Asesorado por

Dr. Josep Blanch

director de la Unidad de Experiencia Clínica de Síndromes de Sensibilización Central del Hospital del Mar

Por

Soledad López

periodista especializada en salud

Qué medicamentos se toman para la fibromialgia y qué efecto tienen
iStock by Getty Images

La fibromialgia, una enfermedad que va asociada a un cansancio tan severo que disminuye radicalmente la calidad de vida del que la sufre, no tiene cura a día de hoy. Solo se pueden aliviar los síntomas.

  • Aunque ni en España ni en Europa, a diferencia de Estados Unidos, hay fármacos aprobados expresamente para la fibromialgia, existe todo un arsenal de medicamentos que se utilizan en esta enfermedad y que se sabe que funcionan para reducir los síntomas y mejorar la vida del enfermo.

Ahora bien, el enfermo de fibromialgia es muy sensible a los fármacos, mucho más que otro tipo de enfermos, por eso reacciona fácilmente a ellos y suele tener efectos adversos, desde mareos hasta dificultad para hablar.

"Hay que ajustar muy bien las dosis cuando se empieza a administrar el tratamiento o cuando hay un brote", nos explica Dr. Josep Blanch, director de la Unidad de Experiencia Clínica de Síndromes de Sensibilización Central del Hospital del Mar de Barcelona.

El especialista asegura que, aunque no conoce el caso de primera mano, esto es probablemente lo que le ha ocurrido a Andrea Levy, concejala del Ayuntamiento de Madrid que ha revelado que padece fibromialgia y que por eso en sus apariciones públicas se observa que tiene dificultades para hablar. Una vez se ajustan las dosis de los fármacos, obviamente es mayor el beneficio que el perjuicio para el enfermo.

  • En el tratamiento de la fibromialgia, el Dr. Blanch insiste en que también es clave que "tanto la familia como el paciente estén muy bien informados sobre la enfermedad, así como la terapia psicológica para gestionarlo bien y el ejercicio físico terapéutico". Sin estos pilares, más los fármacos, no se puede afrontar bien la enfermedad.

Fármacos que alivian los síntomas

El reumatólogo es el médico de referencia en el tratamiento de la fibromialgia porque no todos los médicos están familiarizados con él.

El Dr. Josep Blanch nos explica los medicamentos que más se utilizan y que mejor resultados dan en el tratamiento de la fibromialgia:

Anticonvulsivos

  • Los gabapentinoides (gabapentina y pregablina) son fármacos que se usan para al epilepsia (anticonvulsivos) y que funcionan muy bien en la fibromialgia proque tienen un efecto sobre el dolor neuropático (hacen que las neuronas están menos activadas, aliviando así el dolor). En Estados Unidos la pregablina está aprobada expresamente para la fibromialgia. En Europa no, pero se usa con el mismo fin.

Antidepresivos

Son los fármacos más usados para tratar la fibromialgia. Funcionan bien en estos pacientes, tengan o no depresión, porque elevan sustancias químicas en el cerebro como la serotonina y la noradrenalina que participan en el modulación del dolor.

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Los que mejor resultado dan son los antidepresivos de acción dual (inhibidores de la receptación de serotonina y noradrenalina) como la duloxetina o el minalcipran (de hecho estos dos también están aprobados expresamente para la fibromialgia en Estados Unidos). Elevan las concentraciones de serotonina y noradrenalina, lo que hace que tengan un efecto analgésico mayor que otros antidepresivos.
  • También se utilizan los antidepresivos tricíclicos (amitriptilina y ciclobenzaprina). Actúan aumentando la acción de las endorfinas, sustancias que libera el organismo para controlar el dolor. Si se toman en dosis más bajas que cuando se recetan para la depresión, mejoran el sueño, relajan los músculos y reducen el dolor.

Analgésicos

Su objetivo es reducir el dolor y el abanico es muy amplio: desde paracetamol hasta opioides.

  • El uso de opioides menores como el tramadol combinados con paracetamol ha resultado efectivo contra el dolor.
  • Lo que no se aconseja son los opioides mayores como la morfina. No hay ningún estudio que avale su eficacia contra la fibromialgia y, además, pueden provocar efectos secundarios y dependencia, con lo que empeorarían los síntomas. 

  • Tampoco dan buen resultado los antiinflamatorios en el tipo de dolor que provoca la fibromialgia.

Ansiolíticos

Ansiolíticos como el diazepan pueden darse como tratamiento coadyudante si la persona presenta ansiedad. Relajan la musculatura, favorecen el sueño y reducen la ansiedad.

Qué efectos adversos tienen

"El enfermo de fibromialgia es muy sensible a los fármacos, por lo que hay que ir con mucho cuidado y dar dosis muy bajas porque tienen tendencia a sufrir intolerancia a los medicamentos y experimentar todos los efectos adversos", advierte el Dr. Blanch.

  • Los anticonvulsionantes pueden dar sueño, mareos y aumentar el apetito y favorecer la ganancia de peso.
  • Los antidepresivos también pueden provocar mareos, aunque no aumento de peso.

"Normalmente estos fármacos se dan combinados. Por tanto un paciente con fibromialgia puede estar tomando antidepresivos, anticonvulsionantes y analgésicos", explica el especialista.

"No es extraño que tengan sopor, trastornos del habla o dificultad para leer", subraya.

Ahora bien, "estos síntomas adversos suelen ocurrir al principio del tratamiento, cuando se intenta ajustar las dosis, o bien cuando la persona sufre un brote", aclara el Dr. Blanch. Probablemente Andrea Levy esté pasando por una de estas dos situaciones.

Tampoco hay que olvidar que, además del cansancio, la fibromialgia provoca afectación cognitiva (la llamada niebla mental, que origina problemas de memoria y concentración).

La importancia de la terapia psicológica

Este es un pilar importante del tratamiento porque ayuda al paciente a gestionar mejor su condición de enfermo.

No es fácil enfrentarse a una enfermedad de estas características que afecta tanto al día a día de la persona y que repercute en su trabajo, las relaciones sociales...

"La terapia cognitivo conductual no curará la enfermedad, pero le ayudará a enfrentarse mejor a sus síntomas", señala el Dr. Blanch.

Ejercicio físico terapéutico

Los estudios revelan que el ejercicio físico mejora los síntomas. Por tanto, en la medida que el paciente pueda y aunque haya dolor o cansancio, es importante mantenerse activo.

Conviene dejarse asesorar por el especialista que indicará el plan de ejercicios más adecuado en cada caso, así como su intensidad.

Los ejercicios de bajo impacto como caminar y en especial la natación son muy adecuados.