Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Descubren los tipos de cáncer que aumentan el riesgo de fibrilación auricular
iStock by Getty Images

Los pacientes con cáncer tienen más riesgo de sufrir fibrilación auricular, el tipo de arritmia más frecuente. Los tratamientos oncológicos que siguen estos enfermos son la principal causa, pero no la única.

Sin embargo, resulta muy difícil controlar este efecto colateral en todos los pacientes de cáncer. Tumores hay muchísimos y cada uno presenta unas peculiaridades concretas.

Ahora un estudio publicado en JACC: CardioOncology arroja luz en este sentido ya que ha investigado el riesgo de desarrollar fibrilación auricular según el tipo de cáncer.

Los cánceres con más riesgo

El estudio, realizado por investigadores del Seoul National University Hospital de Corea, ha seguido a pacientes con cáncer durante una media de 4,5 años.

  • Los resultados de la investigación revelan que el cáncer que tiene más riesgo de desarrollar fibrilación auricular es el mieloma múltiple.
  • Entre los cánceres sólidos, el de esófago es el que conlleva un mayor riesgo de padecer fibrilación auricular, mientras que el de estómago presenta la asociación más baja.

La Dra. Teresa López Fernández, coordinadora del Grupo de Trabajo de Cardio-Oncología de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), valora positivamente estos resultados:

  • "Las guías de fibrilación incluyen estrategias (lo que se conoce como screenig activo) destinadas a detectar esta enfermedad en pacientes sin síntomas".
  • "Pero no se puede hacer screening activo a todos los pacientes con cáncer. Por tanto, conocer los tumores que tienen más prevalencia de fibrilación auricular es imprescindible para saber en qué pacientes hay que hacer el screening para prevenir la aparición de esta arritmia y las complicaciones que se asocian a ella", concluye.

La arritmia más común

La fibrilación auricular es la arritmia cardiaca más frecuente en la población general.

En España, se estima que más de un millón de personas la padecen, de las que más de 90.000 estarían sin diagnosticar, según datos del estudio OFRECE.

Pero su incidencia es aún mayor entre los pacientes con cáncer: el estudio REGARDS mostró que estos presentan un riesgo un 20% superior de desarrollar fibrilación auricular que la población sin cáncer, incluso aunque no sigan un tratamiento onco-hematológico y no haya otros factores de riesgo como la edad o enfermedades cardiovasculares previas.

Por qué el cáncer aumenta el riesgo de fibrilación auricular

Como explica la Dra. López Fernández, el mayor riesgo de padecer fibrilación auricular en pacientes con cáncer tiene que ver tanto con la cardiotoxicidad de los fármacos oncológicos como con la propia neoplasia, es decir, con el propio crecimiento celular anómalo que provoca el cáncer.

"Los mecanismos por los cuales algunos de estos tratamientos desencadenan arritmias no están completamente esclarecidos, pero el riesgo individual de presentarlas depende tanto del tratamiento como de las características clínicas del paciente y de los cambios metabólicos e inflamatorios inducidos por el propio tumor", aclara la especialista.

La cardióloga recuerda también la asociación epidemiológica que existe entre el cáncer y la fibrilación auricular, que es más frecuente en la población de más de 65 años:

  • "Hay una serie de factores, como la hipertensión arterial, la obesidad o el sedentarismo, que favorecen el desarrollo de esta arritmia, y que están vinculados también a una mayor prevalencia de cáncer", asegura.

Por otro lado, los pacientes con cáncer tienen más riesgo de infecciones o de padecer anemia, así como otras complicaciones que favorecen la aparición de fibrilación auricular.

Cómo tratar la fibrilación auricular en el cáncer

El tratamiento de la fibrilación auricular en el paciente con cáncer es similar al de la población general.

"Debemos centrarnos en las secuelas que puede provocar esta arritmia", señala Dr. Javier Jiménez Candil, presidente de la Asociación del Ritmo Cardiaco de la SEC.

  • "Por un lado, hay que prevenir la tromboembolia mediante fármacos anticoagulantes".
  • "Y por otro, controlar el ritmo y la frecuencia cardiaca según la situación clínica del paciente, sus síntomas y el estado de la función ventricular", asegura el especialista en cardiología.

Con el objetivo de facilitar a los profesionales el manejo de la fibrilación auricular en el paciente con cáncer, los Grupos de Cardio-Oncología y de Trombosis de la SEC impulsaron en 2019 un documento de consenso de expertos y recomendaciones.

"Hasta ahora no había una guía de cómo manejar esta arritmia en los pacientes con cáncer activo y en ese texto proporcionamos un enfoque multidisciplinario y práctico para guiar la atención clínica", concluye la Dra. López Fernández.