Artrosis de rodilla: ¿cuándo hay que operar?

La decisión de colocar una prótesis de rodilla se basa en criterios como el dolor que sufre el paciente. Un estudio sugiere que analizar el movimiento y tener en cuenta la edad o el IMC son criterios más objetivos para decidir si conviene operar o no.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Cuándo hay que operar la artrosis de rodilla
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Cuando hay artrosis de rodilla hay que analizar factores como la forma de caminar, la edad o el índice de masa corporal para decidir si hará falta una prótesis.

En la artrosis de rodilla, el mismo tratamiento no sirve para todos. ¿Cómo saber cuándo es mejor optar por una terapia conservadora que alivie el dolor o cuándo pasar por el quirófano para colocar una prótesis de rodilla?

Parar salir de dudas, investigadores de Univeristat Pompeu Fabra, del IMIM-Hospital del Mar y del Hospital del Mar han estudiado la relación entre las diferentes opciones de tratamiento para la artrosis rodilla y las características de cada paciente. Y han llegado a la conclusión de que dos pacientes con artrosis de rodilla similares pueden necesitar un tratamiento distinto según la forma de caminar, la edad o el índice de masa corporal. Los resultados del estudio se han publicado en Frontiers in Bioengineering and Biotechnology.

los síntomas de la Artrosis de rodilla

La artrosis es una enfermedad crónica que se caracteriza por el desgaste del cartílago articular. Con los años, todos acabamos sufriendo cierto grado de artrosis.

El problema se presenta cuando el deterioro es avanzado y, sobre todo, cuando provoca síntomas como dolor, rigidez y pérdida de movilidad. Si la artrosis no provoca síntomas no requiere ningún tipo de intervención.

La prevalencia es tres veces mayor en mujeres que en hombres, y la edad y el sobrepeso son los principales factores de riesgo, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

En España, casi un 30% de personas sufren artrosis con síntomas y la rodilla es la articulación más afectada (13,83%), según la Sociedad Española de Reumatología.

cómo se trata ahora la artrosis

A día de hoy, no existe un tratamiento que regenere el cartílago de las rodillas deterioradas por la artrosis.

La solución para las personas que sufren esta enfermedad y les provoca dolor y dificultad al caminar o subir escaleras pasa por tratamientos conservadores que intentan limitar el dolor y mejorar la función de la articulación, o por tratamientos que implican pasar por el quirófano para un reemplazo total de rodilla (prótesis de rodilla).

las prótesis de rodilla

La radiología es el método que se utiliza para confirmar el diagnóstico y clasificar la severidad del daño articular de la rodilla, pero no para decidir el tratamiento. Entonces, ¿en base a qué se decide optar por poner prótesis de rodilla?

“La decisión quirúrgica se basa en el dolor, déficit funcional y expectativas del paciente", explica el Dr. Joan Carles Monllau del Hospital del Mar.

Como consecuencia de ello, el número de reemplazos de rodilla puede variar bastante según el hospital, la región y el tipo de sistema sanitario (público o privado) en el cual una persona está siendo atendida. Los autores del estudio resaltan que esta situación pone en evidencia la poca robustez y la subjetividad de una decisión clínica de tal importancia.

No hay que olvidar que "el remplazo total de rodilla no está exento de riesgo y de complicaciones para el paciente", señalan los médicos Jordi Monfort y Joan Carles Monllau del Hospital del Mar que han dirigido el estudio.

en qué casos hay que poner prótesis

Definir con criterios objetivos quien necesita una prótesis de rodilla o quien se beneficiaría más de utilizar un tratamiento conservador, no es fácil.

"Cada persona es única y en la degradación del cartílago pueden influir el estilo de vida y la biomecánica del cuerpo, entre muchas otras cosas", explica Simone Tassani, investigador del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (DTIC) de la UPF y primer autor del estudio.

"Incluso la forma de percibir el dolor y cómo se vive ese dolor, hará que dos pacientes con grados de artrosis aparentemente similares prefieran distintos tratamientos", apunta Tassani.

"Tratar una articulación y tratar el dolor que se percibe pueden llegar a ser dos cosas muy diferentes, y vale la pena intentar descifrar de la forma más objetiva posible si el remplazo total de rodilla es preferible a un tratamiento conservador", añade Jérôme Noailly, investigador principal del estudio en la UPF.

De hecho, el Dr. Jordi Monfort, jefe del grupo de Investigación celular en Inflamación y Cartílago en IMIM-Hospital del Mar, recuerda que "el dolor debido a la sensibilización del sistema nervioso central, por ejemplo, no se resuelve mediante los tratamientos tradicionales de la artrosis, incluyendo la cirugía".

qué es un Análisis biomecánico

Para evaluar si es posible detectar, mediante una exploración objetiva, qué tratamiento sería el más adecuado para cada paciente, los investigadores de la UPF y del IMIM-Hospital del Mar utilizaron conceptos de biomecánica funcional.

Estudiaron la relación entre la elección de un determinado tratamiento, y la funcionalidad, la velocidad y las fuerzas que intervienen en la marcha. "Quisimos observar la funcionalidad mediante un análisis sencillo", asegura Tassani.

En estudio participaron 87 pacientes divididos por sexo, edad (entre 60 y 67 y entre 68 y 75 años) e índice de masa corporal (no obesos, IMC <30 y obesos, IMC> 30).

Siguiendo criterios clínicos, se dividieron en dos grupos: un grupo tenía que seguir un tratamiento conservador y al otro se le aconsejó colocarse una prótesis de rodilla. Todas las exploraciones clínicas y biomecánicas se realizaron antes del tratamiento.

En el laboratorio de biomecánica de la UPF, los investigadores calcularon la carga a nivel de la rodilla y el registro el movimiento de todas las articulaciones de la pierna.

También se midieron a cámara lenta el tiempo que cada paciente necesitaba para dar un paso, el tiempo que permanecía con los dos pies apoyados en el suelo y la velocidad promedio de un ciclo de la marcha.

el examen para saber cómo está la rodilla

El estudio evidenció que algunas variables relacionadas con el movimiento y la edad son buenos indicadores para tomar la decisión de recibir una prótesis o no.

  • Analizar el movimiento. "Aquellos pacientes que daban un paso más lentamente, pasaban más tiempo con los dos pies en tierra y cuya velocidad era más baja, fueron a los que más frecuentemente se indicó un reemplazo de rodilla", dice Tassani. "Nuestros resultados sugieren que la funcionalidad es mejor candidata que las fuerzas mecánicas para ayudar a decidir quién necesita o no una prótesis".

Así pues, el análisis del movimiento podría ser una herramienta muy útil para los médicos a la hora de decidir un tratamiento u otro y no tendrían que basarse tanto el dolor que siente la persona a la hora de decidir.

  • La edad. Los resultados del estudio también muestran que la edad debe tenerse en cuenta. En los grupos jóvenes, aquellos que necesitarían una prótesis tardan mucho más en dar un paso que a los que se indica un tratamiento conservador. Sin embargo, esa diferencia se atenúa en los grupos de más edad.

En cuanto al peso, un IMC elevado empeora siempre el pronóstico de la artrosis de rodilla y acelera la degradación del cartílago. En una persona obesa el deterioro articular avanza más rápido y seguramente se hace más necesario el reemplazo de la articulación, aunque el consejo sería siempre perder peso.