grasa abdomen

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grasa abdomen

La grasa abdominal es mucho más dañina que la que se acumula en cualquier otra parte del cuerpo. Y para explicarnos las razones hemos entrevistado al Dr. Francisco López-Jiménez, jefe de la División de Prevención Cardiovascular y Profesor de Cardiología y Medicina Interna de la Clínica Mayo de Rochester (EE. UU. ).

la grasa que dispara el riesgo de infarto

El Dr. López-Jiménez ha dirigido un importante estudio que demuestra los efectos negativos de la acumulación de este tipo de grasa para la salud.

¿Qué tiene de peculiar la grasa abdominal a diferencia de la del resto del cuerpo?

Cuando hablamos de grasa abdominal no nos referimos a la que se sitúa debajo de la piel, sino a la que está entre los órganos: pegada al intestino o al hígado por ejemplo.

Esta grasa tiene unas características metabólicas diferentes a la del resto del cuerpo que la convierten en más dañina: hace que suba el colesterol malo y baje el bueno, provoca cambios en el hígado que desencadenan inflamación en el cuerpo y sustancias que son tóxicas para las arterias, aumenta la presión arterial y por tanto el riesgo de hipertensión, y afecta el metabolismo del azúcar favoreciendo la diabetes.

La combinación de todo esto dispara el riesgo de infarto y de embolia cerebral.

La grasa abdominal provoca cambios en el hígado

¿Entonces provoca una serie de consecuencias (colesterol alto, diabetes, hipertensión… ) que acaba aumentando el riesgo cardiovascular?

Sí, pero también puede ocurrir que no provoque ni diabetes, ni hipertensión, ni colesterol alto pero igualmente existe riesgo cardiovascular. Esto ocurre porque, como decía, la grasa abdominal origina una serie de cambios metabólicos que hace que se liberen a la sangre sustancias como los ácidos grasos libres. Son difíciles de medir en analíticas, pero perjudican el corazón.

Es muy importante tener esto en cuenta porque cuando una persona tiene obesidad abdominal pero su colesterol, tensión y glucosa son normales no se le da más importancia, pero sí tiene riesgo coronario.

Puedes no tener ni colesterol ni diabetes pero tu corazón está en peligro

¿Una persona con peso normal, sin sobrepeso pero con grasa abdominal, también tiene riesgo?

Por supuesto. Este es un síndrome que llevamos año investigando: “obesidad con peso normal”. Está demostrado que hay personas con un Índice de Masa Corporal normal (peso normal), pero con niveles de grasa elevados en el abdomen (puede saberse con métodos avanzados de medición de grasa).

¿Cómo se explica esto?

La respuesta es simple: son personas con mucha grasa y poco músculo, y sus huesos no son fuertes, pesan poco. El resultado es un peso normal, pero un exceso de grasa.. Esta combinación (mucha grasa y poco músculo) es la más dañina.

De hecho, hemos demostrado por primera vez en nuestro último estudio que las personas con obesidad central y peso normal tienen más riesgo de morir de enfermedades del corazón que las personas obesas. Además, este tipo de individuos no están motivados para hacer ejercicio ni dieta porque su peso es normal, y lo médicos tampoco suelen recomendarlo.

Una persona delgada pero con "barriguita" también tiene más riesgo

¿Lo lógico para descompensar ese desequilibrio no sería hacer ejercicio para desarrollar músculo?

Sí por supuesto. Lo ideal sería hacer ejercicio de resistencia para desarrollar músculo, además de practicar ejercicio aeróbico. A este tipo de ejercicio se le ha dado poca importancia. Hemos priorizado correr, ir en bicicleta, nadar… pero hemos olvidado que la actividad física del ser humano durante milenios ha sido también levantar peso.

No está demostrado científicamente, pero es la única manera de cambiar esa proporción entre músculo y grasa cuando predomina la segunda.

El ejercicio con pesas crea músculo, y el músculo ayuda a quemar grasa

¿Cómo podemos saber si tenemos más grasa abdominal de la que nos conviene?

Durante mucho tiempo lo que se ha hecho ha sido medir el perímetro abdominal, pero es un dato incompleto. Obviamente cuanto mayor es ese perímetro seguramente más grasa se acumula, pero esto no nos da información sobre la proporción entre grasa y músculo. Es más fiable medir la cintura y la cadera, teniendo en cuenta que la grasa de la cintura es perjudicial y que la de la cadera, aunque no se sabe porqué, tiene un efecto protector. Si tienes mucha cintura quiere decir que acumulas más grasa dañina, menos grasa protectora y poco músculo.

¿Podríamos decir que la relación cintura-cadera predice mejor el riesgo coronario que el perímetro abdominal?

Por supuesto. Se trata de hacer una simple división: mide tus cm de cintura entre los cm de cadera. Si el resultado es superior a 0,9 en hombres y 0,85 en mujeres es que acumulas demasiada grasa abdominal. Por supuesto si tu cintura mide más que la cadera no hace falta hacer ninguna división porque el diagnóstico es evidente y quiere decir que el riesgo es muy alto.

Si tu cintura mide más que tu cadera el riesgo coronario es alto

¿Qué dieta recomendaría para reducir la grasa del vientre?

Hay estudios que demuestran que reducir los hidratos de carbono simples y los azúcares ayuda a disminuir la grasa abdominal. La dieta mediterránea sería una pauta recomendable porque en ella se consume mucha fruta y verdura, más pescado que carne, aceite de oliva, frutos secos y raciones moderadas.