doctor fernando lista
Dr. Fernando Lista Mateos

Jefe de Sección de Endourología de MD Anderson Cancer Center

Nuria Blasco

Periodista

Cómo se puede detectar un cáncer de testículo
iStock by Getty Images

En España se diagnostican aproximadamente entre 3 y 6 casos por cada 100.000 hombres al año. No es un cáncer de los más frecuentes, sin embargo es el más común entre hombres jóvenes de menos de 35 años.

Los antecedentes familiares, la criptorquidia (cuando no se da el descenso de un testículo durante el desarrollo) o la atrofia testicular, son algunos de los factores de riesgo de padecer un cáncer de testículo.

¿Qué es el cáncer de testículo?

El cáncer de testículo se produce cuando las células de los testículos crecen y se multiplican sin control, dañando el tejido sano circundante e interfiriendo en la función normal del testículo. Por lo general, el cáncer afecta solamente a un testículo.

“Este cáncer es el más común en el adulto joven, ya que afecta principalmente a hombres de entre 20 y 34 años”, explica el doctor Fernando Lista, jefe de la Sección de Endourología de MD Anderson Cancer Center Madrid.

Sin embargo, cuando el cáncer de testículo se detecta precozmente, hay más de un 90% de probabilidades de curación.

Síntomas

Este tipo de cáncer apenas provoca síntomas, excepto la presencia de un bulto o un cambio en el tamaño del testículo.

Por este motivo, los hombres deberían hacerse exploraciones testiculares periódicas para detectar precozmente este tipo de tumor.

“Conviene que, periódicamente, como hacen las mujeres con la mama, los hombres se hagan una autoexploración testicular, afirma el doctor Lista, ya que este cáncer, en su fase temprana, no duele ni tiene sangrado ni presenta ningún otro síntoma, simplemente notas que el testículo ha cambiado de tamaño, o un bulto, una masa indurada que normalmente no debería estar ahí”, apunta.

Por tanto, los síntomas que pueden alertar de esta enfermedad son:

  • Un bulto o agrandamiento en cualquiera de los testículos.
  • Una acumulación repentina de líquido en el escroto.

En algunas ocasiones puede darse también:

  • Sensación de pesadez en el escroto.
  • Un dolor sordo en la porción inferior del abdomen o la ingle.
  • Molestias localizadas en un testículo o bien en el escroto.

“La mayoría de estos síntomas no tienen por qué ser cáncer, pero, en caso de observar uno o más de ellos, hay que consultar al urólogo”, señala el especialista.

Cómo se realiza la autoexploración

No hay un patrón definido respecto a la autoexploración, pero como nos cuenta el Dr. Lista, realizarla al menos una vez al mes sería lo recomendable.

Se puede aprovechar el momento de la ducha, dado que los testículos en ese momento son más accesibles a una mejor exploración.

"Debemos realizarla buscando bultos o masas, irregularidades, cambio de consistencia o incluso cambios en la coloración de la piel escrotal. Es importante comparar ambos testículos, lo cual nos facilitará identificar alteraciones", describe el doctor.

Es importante consultar al médico si se aprecia dolor, hinchazón o bultos en los testículos o en la zona de la ingle; sobre todo, si estos síntomas duran más de dos semanas.

Factores de riesgo

Como indica el doctor Lista, existen varios factores de riesgo:

  • Primero, si hay antecedentes familiares; es decir, si hay algún familiar de primer grado, como puede ser un padre o un hermano, que lo haya padecido.
  • Otro factor es tener o haber tenido criptorquidia, que es cuando el testículo no ha descendido durante el desarrollo.
  • En algunos casos también influyen factores externos, como pueden ser las atrofias testiculares, que pueden ser secundarias a enfermedades, como por ejemplo la parotiditis.
  • Otro factor puede ser la contralateralidad; es decir, si has tenido en un testículo un tumor, puede ser que se desarrolle en el otro.
  • Aunque menos común, también puede darse por alteraciones cromosómicas.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

El diagnóstico se basa tanto en la clínica como en la utilización de pruebas diagnósticas.

Entre estas últimas destaca la ecografía escrotal, que se muestra como la prueba más fiable. Es una prueba sencilla y rápida que permite identificar lesiones sospechosas con elevada rentabilidad.

"Además de la ecografía escrotal, disponemos de marcadores tumorales en sangre, como la Alfa fetoproteína o la BetaHCG. Estos marcadores se asocian a la presencia de determinados tumores, pero siempre deben ser tomados con cautela, dado que hasta un 30% de los tumores testiculares no elevan ningún marcador", explica el urólogo.

Tipos de cáncer de testículo

En cuanto a los tipos de tumores, se distinguen 2 grandes grupos:

  • Los tumores de células germinales, que representan aproximadamente el 90% de los casos y entre los que se encuentra el seminoma, el más frecuente de todos ellos.
  • Por otro lado, estarían los tumores no germinales, principalmente los de células de Sertoli y de Leydig. Hay determinados tipos histológicos más agresivos, sobre todo entre los germinales, como el coriocarcinoma o el carcinoma embrionario.

Tratamiento del cáncer de testículos

El tratamiento se fundamenta inicialmente en realizar una extirpación del testículo mediante una orquiectomía radical por vía inguinal.

"Es importante recalcar que la intervención evita realizar incisiones en la bolsa escrotal, dado que esto podría provocar una diseminación del tumor al otro testículo sano", explica el urólogo.

"Al paciente que lo desee, se le puede colocar una prótesis biocompatible que se coloca en la bolsa escrotal, para que 'aparentemente' el paciente siga teniendo dos testículos".

En no pocos casos se precisa, según la histología y el estadío del tumor, añadir tratamiento posteriormente mediante quimioterapia o incluso radioterapia en el caso de los seminomas por ejemplo.

Una vez superado el cáncer, el paciente debe volver a consulta para seguimiento durante unos cinco años, donde se les hace unas pruebas de imagen y marcadores de sangre.

¿Puede afectar a la fertilidad?

La presencia de un tumor testicular y en consecuencia la extirpación de este no tiene por qué condicionar la fertilidad.

"En condiciones normales el testículo contralateral es suficiente para mantener una adecuada función reproductora", asegura el Dr. Lista.

"Ahora bien, es recomendable realizar una preservación seminal previa al tratamiento, dado que la quimioterapia o la radioterapia adyuvante pueden afectar de manera significativa a dicha fertilidad".

Medidas de prevención

Realizar una correcta exploración periódica y consultar al urólogo ante la menor alteración o sospecha es fundamental.

A pesar de ser un tumor tan frecuente en el rango de edad descrito, si se trata de manera precoz, presenta unas tasas de curación superiores al 90%. En caso de presentar algún factor de riesgo, es conveniente mantener un control algo más estricto.