Asesorado por la Dra. Berta Díaz-Feijoo, ginecóloga oncóloga del Institut Clínic de Ginecología, Obstetricia y Neonatología (ICGON) del Hospital Clínic de Barcelona

Por Soledad López, periodista especializada en salud

tipos cancer ovario

Hay más de 30 tipos diferentes de tumores de ovario, que se clasifican básicamente en tres grandes grupos (epiteliales, germinales y estromales) según las células donde se originan.

La Dra. Berta Díaz-Feijoo, ginecóloga oncóloga del Institut Clínic de Ginecología, Obstetricia y Neonatología (ICGON) del Hospital Clínic de Barcelona, nos da los detalles.

Cáncer de ovario epitelial

Se desarrolla en la capa que cubre el ovario (el epitelio) y es el tumor ovárico más común. De hecho, más del 90 % de los cánceres ováricos son de este tipo, por tanto, a ellos vamos a prestar mayor atención.

¿Cómo se origina?

  • En el epitelio del ovario se producen pequeñas cicatrices debido a la ovulación, lo que obliga a las células de este tejido a replicarse para reparar el daño. Es un trabajo que deben hacer cada mes a lo largo de toda la vida fértil de la mujer. Y cuanto más se replican, mayor riesgo hay de que lo hagan de forma errónea... y aparezca un tumor.

El 90% de los cánceres ováricos son de tipo epitelial

  • Esta es la teoría más aceptada por la comunidad médica acerca del origen de los cánceres ováricos epiteliales, aunque recientes investigaciones apuntan a que el tumor podría iniciarse en las trompas de falopio: "No hay estudios que lo confirmen al 100 %, pero se cree que podría empezar en la trompa de falopio justo en el momento en que esta abraza el ovario para captar el ovocito tras la ovulación. Es en ese epitelio, y no en el del ovario, donde se iniciaría la proliferación de células cancerosas", afirma la Dra. Díaz Feijoo.
  • Este descubrimiento es muy interesante para aquellas mujeres que tienen un alto riesgo genético de sufrir cáncer de ovario, como las portadoras de los genes BRCA1 y BRCA2. En estos casos, si se trata de una mujer joven que ya no quiere tener más hijos, se extirpan las trompas –que solo tienen una misión portadora del ovocito–y se dejan los ovarios, que sí son órganos importantes para la salud cardiovascular y ósea de la mujer.

El riesgo aumenta con la edad

Según la Asociación Española Contra el Cáncer, la mayoría de los casos se detectan entre los 45 y los 75 años, aunque el pico de mayor incidencia se produce alrededor de los 6o.

  • Como ves, la edad se convierte en un factor de riesgo, y es lógico porque, con el paso de los años, el ovario va sumando cicatrices como resultado de la ovulación, aumentando así el riesgo de proliferación de células cancerígenas.

Hace metástasis fácilmente

  • El principal problema de estos tumores ováricos epiteliales no es que crezcan rápidamente, sino que pasan con facilidad al hígado, al bazo, a los tejidos cercanos al estómago o al peritoneo (una especie de sábana que cubre el intestino) provocando pequeños tumores de 2 o 3 cm. Por eso, es tan importante detectarlos cuanto antes.

Cáncer de ovario germinal y estromal

Existen otros dos grupos de tumores ováricos cuya incidencia es muy baja comparada con los epiteliales.

Cáncer de ovario germinal

  • Se inicia en las células productoras de óvulos que se encuentran en el interior del ovario. Afecta principalmente a mujeres jóvenes y tiene muy buen pronóstico porque no suele hacer metástasis. Supone un 2-3 % de los tumores ováricos.

Cáncer de ovario estromal

  • Tiene su origen en las células que producen las hormonas femeninas estrógeno y progesterona. Solo representa un 1-2 % de los tumores ováricos y la mayoría aparece en mujeres mayores de 50 años.

Afecta a mujeres jóvenes y suele tener buen pronóstico

  • Suele provocar sangrado vaginal anormal, tanto entre reglas como después de la menopausia, porque el tumor aumenta la producción de estrógenos. Acostumbra a detectarse en fases iniciales y tiene buen pronóstico (el 75 % de las mujeres se curan).

Pistas que pueden dar la voz de alerta

Como habrás visto, el cáncer de ovario epitelial es el más agresivo porque fácilmente hace metástasis... y también es el más común. Por eso, insistimos, es clave cogerlo a tiempo. ¿Cómo conseguirlo? Vayamos por partes.

Sin síntomas pero con molestias

El principal escollo de este tumor para su detección precoz son sus síntomas. O sus "no síntomas". La teoría nos dice que son inespecíficos y que se confunden fácilmente con molestias digestivas, pero esta resignación de nada nos vale.

Sí hay señales, por nimias que parezcan, que pueden hacerte sospechar y empujarte a acudir al ginecólogo. De ello hemos hablado con la Dra. Díaz-Feijoo:

  • Una molestia abdominal que no relacionas con nada concreto es lo que debe llamarte la atención.Si el dolor va y viene, se repite con frecuencia (entre 10 y 12 veces al mes) y, a pesar de que parezca de origen digestivo, no lo asocias con ningún cambio reciente en tu alimentación, tampoco has tenido estreñimiento, ni diarrea... en definitiva, si no encuentras una justificación a esa molestia, deberías acudir al ginecólogo. "Desde el Hospital Clínic –explica la Dra. Díaz-Feijoo– estamos intentando implantar un protocolo para que los médicos de los Centros de Atención Primaria soliciten realizar una ecografía a las mujeres de mediana edad si presentan síntomas de malestar abdominal".

Una molestia digestiva que se repite varias veces al mes podría se un indicio

  • Cuando el tumor va creciendo, provoca hinchazón abdominal continua porque hace que se acumule líquido en el abdomen. También puede haber sensación de llenado nada más empezar a comer, molestias al orinar o defecar, dolor abdominal constante... Obviamente, estos síntomas deben obligarnos a acudir enseguida al médico.
  • No esperes notarte un bulto en el abdomen como podrías localizarlo al explorarte la mama. "Llevo 20 años viendo a pacientes con cáncer de ovario y todavía hay mujeres que me dicen sorprendidas: ¿cómo es posible que no haya podido notar un tumor de 10 cm en el ovario? Y yo les digo que la cavidad pélvica tiene una gran capacidad (puede albergar heces, orina, gases...), por lo que una masa anómala de 10 a 15 cm –que ya es un tumor avanzado– puede pasar totalmente desapercibida, incluso en personas muy delgadas", asegura la especialista en cirugía oncológica del Hospital Clínic de Barcelona.

revisiones ginecológicas anuales

En el cáncer de ovario no existen programas de cribado que permitan la detección precoz de este tumor como ocurre con el de mama, el de colon o el de cérvix.

La Dra. Díaz-Feijoo asegura que "lamentablemente, no hay estudios que demuestren que haciendo unas determinadas pruebas se mejore la detección. Sin embargo, la experiencia nos dice que ese tercio que se detecta en su inicio corresponde a mujeres que no se saltan sus revisiones ginecológicas y estas incluyen, además de una citología, una ecografía".

Tags relacionados