Con el asesoramiento de la Dra. Laia Bernet, directora del Grupo de Estudios Senológicos de la SESPM

Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

ayuno cancer mama

El ayuno intermitente se ha puesto de moda tanto para adelgazar como para controlar tu peso. Pero parece que esta no podría ser la única ventaja de las dietas que giran en torno al ayuno.

Un equipo de científicos internacionales, liderado por miembros de la University of Southern California (USC), ha descubierto que también podrían aumentar la eficacia del tratamiento hormonal contra el cáncer de mama.

Este efecto positivo se daría, sobre todo, en los cánceres de mama hormonodependientes

  • En este caso, la propuesta no consiste en dejar pasar entre 12 y 14 horas entre la cena y el desayuno (como ocurre en el ayuno intermitente), sino en modificar el porcentaje de nutrientes de la dieta.

    "Una dieta que mimetice el ayuno consiste en una propuesta baja en calorías con un bajo contenido en carbohidrato y proteína, pero con una elevada proporción de grasa. Con ella, nuestro organismo activa mecanismos de respuesta similares o iguales a los del ayuno", afirma la doctora Laia Bernet, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria (SESPM).

Aunque los resultados en humanos son prometedores, es necesario llevar a cabo más investigaciones al respecto, porque las que se han hecho hasta el momento incluyen un número pequeño de participantes.

Pero, si se confirma este beneficio, el ayuno podría convertirse en "el comodín no tóxico para el tratamiento del cáncer", según palabras de Valter Longo, investigador de IFOM, el Instituto de Oncología Molecular de Milán y uno de los autores principales del estudio, que publica Nature.

Cómo actúa el ayuno sobre el cáncer de mama

La clave de los beneficios de una dieta que imita el ayuno parece estar en que provoca cambios en el comportamiento de varias de nuestras hormonas.

  • Reduce los niveles de insulina en sangre, y lo hace también de lo que se conoce como factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1). Y unos niveles altos de estas hormonas favorecen el cáncer de mama según numerosos estudios.
  • Disminuye la actividad de la leptina (la hormona que regula el hambre), que también se relaciona con un mayor riesgo de tumores mamarios si la producimos en demasiada cantidad.

En los estudios llevados a cabo en ratones por el equipo de investigadores observaron que, en los que la producción de estas hormonas era menor, la terapia hormonal contra el cáncer de mama era más eficaz (sobre todo si se usaba tamoxifeno y fulvestrant).

La doctora Bernet nos cuenta el mecanismo que podría explicar esta relación:

  • "Durante el periodo de ayuno los niveles de nutrientes disminuyen. Dada la escasez de los mismos, los niveles de IGF-1, insulina y leptina (cuya producción está regulada por la disponibilidad de nutrientes y energía), también disminuyen, lanzando el mensaje de que la situación no es óptima para el crecimiento".

  • En consecuencia, "las células ralentizan su proliferación y entran en un estado de mantenimiento y reparación. En esta situación, nuestro organismo estimula sus mecanismos de defensa y resisten mejor el estrés producido por el tratamiento".

Además, tardaron más en desarrollar resistencia al tratamiento hormonal, algo que es bastante frecuente también en las mujeres afectadas por este tipo de tumores, tal y como sostienen desde la Sociedad Española de Oncología Médica.

Una vez vista la respuesta en ratones, los investigadores llevaron a cabo un estudio en el que participaron 36 mujeres, con resultados muy esperanzadores.

Una nueva línea de investigación

"El grupo de Valter Longo lleva años trabajando en este tema y ha demostrado el efecto positivo del ayuno y la reducción calórica sobre el tratamiento con quimioterapia. También los investigadores de la Universidad de Leiden llevan varios ensayos clínicos en los que han obtenido resultados similares", opina la experta.

  • Así, según los resultados de sus hallazgos, "la consecuencia del ayuno o la dieta mimética de ayuno es una mayor eficacia de la quimioterapia y una reducción de sus efectos adversos", resume la directora del Grupo de Estudios Senológicos de la SESPM.

La dieta, una herramienta anticáncer más

"Hasta ahora no se le ha dado demasiada importancia a la dieta como apoyo o parte del tratamiento del cáncer de mama –afirma la patóloga–. Sin embargo, estos trabajos demuestran que, a través de la dieta, se pueden manipular algunos mecanismos moleculares implicados en el cáncer y que, por tanto, pueden ser considerados como una ayuda inestimable para su tratamiento".

El ayuno no es la única herramienta vinculada a la dieta que está en estudio en estos momentos. "Existen otras manipulaciones dietéticas, como la dieta cetogénica, que se están investigando por su potencial efecto positivo en el tratamiento del cáncer", concluye la especialista.

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