Por Diana Llorens

proteina clave metastasis cancer mama

Investigadores del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR) en colaboración con el CIBER de Cáncer (CIBERONC) han identificado el papel de la proteína integrina B3 en el desarrollo de metástasis en el cáncer de mama.

Esto puede suponer un gran avance en el tratamiento de los tumores de mama con metástasis (la dispersión de las células malignas del tumor principal a otras células) que causan el 90% de las muertes relacionadas con esta enfermedad.

Cómo se forma el tumor maligno

Se sabe desde hace tiempo que las integrinas tienen un papel importante en la progresión del cáncer, aunque no se conocía cuál era el mecanismo.

  • Esto es lo que han descubierto los investigadores del Hospital Vall d’Hebron, y lo explican en un artículo publicado en la revista Nature Communications.

Para que se forme un tumor maligno, es necesario que varios tipos diferentes de células colaboren entre sí”, explica el Dr. Santiago Ramon y Cajal, jefe del grupo de Patología Molecular Traslacional del VHIR, jefe del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario Vall d'Hebron y jefe de grupo del CIBERONC.

  • Se trata de células que, como en un equipo de fútbol, tienen funciones y aportan propiedades diferentes para hacer maligno el tumor. Y, para ello es necesario que se comuniquen entre sí.
  • Estas células también se comunican con otras células sanas de nuestro organismo, lo que es clave no solo en la formación del tumor maligno, sino también para el desarrollo de las metástasis.

Formación de las metástasis

La metástasis ocurre cuando células del tumor primario que están, por ejemplo, en la mama se desplazan por la sangre y la linfa a otras partes del cuerpo (al pulmón, al hueso o al hígado) y allí se forma un nuevo tumor.

Los investigadores de Vall d’Hebron llevan años analizando cómo se produce la metástasis. “Primero comprobamos y confirmamos que había una proteína importante para el desarrollo de las metástasis, que es esta integrina B3”, comenta el Dr. Ramon y Cajal.

Cuando la quitábamos de las células, estas ya no formaban metástasis o en mucha menor intensidad”, explica.

Ahora, han logrado entender por qué sucede esto y cómo se podrían evitar las metástasis en el cáncer de mama.

Cuando quitamos esta integrina, las células tumorales ya no hablan, ya no se comunican con otras células”, aclara.

Por ello, apuntan a que los tratamientos enfocados a desactivar esta integrina B3 evitarían el desarrollo de las metástasis.

  • En el caso del tumor primario, cuando se detecta ya ha crecido por lo que se debe seguir el tratamiento convencional con quimioterapia, cirugía o tratamientos más dirigidos.

¿Podría servir para otros tipos de cáncer?

El estudio se ha realizado con el cáncer de mama. Sin embargo, los investigadores creen que el mecanismo es similar en otros tipos de cánceres epiteliales (carcinomas), como los tumores de pulmón o de colon, los más habituales a partir de los 40 años.

Tratamientos dirigidos a la integrina B3

Actualmente no existen tratamientos en uso que inhiban la proteína integrina B3, aunque hay diversas investigaciones en marcha.

Está habiendo ya alguna aproximación en este sentido. Hay algún ensayo clínico con inhibidores de la integrina en algún tipo de tumor”, explica el Dr. Ramon y Cajal.

Los investigadores de Vall d’Hebron siguen trabajando en el desarrollo e identificación de inhibidores de la integrina en dos vías: “Estamos viendo los que ya hay que pueden ser útiles, y luego vamos a desarrollar anticuerpos específicos contra la región de la integrina que pensamos que es más importante”, indica el doctor.

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