Bifosfonatos: qué son, cómo se toman y qué contraindicaciones tienen

Estos fármacos ayudan a fortalecer los huesos y a prevenir fracturas ya que disminuyen el proceso de destrucción de la masa ósea. Se suele recomendar a mujeres posmenopáusicas y a hombres con osteoporosis.

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Dra. Nuria Guañabens
Dra. Nuria Guañabens

Reumatóloga, Consultora Senior del Hospital Clínic de Barcelona

Nuria Blasco

Periodista

Bifosfonatos: qué son, cómo se toman y sus contraindicaciones
iStock by Getty Images

Cada año se producen en España 40.000 fracturas de cadera y más de 100.000 fracturas vertebrales por osteoporosis.

Y es que 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres mayores de 50 años sufrirán al menos una fractura en su vida, debido a esta enfermedad debilita los huesos.

El envejecimiento y la menopausia favorecen la pérdida progresiva de masa ósea, pero también hay enfermedades y algunos tratamientos que se relacionan con su desarrollo.

Sin embargo, existen fármacos que pueden ayudar a fortalecer los huesos y a prevenir fracturas, como los Bifosfonatos.

La Dra. Nuria Guañabens Gay, consultora senior del Hospital Clínic de Barcelona y cordinadora del Grupo de Trabajo OSTEORESSER de la Sociedad Española de Reumatología, nos cuenta todo lo que hay que saber sobre estos fármacos.

La osteoporosis y el riesgo de fracturas

La osteoporosis es una enfermedad sistémica que afecta a todo el esqueleto, y las complicaciones más frecuentes son las fracturas por fragilidad ósea, que aparecen con mayor frecuencia en vértebras, cadera, muñeca, costillas y hombro.

  • Los pacientes con fracturas osteoporóticas tienen un riesgo mayor de sufrir nuevas fracturas y una de cada cinco mujeres postmenopáusicas con una fractura vertebral sufrirá una nueva fractura por fragilidad en el primer año.

Los bifosfonatos son el tipo más común de medicamentos para prevenir este riesgo.

¿Qué son los bisfosfonatos y cómo funcionan?

Son unos fármacos que disminuyen el proceso de resorción (destrucción) del hueso, por esto se les denomina fármacos antirresortivos.

  • Actúan uniéndose a las superficies internas del tejido óseo, donde son captados por los osteoclastos (las células que resorben o destruyen hueso), que al asimilarlos pierden su actividad o mueren.

Son unos fármacos que se conocen muy bien, con sus ventajas e inconvenientes, ya que fueron desarrollados hace aproximadamente 50 años.

¿A quién va dirigido este tipo de medicamento?

Los bisfosfonatos se recomiendan a pacientes con enfermedades óseas, principalmente con osteoporosis.

Se pueden recomendar a cualquier paciente con este problema, si su médico considera que precisa un tratamiento para reducir el riesgo de fractura.

Sobre todo, van dirigidos a mujeres posmenopáusicas y a hombres con osteoporosis. Además, también se recomiendan en pacientes con otras enfermedades óseas menos frecuentes, como la enfermedad ósea de Paget.

En líneas generales, si se precisa un efecto muy rápido e intenso en la reducción del riesgo de fractura, hay otras opciones terapéuticas que consiguen estos objetivos con una mayor eficacia.

Este es el caso de los fármacos osteoformadores, que incluyen la teriparatida y un fármaco que se comercializará en un futuro próximo, el romosozumab.

¿Está contraindicado en algún caso?

Los bisfosfonatos están contraindicados en los pacientes con insuficiencia renal avanzada.

Además, se debe tener precaución con los bisfosfonatos orales si el paciente tiene trastornos digestivos como el reflujo gastroesofágico.

¿Cómo se administran?

Los bisfosfonatos se pueden administrar por vía oral o por vía endovenosa.

Los de administración oral requieren unos cuidados especiales:

  • Se deben tomar en ayunas, con un vaso grande de agua;
  • Además, no se puede ingerir ningún alimento hasta pasada media hora o una hora (según el tipo de bisfosfonato);
  • Y se debe mantener el tronco erguido durante este tiempo.

Los motivos de estas condiciones de toma son la baja absorción digestiva del fármaco, por ello en ayunas y solo con agua, y el deseo de un tránsito rápido por el esófago, que se consigue con el tronco erguido y una ingesta adecuada de líquido.

En caso del bisfosfonato por vía endovenosa, se requerirá su administración en un hospital de día.

¿Durante cuánto tiempo se recomienda su uso?

Se suele recomendar su administración durante 3 o habitualmente 5 años, y reevaluar el riesgo de fractura.

Si el riesgo sigue siendo alto, se puede continuar hasta los 10 años, y si este no es el caso, se para el tratamiento y se hace un seguimiento del paciente para reiniciarlo en el momento en que se considere necesario, valorando su riesgo de fractura.

En caso del bisfosfonato endovenoso (zoledronato), se suele administrar durante 3 años y se sigue el mismo proceso.

Si hay riesgo alto de fractura, se puede continuar el fármaco hasta 6 años y luego, evaluaciones periódicas.

Precauciones durante su administración

En el caso de los bisfosfonatos orales, es importante que el paciente siga de forma adecuada las normas de su ingesta y que tome el fármaco de forma continuada.

Muchos pacientes dejan de tomar la medicación y es imposible que el fármaco haga efecto si no se toma.

A la hora de recomendar el fármaco, el médico valorará que no provoque efectos adversos a nivel digestivo (náuseas, dolor abdominal y síntomas similares a la acidez estomacal) que desaconsejen su uso.

En el caso del bisfosfonato endovenoso, se requiere una ingesta óptima de agua para mantener una buena función renal.

  • Antes de la administración de los bisfosfonatos es recomendable, aunque no es un requerimiento estricto, una revisión de la salud dental.

En caso de que la paciente requiera una extracción o un implante dental, es aconsejable que comente a su odontólogo que sigue tratamiento con bisfosfonatos, para que tome las medidas oportunas, pues podría tener una complicación muy poco frecuente pero preocupante, que es la osteonecrosis de maxilares.

¿Cuál es su porcentaje de éxito?

Los bisfosfonatos tanto orales como endovenosos tienen una alta eficacia en la reducción del riesgo de fractura, y la mayoría de las pacientes responden al tratamiento.

Pero hay un grupo de pacientes en los que no funcionan, bien porque desarrollan fracturas a pesar de tomar el fármaco o porque siguen perdiendo masa ósea.

Por ello, es importante el seguimiento médico de los pacientes que siguen tratamiento con estos fármacos.