Dieta en el cáncer: ¿cómo afecta lo que comemos a la evolución y curación del cáncer?

Seguir una dieta adecuada desde el inicio del cáncer ayuda a soportar mucho mejor el tratamiento oncológico, a tener una mejor calidad de vida y, sobre todo, mayores posibilidades de curación.

Actualizado a
Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Dieta en el cáncer: ¿cómo afecta lo que comemos a la evolución y curación del cáncer?
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Tener una buena alimentación desde el diagnóstico de cáncer aumenta la capacidad para recuperarse de los tratamientos.

Una dieta saludable y equilibrada que proporcione una nutrición adecuada es una parte fundamental del tratamiento del cáncer.

Si el enfermo de cáncer tiene una buena alimentación y está bien nutrida aumenta su capacidad para recuperarse de los tratamientos contra el cáncer (quimioterapia, inmunoterapia...) y, como resultado, mejora su calidad de vida.

Papel de la dieta en el cáncer

El cáncer es una enfermedad que a medida que progresa puede provocar en muchos casos pérdida de peso y de masa muscular. Pero no solo por culpa de la enfermedad, también como consecuencia de los propios tratamientos contra el cáncer.

Y es un pez que se muerde la cola porque la propia desnutrición que provoca el tratamiento oncológico, hace a su vez que el enfermo tolere peor el tratamiento que debe recibir, con lo que las posibilidades de curación se reducen.

Todo ello podría evitarse en gran medida con una buena prevención en este sentido, es decir, una correcta nutrición.

  • Un paciente bien nutrido es un paciente más fuerte, con mayores reservas musculares y, por tanto, con más probabilidades de tolerar mejor el tratamiento contra el cáncer.
  • También es un paciente mucho más apto a someterse a una cirugía para curar el cáncer porque cicatriza mucho mejor.

Cuidar la alimentación desde el diagnóstico de cáncer

El Dr. Ricard Mesía, director científico del Institut Català d'Oncologia (ICO), asegura que toda la población debería saber lo importante que es un correcto estado nutricional para afrontar un cáncer. Y no hay que esperar a someterse a quimioterapia para empezar a cuidar la alimentación.

"Tengas la edad que tengas, es fundamental estar bien nutrido para iniciar la lucha contra el cáncer", subraya.

"Una vez diagnosticado el cáncer, el tratamiento no comienza al día siguiente, a no ser que el paciente tenga urgencia, sino a las dos o tres semanas", aclara. Pues bien, en esas dos o tres semanases clave empezar ya "un soporte nutritivo personalizado para que el paciente reciba el tratamiento en la mejor situación nutricional posible y lo pueda tolerar de manera óptima", concluye.

¿Son buenos los suplementos nutricionales para las personas con cáncer?

El problema, alertan los expertos, es que el aspecto nutricional recibe normalmente un tratamiento tardío en el paciente con cáncer.

  • Se piensa demasiado tarde en lo importante que es la alimentación, y se actúa también tarde.

Un estudio señala que el 66,7% de los pacientes con cáncer en riesgo nutricional no recibe soporte nutricional durante la hospitalización, cifra que aumenta a un 73% en pacientes mayores de 70 años.

Un despropósito, porque está más que demostrado que un plan nutricional antes y durante el tratamiento del cáncer, con suplementación incluida si es necesario (siempre bajo criterio médico), mejora el pronóstico.

"Hay evidencia científica que demuestra la eficacia de los suplementos nutricionales para el paciente oncológico en riesgo de desnutrición o desnutrido", explica Ivan López, asesor nutricional de Nutricia. El uso de suplementos nutricionales:

  • Ayuda a mejorar la ganancia de peso, la fuerza muscular y la movilidad.
  • Atenúa la pérdida de peso en el caso de pacientes hospitalizados.
  • Acorta el tiempo de recuperación del paciente oncológico una vez finaliza el tratamiento.

Cómo afecta una mala alimentación al cáncer

La desnutrición está presente en un 60% de los enfermos con un cáncer avanzado.

De hecho, la pérdida de peso involuntaria y la desnutrición son muy frecuentes durante el cáncer y en tumores localizados en el páncreas, el estómago, el esófago o la cabeza y el cuello.

En un 20% de los pacientes de cáncer, la causa de la muerte es la desnutrición. Obviamente, esto sería un caso extremo, pero podría evitarse si el aspecto nutricional se tuviera más en cuenta en el tratamiento.

Un 20% de las muertes por cáncer se asocian a la desnutrición

"Cuanta más capacidad física tenga el paciente, no solo dinámica sino también de robustez y más masa muscular, mejor tolerará el tratamiento, con lo cual tendremos más posibilidades de que lo finalice y tener una recuperación óptima", explica el Dr. Ricard Mesía.

Pero si hay desnutrición, la situación se complica:

"Muchas veces el paciente desnutrido no puede recibir el mismo tratamiento que el paciente que tiene un buen estado nutricional. Y si tenemos que adaptar el tratamiento las tasas de éxito no van a ser las mismas. Por otro lado, si se intenta hacer el mismo tratamiento, la toxicidad que va a tener es superior", concluye el especialista.