Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Desarrollan una app para valorar la gravedad de la fatiga crónica
iStock by Getty Images

El síndrome de fatiga crónica o encefalomielitis miálgica (SFC/EM) es una enfermedad sumamente incapacitante. Los enfermos sufren un cansancio abrumador tras hacer cualquier actividad cotidiana, una fatiga que no mejora con el descanso.

Pese a su alta prevalencia, no existen herramientas efectivas para su diagnóstico, seguimiento y tratamiento. No hay analíticas, ni pruebas de imagen, ni ninguna otra cosa que permita su detección. Por eso los afectados pueden pasar años hasta recibir un diagnóstico.

Ahora, un equipo de investigadores liderado por Vall d'Hebron han desarrollado una app para ayudar a valorar la gravedad de los síntomas en el síndrome de fatiga crónica. Los resultados del estudio en que se ha probado esta tecnología han sido publicados en la revista Sensors.

el difícil diagnóstico de la fatiga crónica

La fatiga crónica es una enfermedad compleja a la par que incomprendida y que afecta mayoritariamente a mujeres. Una enfermedad que en ocasiones puede dejar a la persona confinada en cama o con grandes dificultades para hacer su vida diaria.

Para comprender mejor el trastorno y favorecer el seguimiento, el Hospital Vall d’Hebron, la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y la Universitat Politécnica de Catalunya · BarcelonaTech (UPC) han desarrollado una aplicación móvil que podría ser útil para valorar la gravedad de la fatiga en este síndrome, algo muy importante en esta enfermedad que en ocasiones no se le presta la atención que merece.

Medir el grado de fatiga

La tecnología desarrollada por los investigadores de la UAB y la UPC consiste en una cinta torácica con un sensor capaz de medir la variabilidad de la frecuencia cardíaca y que está conectado mediante bluetooth a una app móvil.

La aplicación del móvil permite registrar y monitorizar este parámetro y compartir los resultados analizados con el personal médico que supervisa a los pacientes.

El estudio se centró en analizar la relación de la variabilidad de la frecuencia cardíaca con la gravedad de los síntomas de la fatiga crónica. Pero, ¿qué es la variabilidad de la frecuencia cardíaca y por qué analizarla?

  • Este parámetro está muy relacionado con la frecuencia cardíaca es decir, el número de pulsaciones por minutos del corazón.
  • Sin embargo, el tiempo que pasa entre dos pulsaciones consecutivas no es siempre exactamente el mismo, sino que se pueden detectar pequeñas diferencias que entran dentro de la normalidad: esto es lo que se conoce como variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), señalan desde Vall d'Hebron.

En estudios previos publicados en la revista Journal of Translational Medicine ya se había relacionado la variabilidad de la frecuencia cardíaca con la gravedad de la fatiga en mujeres con fatiga crónica.

"En concreto, habíamos observado que esta variabilidad era menor en las pacientes con SFC/EM, especialmente en casos más discapacitantes", explica el Dr. Jesús Castro, coordinador del laboratorio en Síndrome de Fatiga Crónica/Encefalomielitis Miálgica del grupo de Reumatología del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR).

A priori, se considera positivo tener una variabilidad alta, al ser un indicador del buen funcionamiento del sistema nervioso autónomo.

una App útil en mujeres

"En este trabajo quisimos comprobar qué relación tenía la variabilidad de la frecuencia cardíaca con el síndrome tanto en mujeres como en hombres con SFC/EM comparado con controles sanos y su utilidad para la monitorización de pacientes", añade el Dr. Castro.

Y los resultados de este nuevo trabajo confirman, en la línea de estudios anteriores, que la variabilidad de la frecuencia cardíaca es un dato útil para predecir la gravedad de la fatiga en mujeres, pero esta relación no está tan clara en el caso de los hombres.

El estudio se llevó a cabo con 77 pacientes con síndrome de fatiga crónica (32 hombres y 45 mujeres) y se compararon sus resultados con los de un grupo control. La evaluación de la VFC se realizó en 3 sesiones de 5 minutos, separadas entre sí entre una y tres semanas.

"Demostramos que el uso de la app sería especialmente útil para la monitorización de mujeres que sufren este síndrome, las cuales claramente tienen una menor variabilidad de la frecuencia cardíaca en comparación a las mujeres sanas", afirma la Dra. Rosa M Escorihuela, del Departamento de Psiquiatría y Medicina Legal de la UAB.

Así pues, la VFC sería un buen marcador predictor de la gravedad de la fatiga durante el curso clínico de la enfermedad.

Y bastaría un sensor y una aplicación de móvil para registrarlo. Sin duda, un método sencillo, cero invasivo y de fácil uso por los propios pacientes y los usuarios.