Terapia fotodinámica, qué es y para qué enfermedades se recomienda

Con la administración de un agente fotosensibilizante que se activa mediante una fuente de luz de una longitud de onda determinada, se genera la muerte de las células tumorales. Puede usarse esta terapia en casos de queratosis actínica y en algunos tipos de cáncer.

Actualizado a
Nuria Blasco

Periodista

La terapia fotodinámica, para qué enfermedades sirve
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La terapia fotodinámica consiste en la administración de una sustancia química (no tóxica), llamada fotosensibilizador, que se acumula en las células a tratar y se activa tras la exposición a la luz.

Cuando el fotosensibilizador es activado por la luz, se produce un cambio en las moléculas de oxígeno presentes en el interior de las células. Estas moléculas de oxígeno “excitadas” permiten acabar con las células que han acumulado mayores cantidades del fotosensibilizador.

Dado que ciertos tipos de células, como las cancerosas, tienden a acumular este tipo de compuestos fotosensibilizadores, la terapia fotodinámica permite destruirlas de forma selectiva.

Debe diferenciarse de la fototerapia, que consiste en la utilización directa de un haz de luz para conseguir efectos locales como por ejemplo, antiinflamación o analgesia.

Cuándo está indicado su uso

“Las indicaciones más frecuentes de este tipo de tratamiento son la queratosis actínica, algunos tipos de cáncer de piel, cáncer pulmonar de localización intrabronquial y gastrointestinal (esófago)”, explica el Dr. Josep González Sánchez, Responsable del área de Neurocirugía Oncológica del Hospital Clínic de Barcelona.

El uso de esta terapia está indicado principalmente en el control de estas patologías mencionadas, sobre todo en fases iniciales de su evolución. De hecho, en muchas ocasiones se utiliza en estados precancerosos de la enfermedad.

“Esta fase de la patología, permite que la penetrancia del haz de luz (alrededor de un centímetro), que estimula al fotosensibilizador, sea suficiente como para llegar a todas las capas celulares del tejido canceroso y, por lo tanto, consiga la máxima efectividad”.

Cómo se realiza el tratamiento

La terapia fotodinámica se lleva a cabo normalmente en régimen ambulatorio, en centros especializados en la patología a tratar.

Como explica el neurocirujano Josep González, la terapia se suele dividir en dos fases claramente diferenciadas:

  1. Por un lado, el paciente recibe el fármaco fotosensibilizador que puede ser administrado por vía oral o bien endovenosa. En esta primera fase, según qué fotosensibilizador se utilice, es necesaria mayor o menor espera para iniciar el tratamiento propiamente dicho. Esta espera se debe a que el fotosensibilizador debe ser transportado y procesado en las células tumorales.
  2. Es en ese preciso momento cuando se debe administrar sobre el tejido tratado el haz de luz que active la acción del fotosensibilizador en las células. Según el tipo de tumor, la aplicación del haz de luz de tratamiento se hace de manera directa (piel) o a través de endodispositivos que acercan el haz de luz a la patología (pulmón, esófago).

La duración e intensidad del tratamiento con la luz varía según la patología y su extensión. Normalmente suele ser suficiente una sola sesión, aunque en ocasiones son necesarias más.

Si se trata de tratamientos externos en piel el paciente no padece molestia alguna.

En tratamientos a través de endodispositivos el paciente puede tener molestias derivadas de la introducción de estos. En estos casos el procedimiento suele estar acompañado de sedación.

los cuidados tras la terapia

Tras el tratamiento deben seguirse las recomendaciones del profesional que ha llevado a cabo la terapia.

  • Principalmente, debe vigilarse la zona tratada para detectar reacciones locales inflamatorias que sean moderadas o persistan más allá de las primeras 24 horas.
  • Se debe evitar la exposición lumínica intensa también al menos hasta las 24 horas después del procedimiento.
  • Aunque sea excepcional, se debe controlar cualquier sintomatología generalizada que puede indicar el inicio de un efecto adverso grave.

Los efectos de la terapia fotodinámica

En términos prácticos, la terapia ocasiona una reacción inflamatoria local y una costra o tejido cicatricial que suele desaparecer entre 5 y 7 días, momento en que se detectan los primeros resultados del tratamiento, cuyo objetivo es eliminar las células cancerosas.

“Los efectos de la terapia fotodinámica se centran en la toxicidad celular mediada por el fotosensibilizador administrado. Este fármaco es capaz de producir, a través de moléculas activadas de oxigeno (radicales libres) la muerte celular y, por lo tanto, conseguir controlar la enfermedad producida por las células tratadas”.

“Típicamente se buscan fotosensibilizadores específicos que tengan preferencia por las células a tratar. Esto permite que la terapia sea selectiva y, por ello, los efectos sobre las células sanas sean mínimos”, describe el Dr. Josep González.

¿Tiene algún riesgo?

La terapia fotodinámica es una técnica segura con escasos efectos secundarios. Esencialmente, el efecto adverso más descrito con el uso de este tratamiento es la fotosensibilización de tejidos.

“En ocasiones, el fotosensibilizador puede no ser totalmente específico de las células tumorales y se acumula también en otros tejidos. Las células normales de la piel suelen acumular estas sustancias y bajo la influencia de la luz podrían reaccionar con reacciones inflamatorias. Normalmente estas reacciones suelen ser locales y leves, solo de forma excepcional son graves o generalizadas”, afirma el neurocirujano.

Con el objeto de evitar estos riesgos, se suele recomendar evitar la exposición directa a la luz de intensidad alta/moderada sobre todo durante el periodo mínimo que supere la vida media del fotosensibilizador administrado. Pasado este tiempo, los riesgos comentados desaparecen de forma drástica.

Sus posibles futuras aplicaciones

Una de las posibles futuras aplicaciones en investigación de la terapia fotodinámica es el glioblastoma, un tipo de tumor cerebral con una evolución rápida y de muy mal pronóstico.

El Hospital Clínic de Barcelona, el Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y Laboratorios Gebro Pharma están investigando este nuevo abordaje farmacológico para el ver si puede ser un tratamiento eficaz de los gliomas de alto grado.

“En este sentido, diferentes expertos, entre ellos el Dr. Josep González, están estudiando si es posible utilizar la terapia fotodinámica durante la cirugía de estos tumores y así poder destruir las células tumorales que el neurocirujano no ha podido extirpar, bien por localización o bien por no ser visibles”, explica Ivet Vall, Directora de Business Development & Innovation de Laboratorios Gebro Pharma.

“Está demostrado que las células de glioblastoma que se escapan de la cirugía son responsables de la reaparición temprana de los tumores. Por ello, una técnica mínimamente invasiva, como es el caso de la terapia fotodinámica, y que permita destruir el remanente de células tumorales, podría mejorar el tratamiento de los pacientes con glioblastoma”, concluye.