Migrañas en verano: por qué son más frecuentes

Los estudios sugieren que las temperaturas altas y la exposición directa a la luz del sol en esta época aumentan el riesgo de migraña. Te damos las claves para reducir el riesgo de sufrir este tipo de dolor de cabeza.

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Dr. Francisco Marin
Dr. Francisco Marín

Médico de Atención Primaria

Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

El porqué de las migrañas del verano
iStock by Getty Images

El cerebro de las personas con migraña es especialmente sensible a cambios y estímulos. Y tanto el calor extremo como el sol son dos factores que pueden alterarlo y hacer que reaccione de forma exagerada, generando un ataque de migraña.

  • Solo con un aumento de cinco grados en la temperatura ambiental, se eleva un 7,5% el riesgo de sufrir un dolor de cabeza en las siguientes 24 horas, según revela un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard (EE. UU.).

Por qué el calor causa migraña

Una de las razones por las que en esta estación del año se tienen más dolores de cabeza es que el calor del sol puede hacer que los vasos sanguíneos de la cabeza se ensanchen, lo que propicia que se presente una cefalea.

  • No hay que olvidar que, para avisarnos de que está saturado, el cerebro activa los circuitos del dolor y se liberan sustancias inflamatorias, que hacen que los vasos sanguíneos se dilaten y duelan. Una dilatación a la que puede sumarse la generada por el calor, agravando las molestias.

Pero no solo influye eso: otro estudio estadounidense, publicado en la revista Nature Neuroscience, comprobó que la luz brillante del sol que entra en el ojo a través del iris puede "activar" ciertas células nerviosas en el cerebro que transmiten señales de dolor, lo que también favorece que se desencadenen migrañas.

Además del sol, también pueden provocar migraña...

Según el estudio español FACTOR publicado en la Revista de Neurología, existen otros posibles factores que pueden propiciar las migrañas en verano:

  • El aire acondicionado. Es uno de los factores que un grupo de personas con migraña más relacionó como desencadenante de una crisis. En concreto, el del coche parece ser el que más afecta. Si vas a hacer un viaje largo en carretera, apaga de vez en cuando el aire y baja las ventanillas.
  • La alteración de los horarios. Es un clásico durante las vacaciones; perder las rutinas a la hora de descansar. Y tanto la falta de horas de sueño o dormir mal, como el cambio de horario a la hora de acostarse y levantarse parecen tener una relación directa con la presencia de migrañas.

El cambio de comida, de horarios o el estrés de un viaje pueden propiciar los ataques de migraña

  • Cambiar la forma de comer. Según un estudio realizado con la Asociación Española de Migraña y Cefalea, en esta época se consumen más alimentos ricos en histamina (marisco, embutidos, atún en conserva...), relacionada con el riesgo de cefaleas. Pero también aumenta la ingesta del alcohol, un factor que el 3,7% de las personas estudiadas en el estudio FACTOR relacionó como principal precipitante de las migrañas.
  • Más estrés por causas familiares. Pasar muchas horas en familia puede ser estresante y, aunque no afecta tanto como el estrés laboral, estos "nervios familiares" también pueden ser precursores de migrañas.
  • Bajada de presión en la montaña. La baja presión atmosférica también repercute algo en el mayor riesgo de sufrir migrañas, según la investigación de la Universidad de Harvard.
  • El viento. Es otro factor que no es específicamente del verano, pero dado que nos movemos en ambientes más abiertos, como la playa y el campo, se nota más. Los estudios han corroborado que es otro factor que influye.

QUÉ HACER PARA EVITAR la migraña en Verano

  • Utiliza gafas de sol. Con ello podrás evitar que la luz brillante llegue a tus ojos y tu cerebro reaccione exageradamente ante este estímulo. Las investigaciones indican, además, que si las gafas de sol son polarizadas (tratadas para que eliminen el brillo del sol sobre el asfalto y el agua), el riesgo de sufrir migrañas es todavía menor. Si la luz solar favorece especialmente tus ataques, debes saber que existen gafas de sol con filtros especiales que la mitigan. Pregunta a tu oftalmólogo al respecto.
  • Busca una sombra. Es la mejor forma de evitar que suba la temperatura corporal y de protegerte de los rayos del sol. Si no puedes estar a la sombra, usa una gorra tipo "béisbol" o un sombrero de ala ancha para evitar que el sol llegue a tus ojos y te caliente en exceso la cabeza.
  • Un baño de agua tibia. Si sospechas que tu cefalea tiene relación con las altas temperaturas, un baño de agua tibia o fresca puede aliviarte. Después del baño, vístete con ropa de tejidos frescos y finos (como el algodón) para que tu temperatura corporal no suba de nuevo.
  • No te excedas en la dieta. Más tiempo para las comidas en vacaciones también incluye comer más, excederse con posibles efectos desencadenantes como los mariscos o más dosis de cafeína, como un café en la cena, que en otras circunstancias no tomaríamos.
  • Haz un ejercicio moderado. El deporte genera endorfinas de forma natural, que son los analgésicos del cuerpo, sus ansiolíticos. Y si las personas con migraña fomentan su producción interna de analgésicos, se encontrarán mucho mejor. Además, el ejercicio relaja la musculatura del rostro que, por cercanía, es la que está más implicada en los ataques. Lo ideal es dedicar un rato cada día a un ejercicio cardiovascular suave (por ejemplo, andar a paso rápido, nadar...).