nos resulta relevante y se "resetea" para que por la mañana tengamos a punto nuestras capacidades de concentración, atención, pensamiento o alerta.

Otros buenos motivos para ver menos tele

Otros estudios han alertado de los peligros que supone para la salud estar demasiado tiempo frente al televisor, indiferentemente del contenido que se vea. Estos son los últimos hallazgos que deberías tener en cuenta si es tu caso:

  • Problemas de movilidad. Tras estudiar los hábitos de 134.000 adultos de 50 a 71 años, científicos de la Universidad George Washington (EE. UU.) han llegado a la conclusión de que ver la tele más de 5 horas al día, unido a hacer menos de 3 horas a la semana de actividad física, triplica el riesgo de tener dificultades para caminar o sufrir discapacidad a largo plazo en comparación con estar frente al televisor menos de 2 horas al día. ¿El consejo de los investigadores? Moverse más y pasar menos horas sentado, o como mínimo caminar por la casa durante los anuncios.

Levántate cada 30 minutos y camina, aunque sea por casa

  • Riesgo de muerte prematura. Otro estudio, este de la Universidad de Columbia (EE. UU.), demuestra que las personas que permanecen sentadas durante muchas horas seguidas tienen el doble de riesgo de sufrir una muerte prematura.Los autores del trabajo creen que "cuando los músculos están inactivos, no usan el azúcar de la sangre, y un mal control de este aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca y de muerte". Y como sus colegas de la Universidad George Washington, aconsejan levantarse cada media hora y caminar durante unos minutos.

Apagar la tablet y el móvil

Como hemos dicho al principio, la tele ya no es el único aparato donde podemos ver series y programas. Los dispositivos electrónicos ocupan ya un puesto destacado en este tipo de ocio. Si eres de los que se llevan la tablet o el móvil a la cama para ver "un ratito" más su serie favorita hasta coger el sueño, debes saber que es una mala idea.

Además de acabar con un posible dolor de cervicales o una contractura debido a la mala postura, varios estudios sostienen que la luz que desprenden estas pantallas dificulta el sueño y un descanso reparador al alterar nuestro reloj biológico o ritmo circadiano.

Pero hay más. Según investigadores de la Universidad Stanford (EE. UU.), usar este tipo de aparatos antes de dormir podría interferir en la zona del cerebro que regula el sueño y la vigilia.

La recomendación de los expertos es no utilizar móviles, tablets ni portátiles al menos dos horas antes de irse a dormir y, por supuesto, dejarlos en otra habitación que no sea el dormitorio.