Nieves Álvarez

Psicóloga especialista en Trastorno Obsesivo Compulsivo y Ansiedad

Nuria Blasco

Periodista

La pandemia ha disparado los casos de TOC
iStock by Getty Images

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es una enfermedad mental que afecta al 2,5 % de la población global, por lo que se calcula que puede haber entorno a 1.175.000 afectados en España. Esta afectación psicológica se encuentra entre una de las 20 enfermedades más incapacitantes a nivel mundial.

La persona que la desarrolla es muy sensible a los cambios de contexto en el que vive, pues le provocan inestabilidad, estrés y ansiedad. Por ello, esta pandemia ha sido un detonante para el aumento de casos.

La crisis sanitaria ha influido de varias formas: la situación de incertidumbre, la pérdida de control sobre nuestra propia vida, el cambio sufrido en nuestras rutinas… han actuado como estresores que ha precipitado nuevos brotes de TOC o un empeoramiento en quienes ya lo padecían.

Nieves Álvarez, psicóloga especialista en Trastorno Obsesivo Compulsivo y Ansiedad, nos habla de este trastorno y de las claves para reconocer y tratar este problema.

¿Qué es el Trastorno Obsesivo Compulsivo?

“Se trata de un trastorno que genera mucha ansiedad por tener pensamientos no deseados que van en contra de tu propia esencia como persona y que predicen daños propios o de terceros de los que te sientes responsable y que necesitas evitar mediante otros pensamientos o actos”, explica la especialista en TOC.

  • Esta enfermedad está asociada a una sensación de angustia, temor y estrés continuado en un grado elevado, que supone un problema diario para quien lo sufre y que repercute negativamente en su calidad de vida.

Síntomas de TOC

Este trastorno se caracteriza por la presencia de pensamientos intrusivos (u obsesiones) y por compulsiones. La psicóloga, nos describe estos dos engranajes a través de los que se articula el Trastorno Obsesivo-Compulsivo:

“Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos recurrentes y persistentes que se experimentan, en algún momento del trastorno, como intrusas y no deseadas, y que en la mayoría de los sujetos causan ansiedad o malestar importante y que el afectado trata de ignorar o suprimir”.

Por ejemplo: Miedo a los gérmenes o a la contaminación.

“Las compulsiones son comportamientos o actos mentales repetitivos que se realizan en respuesta a una obsesión. El objetivo de las compulsiones es prevenir o disminuir la ansiedad o el malestar y/o evitar algún suceso temido”.

Por ejemplo: Limpieza o lavado de manos excesivo.

Los síntomas más claros del Trastorno Obsesivo-Compulsivo son:

  • Pensamientos desagradables que implican peligro y se imponen a nuestra propia voluntad.
  • Necesidad de realizar ciertas conductas y de una determinada manera.
  • Evitación de situaciones, lugares u objetos.
  • Ansiedad y malestar muy elevados que ocupan gran parte del día.

Cómo se manifiesta

El desarrollo del TOC suele ser gradual, se va desarrollando a lo largo del tiempo y la persona no suele ser consciente hasta que los síntomas empiezan a interferir con su vida.

Los afectados suelen convivir con el trastorno bastante tiempo porque al principio no notan las limitaciones que les va ocasionando, ya que empiezan siendo sutiles y van empeorando. De hecho, pueden tardar varios años en buscar ayuda.

  • Nieves Álvarez nos pone un ejemplo: "No compruebas si has cerrado bien la puerta 50 veces de un día para otro. Empiezas comprobándolo una vez y te quedas a gusto, un poco más adelante empiezas a dudar de si has comprobado bien que está cerrada y y lo haces una segunda vez y así progresivamente. Llegas a darte cuenta de que tienes un problema cuando llevas 20 minutos comprobando si has cerrado la puerta y, a pesar de que sabes que vas a llegar tarde a trabajar, necesitas comprobarlo una vez más".

Qué tipos de TOC existen

Como explica la especialista en este trastorno, el tipo de TOC que una persona desarrolla tiene que ver con su propia experiencia vital, las cosas que son importantes en sus vidas y sus propios miedos; en función de todo esto cada uno se obsesiona con algo que sea importante para él o su entorno, o con algo que tema especialmente.

"Personalmente no estoy muy a favor de hablar de tipos de TOC porque a nivel funcional son todos iguales y el hecho de clasificarlos solo lleva a que si la persona no se siente incluida en alguna de las clasificaciones, crea que no tiene este trastorno", afirma Nieves Álvarez.

Teniendo en cuenta este matiz, a nivel general los más habituales son:

  • Contaminación.
  • Orden.
  • Dudas repetitivas.
  • Religión.
  • Agresión.
  • Acumulación.
  • Impulsos indeseados.
  • Sexuales.

Afectación de quien lo sufre y de su entorno

El TOC es uno de los trastornos que más sufrimiento provoca en quienes lo padecen. "Son bastante conscientes de lo absurdo de sus pensamientos y conductas pero no pueden evitarlos y esto hace que la seguridad en sí mismos y su autoestima se vean muy afectados", explica la psicóloga.

Además, pueden sentirse incomprendidos ya que es muy difícil entender el TOC si no lo padeces.

  • La mayoría de las veces las personas allegadas tratan de ayudar razonando con el afectado para tratar de hacerles entender que no pasa nada y que no es necesario actuar como lo hacen o sufrir por lo que temen.
  • Esto no sirve de nada más que para hacer sentir peor y más culpable al afectado.

Ellos ya saben que es absurdo y que no pasa nada si no lo hacen pero no pueden evitarlo porque sienten un malestar insoportable si no hacen sus compulsiones. Lo entienden racionalmente pero emocionalmente reaccionan como si el peligro fuese real.

Qué pasa por la cabeza de quien lo sufre

Nieves Alvarez nos lo explica con un ejemplo:

Alguien escucha en el telediario una noticia sobre una persona a quien están extorsionando con unas fotos 'comprometidas'. De repente puede asaltarle la idea de que a él podría ocurrirle lo mismo y esto le provoca un vuelco en el estómago y mucha ansiedad.

Para tratar de eliminar esa ansiedad puede ponerse a mirar todas las fotos que se ha hecho en el último mes y si se las ha enviado a alguien. Después de mirar las fotos del último mes le asalta la duda de si podría haberlo hecho hace más tiempo, a partir de ahí empieza a revisar las fotos más antiguas de su móvil.

"Es algo que no existe pero ellos piensan en las consecuencias catastróficas que podría tener si existiera"

Cuando acaba con esas empieza a pensar que quizás las fotos que tenía en su móvil anterior sí que podrían ser comprometidas y meterle en un lío, alguien puede utilizarlas para hacerle quedar mal y, en su trabajo y en su círculo más cercano, pueden ocasionarle grandes perjuicios.

Las dudas empiezan a ser infinitas y las comprobaciones más aún, esto no tiene fin porque lo que están buscando es algo que no existe pero no pueden parar por el miedo a las consecuencias catastróficas que podría tener en su vida.

El aumento de casos de toc con la pandemia

"En la consulta hemos notado un aumento brutal de pacientes nuevos e incluso de pacientes antiguos que ya tenían el alta y que han tenido que volver", explica la psicóloga. Esta ha sido una tónica habitual durante la pandemia en todos los trastornos mentales, no solo en el TOC.

Lo que si ha provocado la COVID es que los afectados que ya estaban muy obsesionados con la limpieza o los gérmenes, puedan justificar sus conductas compulsivas de modo racional, ya que lo que ellos venían haciendo ahora lo recomiendan las autoridades sanitarias.

"En este sentido para algunos ha supuesto un retroceso en su terapia ya que lo que nosotros trabajamos es que aprendan a ver lo irracional de sus obsesiones y lo poco conectadas que están con la realidad, cosa que ahora resulta más difícil", asegura la especialista.

perfiles más proclives a padecer este trastorno

Cualquier persona en respuesta a un estresor puede desarrollar algún trastorno mental, sin embargo el trastorno que desarrolle tiene que ver con sus rasgos de personalidad. En concreto las personas que desarrollan un Trastorno Obsesivo Compulsivo suelen ser:

  • Excesivamente responsables.
  • Muy perfeccionistas.
  • Con gran necesidad de control.
  • Muy sensibles a la crítica.
  • Con tendencia a sentirse culpables.
  • Con poca tolerancia a la frustración.
  • Dependientes de la aprobación externa.
  • Impacientes, con gran necesidad de seguridad.
  • Con poca tolerancia a la incertidumbre.
  • Con dificultades para tomar decisiones.

Cómo podemos reconocer un caso de TOC

Si lo tenemos nosotros, la angustia y ansiedad que nos provoca nos va a llevar a buscar información al respecto en el momento en que los síntomas nos desborden.

  • En cuanto a reconocerlo en alguien de nuestro entorno tiene que ser alguien bastante cercano con quien tengamos mucha relación ya que lo habitual es que los afectados oculten los síntomas incluso en el entorno más cercano.

Si vemos conductas poco lógicas o exageradas que generan mucha ansiedad si no se permiten o se habla sobre ellas, preguntas repetitivas sobre algún tema concreto, muchas dudas e inseguridades sobre las mismas cuestiones, temas que se repiten una y otra vez y nunca acaban de resolverse, evitación de situaciones, lugares o personas acompañadas de gran malestar, ansiedad o angustia, debemos sospechar que pueda ser TOC.

¿Cómo se trata?

El objetivo final del tratamiento psicológico es que "el sistema nervioso del paciente aprenda que se ha activado erróneamente frente a una amenaza que no es real ni tan peligrosa como él o ella la percibe".

Para lograr esto la terapia que hasta el momento ha logrado mejores resultados es la terapia cognitivo-conductual."Mediante esta se va tratando de entrenar conductas alternativas a las compulsiones (Prevención de respuesta) y habituando al sistema nervioso a los estímulos que desencadenan la necesidad de compulsionar (Exposición)", concluye Nieves Álvarez.