Pilu Hernández Dopico
Pilu Hernández Dopico

Maestra y experta en educación familiar

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Cómo detectar que tu hijo está sufriendo acoso escolar
iStock by Getty Images

La denuncias de acoso escolar en España no han dejado de aumentar en los últimos años. Se trata de una problemática al alza probablemente alimentada o aumentada por las redes sociales.

Según los últimos datos de la UNESCO, uno de cada tres estudiantes ha sido víctima de acoso escolar en el mundo en el último mes.

Y en España, cerca del 17% de los alumnos de 15 años ha sufrido acoso escolar, según recoge el Informe PISA 2018, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Los alumnos y alumnas que sufren este tipo de violencia presentan peores resultados académicos, son más propensos a sufrir ansiedad, depresión y soledad, e incluso pueden plantearse el suicidio, según alerta la ONU.

El acoso escolar es una asignatura pendiente de toda la sociedad, pero en especial de padres y comunidad académica.

Pilu Hernández Dopico, maestra, formadora de formadores y CEO del Pupitre de Pilu, nos explica cómo debería abordarse el problema y proporciona pistas para saber si tu hijo está siendo acosado y cómo ayudarlo.

¿Un problema mal abordado?

"Hasta una cuarta de los alumnos españoles pueden estar sufriendo acoso escolar. El problema es que no se dice. Los niños no lo explican y en los centros se puede llegar a tapar", señala Hernández Dopico.

La experta nos explica que el acoso escolar es una problemática compleja y delicada que consta de tres piezas muy claras:

  • El acosado o víctima.
  • El acosador o acosadores.
  • Los espectadores.

Y los espectadores, que pueden niños o adultos (docentes principalmente), juegan un papel clave porque en el acoso escolar a menudo se mira hacia otro lado:

  • "Hay niños que se callan, bien porque disfrutan de la situación, o porque tienen miedo de que les hagan lo mismo".
  • "En el caso de los profesores, se encuentran con que los protocolos para abordar el acoso escolar requieren mucha burocracia, rellenar papeleo, implicar a familias..."
  • "Muchos profesores sienten que dan contra un muro y no reciben el apoyo de los compañeros. Por eso muchas veces el caso se destapa cuando ya aparece en las noticias porque ha ocurrido algo tan grave como un suicidio", lamenta.

Pilu Hernández Dopico lo tiene claro: "no es un problema que se detecte tarde, sino que no se trata".

¿Cómo habría que abordarlo para no llegar al extremo de tener que lamentarnos?

  • La experta propone, en lugar de burocracia y papeleo, crear comisiones de acoso o bullying formadas por personas que trataran el acoso de forma discreta.
  • Cada 15 días, por ejemplo, entrarían en las clases y estarían en los patios para tratar el problema in situ.
  • Sería una forma de evitar el acoso y sin que el acosado (ni el acosador) tenga que cambiar de colegio, que es lo que suele ocurrir en muchos casos, con el estigma que esto supone para estos niños y los problemas psicológicos que puede comportar.

las señales de acoso

El trabajo de los padres es muy importante. Cuanto antes sepamos que nuestro hijo está sufriendo acoso, antes podremos trabajar el problema. Conviene estar atentos a las siguientes señales:

  • Se aísla y pone excusas para no ir la colegio. Es una de las reacciones más comunes en caso de bullying. El niño no explica abiertamente lo que le pasa pero rehúye ir al colegio, se inventa que se encuentra mal... Si es adolescente, no sale con sus amigos y reduce al máximo su vida social.
  • Lo notas triste, retraído y se vuelve apático. Las víctimas se suelen preguntar a sí mismas por qué les ocurre esto a ellas. El acoso escolar es causa de depresión en adolescentes.
  • Deja de comer. En los adolescentes, especialmente las chicas, dejar de comer si les preocupa el peso es una señal de alerta.
  • Por supuesto si viene con la ropa rota, algún morado o le faltan cosas en la mochila puede ser una señal de que está siendo acosado.

Detectar un cambio de actitud en el niño sin un motivo aparente es la pista que puede encender las alarmas.

Lamentablemente, muchos padres suelen enterarse cuando descubren algún comentario sobre su hijo en redes sociales, lo que implica que el problema ha traspasado el ámbito de la escuela, aunque esto es fácil hoy en día en que muchos niños y todos los adolescentes tienen móvil.

Cómo ayudar a tu hijo si sufre bullying

Lo primero, aconseja la experta, es acudir al colegio y hablarlo con los profesores, dirección... Si hay sospecha de acoso escolar no hay que demorar ni un minuto la entrevista con el centro. ¿No pedimos entrevista con el tutor cuando bajan las notas? En este caso, aún con más motivo.

En definitiva son los docentes quienes están a cargo del niño en las horas del colegio. El profesorado, junto con los padres, son parte de la solución del problema.

Con respecto al niño, la experta aconseja poner en práctica lo siguiente:

  • Mucha comunicación y empatía con el niño. Hazle saber que entiendes cómo se siente. Explícale si tú has pasado por alguna situación similar en la que sintieras que te hicieran el vacío. "Todos en algún momento, de pequeños o en el trabajo, nos hemos sentido mal porque no nos han invitado a una fiesta o porque no han contado con nosotros para algo".
  • Acude a un terapeuta o psicólogo. Todos los niños que sufren bullying deberían pasar por un terapeuta o psicólogo que proporcione estrategias al niño para enfrentar la situación y se eviten problemas de salud mental futuros. Los padres también deberían acudir.
  • Fomenta mucho su autoestima. Sufrir acoso mina la autoestima y el mejor antídoto para enfrentarlo y recuperarse de ello es reforzarla. Los padres deben ayudar en ello, pero es una tarea de largo recorrido para que el niño gane seguridad. Es importante que los padres acudan también al terapeuta para que les proporcione herramientas que ayuden al niño en este sentido.
  • Intenta que lo vea desde el otro lado. No se trata de que le animes a que se convierta en un acosador, pero "muchas veces los acosadores son acosados en casa", afirma. Hacerle entender que ese niño acosa porque en realidad tiene carencias le ayudará a darse cuenta que también es una víctima y reforzará su autoestima.
  • Ayúdale a buscar nuevas amistades. Hazle ver que en ocasiones hay personas que no nos interesan, pero existen muchas otras que sí. No se acaba el mundo.

Libros para explicar el acoso a los niños

El Pupiter de Pilu recomienda los siguientes libros para trabajar el bullying entre los más pequeños. Son lecturas que educan en valores, ayudan a prevenir el problema y, si ocurre, ofrecen herramientas para combatirlo, ya sea para subir la autoestima del niño o darle fuerza y valentía.

  • El club de los valientes. Daniel pensaba que todos los problemas se solucionaban con "la ley del más fuerte", pero todo cambia cuando aparece Alan…
  • Rojo. Breve y fácil de entender para los más pequeños. Una niña que vive con miedo el delatar al abusón de clase.
  • Todo empezó como una cosa sin importancia. Pablo se sonrojó y era divertido. Pero cuando todo el mundo empezó a reírse de él, ya no era tan divertido. ¿Cómo se puede parar el bullying? Una historia muy especial que nos habla de los niños que no son suficientemente fuertes para afrontar el bullying.
  • Yo voy conmigo. Un cuento ideal para trabajar la autoestima y el bullying, trabajar con los más pequeños el aceptarse como son. La protagonista se enamora, pero el chico no le hace caso y sus amigos le dicen que se vaya quitando cosas de su aspecto e incluso de su personalidad. Lo que empieza siendo un juego acaba por no ser capaz de reconocerse a sí misma.

Lecturas para prevenir a partir de los 11 años

  • El final del paréntesis. Marina ha de cambiar de ciudad junto a su familia de manera repentina. En el nuevo instituto será víctima del bullying.
  • Cara a cara. Seguro que alguna vez te has burlado de alguien o has visto como lo hacían. Si es así, este es tu libro.
  • Invisible. Habla del acosador, pero también de los que callan, de los que miran hacia el otro lado: compañero, docente e incluso el director del centro…, habla de progenitores demasiado ocupados para atender a sus hijos e hijas. Habla de en qué momento dejamos de ser visibles para volvernos invisibles incluso de los propios padres.