Asesorado por el Dr. Pablo Jorge, coordinador del Grupo de Trabajo de RCP de la Sociedad Española de Cardiología (SEC)

Por Diana Llorens

Cómo realizar una reanimación cardiopulmonar (RCP)
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Por cada minuto que pasa una persona en parada cardiaca sin que se le reanime, disminuyen las probabilidades de supervivencia un 10%”, así de contundentes son los datos que nos transmite el Dr. Pablo Jorge, coordinador del Grupo de Trabajo de RCP de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

A los 10 minutos las probabilidades de que la persona sobreviva o al menos lo haga sin secuelas neurológicas son prácticamente nulas.

Si nosotros detectamos a una persona en parada, reanimamos y la ayuda llega con relativa rapidez, las probabilidades de supervivencia son mucho mayores”, indica.

Es por ello que las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) son de vital importancia y todos deberíamos saber realizarlas.

Paso a paso de la reanimación cardiopulmonar

Aunque no hayamos recibido un entrenamiento en RCP y tengamos dudas de si vamos a hacer bien la reanimación, debemos tener claro que siempre es mejor actuar que no hacer nada.

“La persona está parada, el corazón no se mueve”, explica el Dr. Jorge, “todo lo que hagamos siempre va a ser mejor que no hacer nada porque no hacer nada es que persista parado y las probabilidades de supervivencia bajen y las secuelas sean mucho mayores”.

Es importante no perder la calma y seguir estos pasos:

1. Reconocer que la persona está en parada cardiaca

Cualquier persona que no responda debe hacer saltar nuestra alerta y debemos aproximarnos rápidamente y una vez certifiquemos que no responde a la llamada o a la movilización inicial, acceder a ayudar”, explica el Dr. Jorge.

Una persona en parada cardiorrespiratoria está inconsciente y no respira.

2. Buscar ayuda

Si hay más personas con nosotros, una de ellas debe llamar inmediatamente al teléfono de emergencias, el 112. Si estamos solos, lo haremos nosotros mismos y pondremos el teléfono en manos libres para poder realizar la reanimación.

La persona que nos está asistiendo en el 112 nos está acompañando y guiando para hacer las cosas lo mejor posible”, recuerda el doctor.

3. Realizar las compresiones torácicas (masaje cardiaco)

El masaje cardiaco busca suplir la función del corazón de forma temporal y restablecer el flujo sanguíneo.

  • Las manos se deben colocar entrelazadas, una por encima de la otra, y en el centro del pecho de la persona en parada, aproximadamente a la altura de los pezones.
  • Para realizar las compresiones debemos estar de rodillas con los brazos extendidos sin doblar los codos.

Utilizando nuestras dos manos entrelazadas en el centro del pecho, debemos empezar a comprimir fuerte y rápido”, explica el Dr. Jorge.

  • Rápido significa que debemos realizar entre 100 y 120 compresiones por minuto.
  • Y fuerte que debemos comprimir el pecho a una profundidad de entre 5 y 6 centímetros.

Es importante seguir con las compresiones torácicas hasta que podamos usar un desfibrilador o hasta que llegue la ayuda experta que ya hemos avisado.

Como puede resultar cansado, si hay diversas personas en la escena deberemos ir turnándonos.

4. Utilizar un DEA

Siempre que tengamos la posibilidad de tener acceso a un desfibrilador en la vía pública, es importante utilizarlo”, afirma el doctor.

Si estamos en un centro comercial, un aeropuerto o un centro deportivo, por ejemplo, es probable que haya un desfibrilador cerca. La persona que nos asista en el 112, una vez haya localizado donde estamos, nos dirá si podemos contar con un desfibrilador cerca. En caso de que sea así, debemos pedir a alguien que lo vaya a buscar mientras seguimos con las compresiones.

Algunas de las paradas que ocurren son por arritmias y estas se revierten con el uso del desfibrilador”, asegura el doctor. Cuanto antes usemos el desfibrilador, más posibilidades habrá de recuperar una parada por una arritmia ventricular.

Reanimación en tiempos de Covid-19

El riesgo de contagio del virus de la Covid-19 hace que debamos tomar algunas precauciones en caso de que encontremos a alguien en parada cardiaca.

En primer lugar, es importante que llevemos en todo momento la mascarilla puesta, tanto nosotros como la persona que está en parada. Si no la lleva, debemos ponérsela.

Además, las ventilaciones (lo que se conoce popularmente como respiración boca a boca) se deben evitar, “por el potencial riesgo de contagio que pudiera haber en la situación actual”, indica el doctor.

Fuera de la situación de pandemia, la secuencia de reanimación recomendada para el personal experto o para las personas que saben reanimar es de 30 compresiones y dos ventilaciones.

Tan pronto como sea posible, una vez hayan llegado los equipos de emergencia y hayamos terminado nuestra labor de reanimación, debemos lavarnos las manos con agua y jabón o gel hidroalcohólico.

Enseñar RCP en las escuelas

Actualmente, en España, menos del 10% de las personas que entran en parada cardiaca fuera del hospital sobreviven.

Además, los datos de diversas encuestas realizadas en la población indican que el porcentaje de personas que dice saber hacer una RCP está entre el 35% y el 40%.

Menos de un 40% de la población sabe hacer una RCP

La experiencia de otros países, sin embargo, demuestra que incrementar el número de personas que conocen las maniobras de reanimación tiene un gran impacto en la supervivencia de las personas con parada cardiorrespiratoria fuera del hospital.

En Dinamarca, donde en 2005 se empezaron a poner en práctica programas para la educación en RCP, la supervivencia tras un paro cardiaco fuera del hospital se duplicó en los años siguientes.

Del mismo modo que aprendes a leer y escribir y no te olvidas nunca, puedes aprender la RCP en el colegio. La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que una sesión de dos horas al año en edad escolar sobre los 12 años, y a partir de ahí cada año una sesión de dos horas anual, es suficiente para que toda la población de aquí a unos años esté concienciada y formada en RCP”, subraya el Dr. Jorge

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