Por Nuria Blasco

biopsia liquida

La biopsia líquida, también llamada biopsia de fluido, es una nueva técnica de estudio, diagnóstico y seguimiento del cáncer.

Sus grandes ventajas frente a los métodos tradicionales como la biopsia de tejido es que es mucho menos invasiva, sus resultados se obtienen más rápido y, al poder realizar la prueba con más frecuencia, se puede hacer un seguimiento exhaustivo del progreso de la enfermedad e ir adaptando el tratamiento.

Las ventajas de la biopsia líquida

Hasta hace poco tiempo, para hacer el diagnóstico de un cáncer o conocer su evolución, había que extraer una muestra del tejido tumoral (biopsia tisular)y analizarlo.

  • Se trata de un método invasivo para el paciente ya que para la extracción de este tejido, se requiere una punción, una incisión o una cirugía, con las posibles complicaciones y molestias que esto puede ocasionar en el paciente.
  • En cambio, con la biopsia líquida, con un simple análisis de sangre se puede confirmar o descartar la presencia de células tumorales. Además, al ser una técnica no invasiva permite realizar un seguimiento continuo del progreso de la enfermedad e ir adaptando el tratamiento.

Cómo funciona la técnica

La biopsia líquida detecta las mutaciones específicas de un tumor mediante una muestra de sangre del paciente.

  • Los tumores en situación metastásica liberan células en el torrente sanguíneo y, con ellas, material genético.
  • En la muestra se busca si hay células cancerosas tumorales que estén circulando en la sangre y, si están presentes, se analiza el ADN de las mismas para personalizar o adaptar el tratamiento.
  • La biopsia líquida tiene una ventaja importante a la hora de detectar mutaciones en tiempo real, lo que posibilita al oncólogo tratar a los pacientes con mayor eficacia.
  • Este tipo de prueba evita al paciente trastornos innecesarios y representa un ahorro de tiempo, ya que estos resultados se obtienen de forma rápida.
  • Además, dado que el procedimiento es sencillo y no invasivo, se podrá repetir las veces que el oncólogo considere adecuada para controlar la evolución de la enfermedad.

Esto es importante porque conocer mejor la biología, la genética y las mutaciones del tumor facilita las decisiones que deban tomarse respecto al tratamiento, que se podrá adaptar al máximo a las características específicas de cada paciente.

Usos de la biopsia líquida

Esta innovadora técnica permite:

  • Ayudar a encontrar un cáncer en un estadio temprano. Cuando se detecta tarde hay más riesgo de que esté extendido y sea incurable.
  • Permite hacer un diagnóstico, un seguimiento de las mutaciones tumorales y saber si hay metástasis.
  • Es útil para ayudar a planificar un tratamiento más personalizado.
  • Puede determinar la eficacia del tratamiento: a las dos semanas de empezar un tratamiento, la biopsia líquida puede descubrir si el paciente responde a él o no, sin tener que esperar a una prueba de imagen a los tres o cuatro meses.
  • Con esta prueba, se puede averiguar si el cáncer se ha reproducido antes de ser visible en un TAC.
  • Permite saber qué paciente va a recaer y cuál no tras una cirugía: si tras la extracción de un tumor, queda ADN tumoral circulando en la sangre, el paciente va a recaer. Esto permite poder hacer tratamientos preventivos en los pacientes que lo necesiten y evitar sobretratamientos en los que no.

Investigación y previsiones de futuro

La biopsia líquida puede ayudar en la investigación del cáncer. La posibilidad de tomar varias muestras de sangre del paciente a lo largo de la enfermedad ayuda a los médicos a entender la clase de cambios moleculares que ocurren en el tumor, importante para saber cómo combatirlo.

En un futuro, se prevé que con esta técnica se podrán hacer cribados en población sana: ver si tienen alguna mutación de cáncer antes de que hay síntomas o se le descubra por casualidad con otra prueba.

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