mucho tiempo sentado. No pases mucho tiempo sentado

1 / 7 No pases mucho tiempo sentado

Un estudio de la Universidad de Leicester ha demostrado que es especialmente malo en las mujeres. Según este trabajo:

  • Las que permanecían sentadas menos de tres horas al día tenían un riesgo menor (un 30 % menos) de desarrollar enfermedad renal crónica.
  • Las que pasaban más de 8 horas en esa posición eran las que tenían un riesgo más alto.
demasiado azucar. Evita el exceso de azúcar

2 / 7 Evita el exceso de azúcar

No se solía relacionar el azúcar con la salud de los riñones, pero ahora una revisión de estudios sugiere que los azúcares añadidos, particularmente la fructosa, pueden aumentar la presión arterial y la frecuencia cardíaca, así como contribuir a la inflamación y la resistencia a la insulina.

  • Como consecuencia, los riñones también pueden verse afectados. Además, mantener  niveles altos de glucosa en sangre a la larga puede deteriorar los riñones, que no realizarán bien su trabajo. 
glutamato. El glutamato no les sienta bien

3 / 7 El glutamato no les sienta bien

Este aditivo (también llamado E621) está presente en muchos alimentos procesados (pastillas de caldo, snacks, embutidos, precocinados, etc.).

  • En personas sensibles puede producir el “síndrome del restaurante chino”, que produce presión en las sienes y dolor de cabeza, además de apetito desmesurado. Algunas investigaciones han demostrado que también podría ser tóxico para varios órganos, sobre todo para el cerebro, el hígado y los riñones.

 

beber agua. Recuerda beber agua

4 / 7 Recuerda beber agua

Si no tomas suficiente se concentran las sustancias que acaban formando cálculos. En cambio, beber 2 litros (mejor agua mineral) aumenta el volumen de orina y esto facilita la eliminación de los cristales.

  • Si bebes lo adecuado, la orina es clara y no tiene olor fuerte.
  • También convienen las infusiones, pero no el té, porque contiene ácido oxálico (favorece la formación de piedras de oxalato cálcico), los refrescos ni los zumos comerciales.

 

espinacas. ¿Convienen las espinacas?

5 / 7 ¿Convienen las espinacas?

En ocasiones hay que evitarlas. Por ejemplo, las personas con tendencia a formar cálculos de oxalato cálcico no deberían tomarlas a menudo.

  • En cambio, tienen que asegurarse un buen aporte de calcio porque al coincidir en el intestino con el ácido oxálico forman oxalato cálcico que se elimina con las heces.
vitamina c. Cuidado con los suplementos de vitamina C

6 / 7 Cuidado con los suplementos de vitamina C

No están recomendados si se tiene tendencia a formar cálculos de oxalato, ya que la vitamina C se transforma en oxalato en el cuerpo.

  • En cambio, sí les conviene tomar a diario una fruta rica en vitamina C (ya que no superará la dosis diaria recomendada) porque proporciona citratos, un compuesto que impide la unión entre el calcio y el ácido oxálico.
antiacidos. No abuses de los antiácidos

7 / 7 No abuses de los antiácidos

Se ha comprobado que, si se toman durante mucho tiempo, pueden llegar a dañar los riñones.

  • También se ha demostrado que los antibióticos propician la formación de "piedras".

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vitamina c

¿Sabías que a partir de los 50 debemos tomar más alimentos diuréticos?

A partir de esta edad hay más riesgo de cálculos, sobre todo en las mujeres. Se debe sobre todo a que se pasa por un periodo en el que la disminución de estrógenos puede provocar la aparición de diferentes síntomas, físicos, emocionales y psicológicos. Y, además, parece ser que aumenta el riesgo de tener cálculos renales.

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Uno de los motivos por lo que esto ocurre es que en las mujeres posmenopáusicas suelen coincidir dos factores que pueden aumentar, en algunos casos, el riesgo de "piedras": por un lado, la descalcificación ósea asociada a la disminución de estrógenos y, por otro, la medicación que se suele dar para tratar la osteoporosis (suplementos de calcio y vitamina D).

Por otro lado, muchas veces se prescribe terapia hormonal sustitutiva, que también parece que afecta negativamente. Un estudio con más de 24.000 mujeres posmenopáusicas publicado en Archives of Internal Medicine demostró que las que tomaron hormonas corrieron un riesgo un 21% mayor de sufrir cálculos renales en un periodo de cinco años que las que solo ingerían placebo.