Las quemaduras solares en niños aumentan el riesgo de cáncer de piel de adulto

Las quemaduras solares disparan el riesgo de melanoma, en especial si se han producido antes de los 20 años. Proteger del sol la piel de los niños con las medidas de prevención adecuadas es clave para evitar el cáncer de piel en la edad adulta.

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Dra. Susan Judas
Dra. Susan Judas

Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Claves para proteger a tus hijos de las quemaduras solares
iStock by Getty Images

El 39% de los niños se queman con frecuencia en verano y quemarse 5 veces o más tomando en sol antes de los 20 años aumenta el riesgo de melanoma en un 80%.

Quemarse 5 veces o más tomando en sol antes de los 20 años aumenta el riesgo de melanoma en un 80%, según una investigación publicada en la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention.

Un dato que deja claro lo importante que es proteger la piel de los niños cuando toman el sol. La mayoría de los padres creen que así lo hacen, pero la realidad es que el 39% de los niños se queman con frecuencia en verano.

Quemaduras en la infancia y riesgo de melanoma

El estudio publicado en Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention siguió los casos de más de 100.000 participantes entre 25 y 42 años de edad durate 20 años.

Alrededor del 24 % reconoció haber sufrido quemaduras solares con ampollas en la infancia o la adolescencia. Aproximadamente el 10 % tuvo más de cinco quemaduras solares con ampollas entre las edades de 15 y 20 años; y alrededor del 24 % había utilizado cabinas de bronceado.

A lo largo de las dos décadas que duró el estudio, a casi 7.000 participantes se les diagnosticó carcinoma de células basales, a 880 se les diagnosticó carcinoma de células escamosas y a 779 se les diagnosticó melanoma (entre estos últimos, 445 tenían metástasis).

Tipos de cáncer de piel

Los tipos de cáncer de piel más comunes son los siguientes:

  • Carcinoma de células basales. Es el más común y representa un 75% de los casos. Aparece en las zonas expuestas al sol, especialmente la cabeza y el cuello, aunque también puede aparecer en el tronco o las extremidades. Crece lentamente con los años y no suele hacer metástasis, aunque si no se trata puede afectar a otros tejidos de la piel e incluso a los huesos.
  • Carcinoma de células escamosas. Es el segundo tipo más común (20% de los casos). Normalmente aparece en zonas de piel que han recibido una gran cantidad de sol a lo largo de la vida, como la cara, las orejas, los labios, los antebrazos o las manos, y también en el cuero cabelludo en personas calvas.
  • Melanoma. Representa menos de un 7% de los tumores cutáneos, pero es el responsable del 65% de las muertes por cáncer de piel.

Los médicos insisten que para reducir los casos de cáncer de piel, y en especial de melanoma, es muy importante proteger de forma adecuada a los niños del sol.

El mejor momento para tomar el sol

Se sabe que la luz ultravioleta, la responsable de las reacciones de la piel, es más intensa entre las 11 y las 16:00 horas.

Por este motivo, si vamos a realizar actividades que comportan estar expuestos al sol (pasear, ir a la playa, hacer una excursión por la montaña...), hay que intentar proteger la piel de los niños con gorras y ropa adecuada, buscar sombras y utilizar una crema protectora.

Hay que pensar siempre que los rayos ultravioleta B (UVB), penetrantes y peligrosos, se reflejan en superficies blancas –como una pared– y en el agua y la arena, por lo que protegerse bajo una sombrilla cerca del agua no es el todo efectivo.

Asimismo, no hay que perder de vista que en la montaña las radiaciones son más activas: en una excursión a 1.500 metros de altitud los rayos UVB son un 20 % más agresivos. Pero ¿cuántos tipos de rayos ultravioleta hay?

  1. Rayos UVC. Son los más penetrantes y dañinos. Afortunadamente, no atraviesan la capa de ozono de la atmósfera.
  2. Rayos UVB. Son los responsables de las quemaduras de la piel. Cuando se reciben en exceso pueden incluso provocar la depresión del sistema inmunitario y fatiga post exposición.
  3. Rayos UVA. Son los más abundantes en la luz ultravioleta solar (de 10 a 100 veces más que los UVB). Provocan el envejecimiento prematuro de la piel: causan arrugas, manchas de la edad y pérdida de elasticidad. Junto con los rayos UVB, los UVA causan daños reales, matando las células, dilatando los vasos sanguíneos y produciendo enrojecimiento o quemaduras. Como atraviesan los cristales, si viajamos en coche deberíamos usar algún tipo de parasol para los más pequeños.

proteger el capital solar del niño

Aunque las pieles claras son mucho más sensibles al sol que las oscuras, todas las pieles tienen que usar productos con factor de protección, un número que corresponde a la cantidad de tiempo que se puede estar al sol sin que se produzca la lesión en la piel por los rayos ultravioleta (especialmente los B).

Se trata de mantener al máximo el capital solar –el número de horas que una persona puede exponer su piel al sol durante su vida–, ya que, una vez consumido, comienzan los problemas cutáneos. El capital solar de cada persona está predeterminado genéticamente.

La protección efectiva de un filtro solar depende de varios factores:

  • El tipo de sustancia y de piel, la cantidad aplicada y la frecuencia de renovación, las actividades realizadas bajo el sol (por ejemplo, nadar) y la cantidad de protector que la piel ha absorbido.

Consejos para evitar quemaduras solares

  • El fotoprotector debe aplicarse generosamente por todo el cuerpo y la cara media hora antes de la exposición solar.
  • Hay que repetir la aplicación cada dos horas y después de cada baño. Si es resistente al agua, se puede esperar más.
  • Los menores de tres años no deben exponerse al sol durante las horas centrales del día ni estar demasiadas horas.
  • Es recomendable protegerse con medios físicos: sombrilla, camiseta, gorra y gafas.
  • Si se están tomando medicamentos, conviene comprobar que no sean fotosensibilizantes, pues pueden provocar quemaduras.
  • Beber agua en abundancia o mamar a demanda evitará deshidrataciones.
  • Las colonias con alcohol pueden producir manchas.
  • Después de la exposición es recomendable usar aftersun o una emulsión reparadora (a poder ser ecológicos) para calmar, hidratar y reestructurar la piel.
  • Conviene evitar las actividades a pleno sol entre las 11:00 y las 16:00 h.

Cómo calcular el índice de protección adecuado

Nivel de radiación (UVI) 0-2 (bajo)

Piel clara

  • Exposición máxima sin protección: 80 minutos
  • Índice de protección indicado: 15

Piel oscura

  • Exposición máxima sin protección: 110 minutos
  • Índice de protección indicado: 8

Nivel de radiación (UVI) 3-5 (moderado)

Piel clara

  • Exposición máxima sin protección: 40 minutos
  • Índice de protección indicado: 25

Piel oscura

  • Exposición máxima sin protección: 60 minutos
  • Índice de protección indicado: 15

Nivel de radiación (UVI) 6-7 (alto)

Piel clara

  • Exposición máxima sin protección: 25 minutos
  • Índice de protección indicado: 30

Piel oscura

  • Exposición máxima sin protección: 35 minutos
  • Índice de protección indicado: 25

Nivel de radiación (UVI) 8-10 (muy alto)

Piel clara

Exposición máxima sin protección: 20 minutos
Índice de protección indicado: 50+

Piel oscura

Exposición máxima sin protección: 30 minutos
Índice de protección indicado: 30

Nivel de radiación (UVI) 11+ (extremo)

Piel clara

  • Exposición máxima sin protección: 15 minutos
  • Índice de protección indicado: 50+

Piel oscura

  • Exposición máxima sin protección: 25 minutos
  • Índice de protección indicado: 50+