Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

El consumo de alcohol, aunque se moderado, aumenta el riesgo de cáncer
iStock by Getty Images

No hay un consumo seguro de alcohol en lo que al cáncer se refiere. Tomar solo dos copas al día ya aumentaría el riesgo de cánceres como el de mama, colon y tumores bucales.

Así lo ha demostrado un estudio de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado en la revista Lancet Oncology.

Según el estudio, el aumento del riesgo fue evidente incluso entre los bebedores leves y moderados, que representaron 1 de cada 7 de todos los nuevos casos de cáncer en 2020 y más de 100.000 casos en todo el mundo.

El vínculo entre el cáncer y el alcohol

El mensaje de que dos copas de vino al día pueden ser incluso saludables para el corazón no sirve en el caso del cáncer (y en el caso del corazón también hay controversia).

"Todo consumo de alcohol implica un riesgo", explica Dr. Jürgen Rehm, coautor del estudio.

"Y con los cánceres relacionados con el alcohol, todos los niveles de consumo están asociados con algún riesgo. Por ejemplo, cada vaso de vino de tamaño estándar por día se asocia con un riesgo un 6% más alto de desarrollar cáncer de mama femenino".

Uno de cada 7 casos de cáncer se debieron al alcohol en 2020

Para demostrar el vínculo entre el alcohol y el cáncer, los investigadores de la OMS analizaron datos de consumo de alcohol de casi todos los países del mundo, tanto a través de encuestas como de cifras de ventas, que se combinaron con datos de incidencia de cáncer.

En países como Canadá, con una amplia población y una tradición de consumo de alcohol, este fue el culpable de 7.000 nuevos casos de cáncer en 2020. Así pues, el alcohol provocó:

  • Un 24% de los tumores de mama.
  • Un 20% de los tumores de colon.
  • Un 15% de los tumores de recto.
  • Un 13% de los cánceres orales y de hígado.

Y en el mundo, el estudio publicado en The Lancet Oncology revela que el alcohol está detrás del 4% (741.300) de los casos de cáncer detectados el año pasado.

  • Los cánceres de esófago (189.700), hígado (154.700) y mama (98.300) representaron el mayor número de casos, seguidos por los colorrectales y los tumores orofaríngeos. Los hombres representan más de las tres cuartas partes de los casos.

El problema en lo que se refiere al alcohol es que suele pensarse que es necesaria una amplia ingesta para que pueda dañar el organismo y favorecer el desarrollo de tumores. Pero, tal y como demuestra este estudio, no es así aunque la población no es consciente del riesgo.

"El impacto en los cánceres a menudo se desconoce o se pasa por alto, lo que destaca la necesidad de implementar políticas e intervenciones efectivas para aumentar la conciencia pública sobre el vínculo entre el consumo de alcohol y el riesgo de cáncer, y reducir el consumo general de alcohol para prevenir la carga de cánceres atribuibles al alcohol", remarca la Dra. Isabelle Soerjomataram, subdirectora de la IARC y autora del estudio.

Por qué el alcohol causa cáncer

A la pregunta de por qué el alcohol causa cáncer no hay una respuesta única: "el alcohol causa cáncer de muchas formas", explica el Dr. Kevin Shield, también coautor del estudio.

  • El mecanismo principal es que el alcohol impide la correcta reparación del ADN de las células, lo que favorece la aparición de células anómalas o cancerígenas.
  • El consumo crónico de alcohol también provoca cirrosis hepática y cáncer de hígado.
  • El alcohol altera el funcionamiento de hormonas sexuales como los estrógenos, de ahí que cause cáncer de mama.
  • El alcohol aumenta el riesgo de cáncer de cabeza y cuello en personas fumadoras porque aumenta la absorción de carcinógenos del tabaco.

Un daño gradual

Si el alcohol ya era un problema de salud pública, desde el inicio de la pandemia lo es aún más porque en muchos países ha aumentado su consumo.

El estrés que conlleva una situación como la que estamos viviendo puede hacer que las personas desarrollen nuevos hábitos de consumo respecto al alcohol, señala la Dra. Leslie Buckley, también autora del estudio.

La especialista alerta que lo que era un consumo bajo puede acabar siendo moderado. Y las consecuencias de ese consumo son daños sutiles que pueden tardar años en manifestarse.

Pero a largo plazo, subraya la Dra. Buckley, ese consumo moderado puede acabar provocando cáncer, enfermedades hepáticas y trastornos mentales.

Políticas informativas y preventivas

El problema es que el vínculo entre el consumo leve o moderado de alcohol y el cáncer es nuevo y no hay políticas públicas para informar sobre ello y frenarlo.

Investigadores como el Dr. Rehm tienen muy claro lo que harían respecto al alcohol para reducir la incidencia del cáncer y de otras enfermedades:

  • "Como epidemiólogo, recomendaría impuestos más altos para reflejar plenamente la carga de morbilidad derivada del alcohol".
  • "También la disponibilidad física y la comercialización del alcohol".
  • Por último, "exigiría a los fabricantes que incluyan información sobre los riesgos para la salud del consumo de alcohol, incluido el riesgo de cáncer, en las etiquetas de las bebidas alcohólicas". Algo parecido a lo que ya se hace con las cajetillas de tabaco.