Cuáles son las lesiones más comunes en verano y cómo evitarlas

Esguinces de tobillo, fractura de los dedos de los pies por ir descalzo, golpes en las rocas o dolor en el hombro por jugar a palas en la playa son algunas de las lesiones más habituales en verano.

Actualizado a
Cuáles son las lesiones más comunes en verano y cómo evitarlas
iStock by Getty Images
Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud y nutrición

Ropa ligera, chanclas, zambullidas en la piscina o en el mar, mucho calor, desplazamientos en coche... El verano es una estación con unas características peculiares, por eso las lesiones más frecuentes que se producen en esta época también son distintas a las del resto del año.

La Dra. Sara Laxe, médico rehabilitadora y miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), hace un repaso las lesiones más comunes en esta época del año y de las precauciones que deben tomarse para evitarlas.

"En verano aumentan los traumatismos, sobre todo en gente joven. Todos ansiamos la llegada del verano, de las vacaciones, y más después de dos veranos con varias restricciones, pero también hay que tener presente que pueden existir algunos riesgos en lo que respecta a traumatismos y lesiones derivadas de un incremento de la actividad en general con respecto a otras épocas del año", advierte.

Romperse dedos de los pies por ir descalzo

Uno de los traumatismos más habituales en verano es la rotura del quinto dedo del pie, el meñique, como consecuencia de ir descalzos o en chancletas por casa y golpearse con la esquina de la mesa o una silla.

Si ocurre hay que tener calma y acudir a un servicio sanitario para realizar una valoración, aunque en la mayoría de los casos el tratamiento es aplicar antiinflamatorios, un poco de reposo y llevar calzado amplio.

Traumatismos haciendo deporte en la playa o la piscina

Jugar a palas en la playa es un ejercicio físico intenso y explosivo con múltiples beneficios y puede ser practicado por muchas personas, pero puede provocar lesiones a nivel del hombro, codo o tobillo en personas que no estén habituadas a realizar actividades de intensidad media.

En verano es habitual nadar en el mar o en la piscina y, aunque el ejercicio en el agua puede parecer inofensivo, si no estamos acostumbrados o no tenemos una mínima técnica también pueden producirse lesiones.

Golpes en las rocas

Si tras un golpe en las rocas del mar se hincha la zona pero tiene movilidad, bastaría con tomar un antiinflamatorio y aplicar hielo envuelto en un paño para que no te queme. No sería necesario acudir a urgencias.

Para evitar este tipo de golpes revisa el calzado. En zonas de rocas utiliza escarpines para no resbalar.

Esguinces de tobillo

Un esguince es un estiramiento o desgarro de los ligamentos, el tejido que conecta los huesos en las articulaciones.

Caminar con chanclas que no sujetan el pie o hacer deporte sobre terrenos irregulares como la playa puede provocar torceduras de tobillo y esguinces.

"Existen diferentes grados de esguinces. El cuerpo siempre trata de poner en marcha mecanismos de reparación, por eso se inflama. Si es un esguince, o tan solo una molestia o torcedura, se puede hacer un reposo relativo, poner algo de hielo, y tomar un antiinflamatorio", señala Dra. Sara Laxe, jefa del Servicio de Rehabilitación del Hospital Clínic de Barcelona.

Pero aunque los esguinces parezcan no tener importancia, en ocasiones pueden ir acompañados de la fractura del quinto metatarsiano, el huesecillo más externo del pie y el que se fractura con más frecuencia, por lo que debe acudirse a urgencias.

Lesiones medulares por zambullidas en el agua

Se trata de las lesiones más graves que se producen en verano. Tirarse al mar e impactar con la cabeza o el peso del cuerpo contra una roca o el fondo de la piscina puede producir una fractura de las vértebras cervicales y provocar una tetraplejíta o paraplejía.

El consejo no es otro que evitar tirarse de cabeza al agua. Y si nos tiramos de cabeza, hay que hacerlo con las manos por delante y la cabeza entre los brazos extendidos en prolongación del cuerpo, de manera que si se produce un impacto contra el suelo o una roca no sea contra la cabeza y/o el cuello. También es importante no lanzarse al agua de cabeza desde demasiada altura, recuerda Dra. Sara Laxe.

Si se produce un accidente, lo primero que hay que hacer es sacar a la persona a tierra y ponerle en una superficie rígida. Es importante mover el cuerpo en bloque para que no se produzcan más lesiones a nivel del cuello y no mover la columna. Luego hay que comprobar que puede respirar y, si no puede, liberar su vía aérea, no trasladarle a un centro sanitario en un vehículo particular y llamar a los servicios de emergencia.