Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Beneficios de la terapia con caballos en niños que han pasado un cáncer
iStock by Getty Images

Los niños que han superado un cáncer pueden tener secuelas físicas y psicológicas derivadas tanto de la enfermedad como del tratamiento oncológico.

Y la terapia con caballos o hipoterapia puede resultar de gran ayuda para mejorar la calidad de vida de estos niños. Se ha visto en otras enfermedades, incluido el cáncer en adultos, y en la recuperación del cáncer infantil a buen seguro que también aporta beneficios.

Eso es lo que pretende demostrar una investigación impulsada y financiada por la Fundación Real Club de Polo de Barcelona, que realizan el Hospital Universitario Vall d’Hebron y las Escuelas Universitarias Gimbernat en colaboración con la Fundación Federica Cerdá y la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).

Hipoterapia o terapia con caballos

La relación de la medicina con el mundo de los caballos viene de lejos.

"Comenzó con Hipócrates, cuyo nombre, no en vano, significa 'Dominador de Caballos' y continuó con una larga tradición de practicantes de la medicina" que alabaron los beneficios de montar a caballo para el cuerpo humano, explica Emilio Zegrí, presidente de la Fundación Real Club de Polo de Barcelona.

Actualmente, la hipoterapia, terapia con caballos o rehabilitación asistida con caballos es una disciplina que utiliza la relación de la personas con el caballo para:

  • Mejorar tanto parámetros físicos (la función motora, la posición, el equilibrio o la marcha) como parámetros psicológicos (estado de ánimo, niveles de ansiedad y depresión).

Esta terapia ya ha demostrado sus beneficios en otros trastornos:

  • Parálisis cerebral.
  • Trastornos del espectro autista.
  • En adultos tras la terapia oncológica.

Ahora este estudio, bautizado con el nombre "Cabalgando por la Vida", pretende analizar si la terapia asistida con caballos reduce el impacto del tratamiento oncológico a medio y largo plazo en niños y adolescentes que han sufrido un cáncer con afectación del sistema nervioso central.

en qué consiste el estudio

El estudio ya está en marcha e incluye 15 participantes de entre 4 y 18 años que han recibido el alta del tratamiento oncológico hace 6-12 meses.

Para evaluar los beneficios de la hipoterapia, la mitad siguen la terapia asistida con caballos y la otra mitad solo continua con el tratamiento o seguimiento habitual.

El grupo de la hipoterapia realizará 24 sesiones individuales, una por semana.

  • Con la ayuda de un profesional especializado, los niños realizan varias actividades con el caballo para estimular la memoria, la habilidad y la motricidad, así como para mejorar su estado de ánimo.
  • En las sesiones, los niños y niñas van a buscar el caballo al establo, le hacen la higiene básica, lo cepillan, le ponen la silla, le dan de comer, lo montan y hacen juegos y actividades de rehabilitación encima del animal.

Mejorar la coordinación y subir el ánimo

"Durante el estudio, analizamos variables físicas como el equilibrio y la coordinación, y otras psíquicas como el estado general de salud, la ansiedad, depresión, estado de ánimo, sociabilidad, etc., para observar si su calidad de vida mejora", asegura la Dra. Anna Llort, adjunta del Servicio de Oncología Pediátrica del Hospital Universitario Vall d’Hebron e investigadora del grupo de Investigación Traslacional en Cáncer en la Infancia y la Adolescencia del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR).

Mejora mucho el estado de ánimo y su autoestima, algo clave en el proceso de recuperación

De momento, los resultados que se están obteniendo son muy esperanzadores:

  • "Hasta ahora estamos comprobando que tanto la experiencia de montar a caballo y la interacción con él como el propio movimiento encima del animal hacen mejorar estos aspectos".
  • "Al mismo tiempo, confiamos en que la terapia aporte beneficios a nivel emocional, mejorando la autoestima y favoreciendo el estado anímico del paciente", asegura Anna Saló, psicóloga del Servicio de Oncología Pediátrica del Hospital Universitario Vall d’Hebron y del grupo de Investigación Traslacional en Cáncer en la Infancia y la Adolescencia del VHIR.

Pero, ¿cómo consigue la terapia con caballos estos efectos en el niño? Teresa Xipell, fisioterapeuta y directora de hipoterapia en la Fundación Federica Cerdá, lo explica:

  • "Durante la monta, el caballo transfiere al jinete su movimiento tridimensional, que le permite un trabajo articular y muscular desde la pelvis a través de los isquiones hasta la primera vértebra cervical, respetando la fisiología del movimiento del tronco humano", asegura.
  • El niño tiene que hacer un trabajo para controlar sus movimientos encima del caballo, hasta que logra ese control y sus movimientos se coordinan perfectamente con la cadencia del paso del caballo.
  • "Además, el caballo y el entorno en la naturaleza hacen que estas actividades les sean de una gran motivación", concluye.