Movimiento Slow: plan de un mes para desacelerar el ritmo

Llevar la filosofía Slow a la práctica. Es lo que pretende Carl Honoré en "Aprende a desacelerar en 30 días", un manual con ejercicios que te ayudarán a priorizar lo verdaderamente importante y a no perder el tiempo en cosas que no lo son.

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Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Movimiento Slow: plan de un mes para desacelerar el ritmo
iStock by Getty Images

Desde que Carl Honoré escribió el aclamado "Elogio de la lentitud" (RBA), en el ya lejano 2004, este escritor y periodista canadiense se ha convertido en toda una referencia del movimiento Slow, que apuesta por dejar atrás las prisas y el estrés y vivir una vida más calmada.

  • "Slow es una actitud, que implica anteponer la calidad a la cantidad. Ser consciente, estar presente y vivir el momento. Saborear los minutos y los segundos en lugar de contarlos. Dedicar tu tiempo, energía y atención a las cosas que de verdad importan", remarca en la introducción de su nuevo manual, "Aprende a desacelerar en 30 días" (RBA).

Es una idea que así, en abstracto, seguramente valorarás como positiva. Pero, ¿cómo puede trasladarse el movimiento Slow a nuestro día a día? Este es precisamente el objetivo de la nueva obra de Honoré.

  • Para lograrlo, nos ofrece una guía práctica de ejercicios que ha estructurado en 4 semanas y que resumimos a continuación.

Primero, sé consciente de en qué punto estás

Antes de ponerte manos a la obra con este plan de un mes es importante que seas consciente de tu lugar de partida.

  • Lo primero que debes hacer es evaluar en qué punto estás en los aspectos centrales de tu vida (felicidad, salud, relaciones, trabajo…).
  • Luego, en función de los resultados de esta autoevaluación, te será más fácil elaborar una lista de las cosas que NO hacer los próximos 7 días.”Cuando dices no a lo que en realidad no es importante, estás diciendo un gran sí a lo que sí lo es”, afirma el escritor canadiense.

Autoevaluarte y escribir esta lista cada semana debe convertirse en una rutina.

  • De hecho, revisar de vez en cuando tus listas pasadas es un buen recordatorio de que muchas de las cosas que en su momento parecían imprescindibles pueden dejarse sin que acabe el mundo”, explica el autor en las páginas del libro.

Semana 1: trabaja tu ritmo

Empezar a construir tu actitud Slow. Este es el objetivo principal de la primera semana de este plan para desacelerar. Y, para lograrlo, te mostramos algunos de los ejercicios que recoge el manual.

Controla la velocidad en la que vives

Puedes lograrlo de una forma muy sencilla. Haz este ejercicio todos los días.

  • De vez en cuando, interrumpe lo que sea que estés haciendo y tómate un momento para examinar a qué velocidad lo haces. Pregúntate si lo estás haciendo demasiado deprisa y si lo harías mejor y lo disfrutarías más si redujeras la velocidad.
  • Si la respuesta es sí, respira profundamente tres veces y, luego, reanuda la tarea pero más despacio.

Que tu móvil no te marque el ritmo

"Los teléfonos inteligentes nos animan a llenar cada momento con ráfagas de estimulación, y el resultado es un cerebro enganchado a la distracción", escribe el autor. Pero puedes aprender a usarlos de manera más sensata.

  • Pon el modo avión durante 1 hora cada día. Pasado este tiempo, pregúntate cómo te has sentido (ansioso, con una mayor sensación de libertad...).
  • Desactiva todas las notificaciones 1 día entero durante esta semana. El móvil te distraerá menos, porque serás tú el que decida cuando revisarlo.
  • Una vez superada esta fase, puedes probar ejercicios más extremos, como planificar una salida con amigos o familiares sin que ninguno de vosotros llevéis el móvil encima.

Reserva tiempo para reflexionar

Después de cada ejercicio, tómate unos minutos para apuntar en un diario cómo te has sentido, qué te ha gustado y qué no, qué has aprendido, cómo podrías incorporar esas lecciones a tu vida... Ten en cuenta que una actitud reflexiva es fundamental en el movimiento Slow.

Semana 2: cultiva una actitud más lúdica

"El juego es esencial, y no solo para los niños. Nos hace más relajados, conscientes, creativos y alegres. Cuando juegas lo suficiente, disfrutas de mejores relaciones y gozas de mejor salud", remarca Carl Honoré. Para lograrlo...

Escribe en una lista todo lo que te gusta hacer

Debes incluir las actividades que hagas por mera diversión: dibujar, hacer deporte, la jardinería... tu lista puede contener cualquier cosa que te resulte agradable y absorbente, pero mejor evita las que se basan en el uso de pantallas.

"Cuando haces algo con las manos, conectas con el espíritu Slow"

  • Una vez escrita la lista, reserva de 10 a 15 minutos varios días de esta segunda semana para disfrutar de alguna de tus actividades favoritas.

Renuncia a lo que te distrae

Prueba, durante esta semana (o, si no lo consideras factible, durante un día) a no distraerte con videojuegos, televisión y series en streaming o yendo de compras, y escribe en tu diario sobre ello.

  • "Descubrirás que libera una asombrosa cantidad de tiempo y energía para dedicarlo a tu objetivo Slow", apunta el autor.

Semana 3: Cuida tu cuerpo

Vivir deprisa también puede acabar afectando negativamente a tu salud. Por eso, en esta tercera semana el objetivo es aplicar el espíritu Slow a tu forma de moverte y de comer.

Da un paseo slow

Caminar sin un objetivo concreto, callejeando y observando el entorno, es un estupendo ejercicio Slow.

Reserva 5 minutos cada hora a levantarte de las silla

Puedes dar un paseo corto, hacer tandas de ejercicios que no requieran de material adicional o incluso, si estás en casa, bailar una de tus canciones favoritas.

Dale a la comida el tiempo y la atención que se merece

Puedes conseguirlo cocinando sin prisas, disfrutando de cada paso, y saboreando lo que comes (masticando poco a poco, siendo consciente de cada bocado...).

Semana 4: Desacelera en el trabajo

Ir acelerados en el trabajo es inevitable a veces, pero esto no significa que se deba seguir ese ritmo en todo momento. "Si siempre mantienes una única velocidad en el trabajo, y esa velocidad es turbo, acabarás teniendo problemas", advierte Carl Honoré. Para evitarlo:

Antes de enviar un e-mail, guárdalo en borradores

"La comunicación electrónica es tan rápida que actuamos sin pensar, y a menudo nos equivocamos", opina el escritor. Por eso, enviar los correos sin prisas puede evitarte más de un disgusto.

  • Deja los correos electrónicos en la carpeta de borradores un momento, haz una pausa para respirar y vuelve a leer el escrito, valorando si has dicho lo que querías decir (y de la mejor manera posible), si has puesto en copia a las personas adecuadas y si el e-mail es la mejor vía para gestionar el asunto o hay otras.

Los minidescansos son muy importantes

Puedes programar una alarma para acordarte de hacerlos, o simplemente estar atento a las señales de advertencia de tu cuerpo (dolor de espalda, tensión en los hombros, ojos irritados...).

"La proporción ideal es dedicar 52 minutos seguidos al trabajo y 17 al descanso"

  • Aprovecha los minutos de descanso para hacer cosas que no tengan nada que ver con el trabajo: por ejemplo, puedes estirar las piernas o hacer ejercicios de respiración.
  • Apunta en tu diario qué es lo que más te ha gustado de tomarte estos descansos.

Huye de la multitarea

Hacer primero una cosa y luego la otra es mucho más productivo y descansado para el cerebro. "La ciencia es clara al respecto: la multitarea es un mito. El cerebro humano no puede realizar múltiples tareas a la vez", sentencia Honoré.

Repasa y valora todo lo que has logrado

Dedica los dos últimos días de este plan a repasar lo que ha sido tu viaje hasta ahora.

  • Es un buen momento para pensar qué ejercicios van a formar parte de tus rutinas (recuerda que en el manual puedes encontrar muchos más) para ayudarte a que tu ritmo de vida sea más lento y saludable.