Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

La falta de hierro agrava la insuficiencia cardiaca
iStock by Getty Images

La insuficiencia cardiaca podría definirse como la última consecuencia de muchas enfermedades cardiacas.

Se produce cuando el corazón no es capaz de bombear suficiente sangre y está asociada a una elevada mortalidad, hospitalización y un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes.

Ahora, un estudio publicado en la revista Cell & Bioscience realizado por el grupo de investigación BIOHEART, perteneciente al Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), sugiere que el déficit de hierro podría tener un papel clave en la progresión de la insuficiencia cardiaca.

Un descubrimiento que puede ser clave para el desarrollo de mejores tratamientos contra la insuficiencia cardiaca, una enfermedad con una prevalencia similar a la de algunos tipos de cáncer.

Cuando el corazón no bombea bien

Como decíamos, en la insuficiencia cardiaca el corazón no bombea bien la sangre, lo que provoca que no llegue en la cantidad suficiente a todos los tejidos del cuerpo.

  • Cuando esto ocurre, la persona se siente cansada y tiene dificultad para respirar ante el mínimo esfuerzo, ya sea caminar o subir escaleras.
  • Son diversas las enfermedades cardiovasculares que pueden acabar derivando en una insuficiencia cardiaca.
  • Dos ejemplos son la enfermedad de las arterias coronarias, en la que las arterias se estrechan, o la hipertensión, que acaba debilitando el músculo del corazón.

La insuficiencia cardiaca puede afectar a cualquier persona, aunque la incidencia aumenta con la edad por el desgaste del corazón y porque hay más riesgo de patologías como la hipertensión.

Cómo se trata ahora la insuficiencia cardiaca

Aunque se conocen las enfermedades que pueden acabar desembocando en una insuficiencia cardiaca, realmente las causas a nivel celular de por qué el corazón deja de bombear suficiente sangre no se saben del todo.

  • Una de las teorías más aceptadas sugiere que en la insuficiencia cardiaca todo empieza por un daño inicial en el corazón que conlleva cambios en su forma y función.
  • Y en un esfuerzo por restablecer esa función cardiaca deteriorada, el organismo provoca una respuesta que activa tanto el sistema nervioso como el sistema hormonal renina-angiotensina-aldosterona, dando lugar a lo que se conoce como activación neurohormonal.

Recordemos que los sistemas neurohormonales ayudan a mantener la estabilidad de la circulación sanguínea.

De hecho, los actuales fármacos contra la insuficiencia cardiaca se basan en el bloqueo de esta activación neurohormonal.

Sin embargo, estos fármacos no logran ni controlar bien los síntomas ni recuperar la esperanza de vida que tenían los pacientes antes de la enfermedad.

Así pues, hay que encontrar otros caminos que den mejores resultados para hacer frente a la insuficiencia cardiaca. Y el hierro podría ser uno de ellos.

Déficit de hierro e insuficiencia cardiaca

Investigadores del IDIBELL liderados por el Dr. Josep Comín, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario de Bellvitge, han demostrado que el hierro puede ser una nueva diana terapéutica.

Han observado que más del 50% de pacientes con insuficiencia cardiaca presentan deficiencia de hierro y esta carencia está asociada a una peor evolución de la enfermedad.

Se sabe también que el hierro, además de su papel en el transporte del oxígeno, juega un papel importante en el metabolismo de las células que necesitan mucha energía, como es el caso de las células del corazón.

Cómo se ha hecho el estudio

Para demostrar el vínculo del hierro con la insuficiencia cardiaca, los investigadores realizaron dos trabajos experimentales, uno con ratones y el otro con cultivos celulares.

  • Por un lado, mediante un fármaco provocaron insuficiencia cardiaca en ratones, estudiaron sus corazones y vieron que había una disminución del hierro.
  • Por otro lado, provocaron la típica activación neurohormonal que se produce en la insuficiencia cardiaca en unas células cardiacas de laboratorio. Y también vieron una disminución del hierro dentro de esas células.

Los investigadores también detectaron que la activación neurohormonal altera la función de las mitocondrias, que actúan como centrales energéticas de la célula y necesitan hierro para funcionar bien.

Aunque hace falta seguir investigando, este estudio ayuda a entender los resultados positivos de los tratamientos con hierro intravenoso que ya se dan en algunos pacientes, y que pueden ser la base para desarrollar mejores fármacos contra la insuficiencia cardiaca.