Diana Llorens

Periodista

¿Los suplementos de omega-3 pueden ayudar a prevenir problemas de corazón?
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El consumo de alimentos ricos en omega-3 (como el pescado azul graso, los frutos secos o los aceites vegetales) parece tener diversos beneficios para la salud y la mayoría de expertos coinciden en que deben formar parte de una dieta saludable.

  • En los últimos años se ha popularizado también su uso en forma de suplementos para la prevención de diversas enfermedades.

Sin embargo, dos nuevos estudios presentados en las Sesiones Científicas de la prestigiosa Asociación Americana del Corazón (AHA) ponen en duda los beneficios de los suplementos de omega-3 para la prevención de problemas cardiovasculares.

Prevención de la fibrilación articular

El primero de ellos se centró en la fibrilación auricular, un ritmo cardiaco acelerado e irregular que puede aumentar las probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular (ictus), insuficiencia cardíaca u otras complicaciones.

  • Se estima que este tipo de patología afecta a 33 millones de personas en todo el mundo.

El estudio, llevado a cabo por investigadores del Hospital Cedars-Sinai, hizo un seguimiento de más de cinco años a cerca de 26.000 hombres y mujeres estadounidenses sin antecedentes de fibrilación auricular.

Se dividieron en 3 grupos: un grupo tomó un suplemento de omega-3 al día; otro, un suplemento de vitamina D, y otro, placebo (es decir, tomaron una sustancia inocua).

A lo largo de este periodo, a 900 personas (es decir, el 3,6%) se les diagnosticó fibrilación auricular. Sin embargo, no hubo diferencias significativas entre los tres grupos.

"Los resultados de nuestro estudio no respaldan la ingesta de suplementos de aceite de pescado o de vitamina D para prevenir la fibrilación auricular", indica la Dra. Christine M. Albert, autora principal del estudio.

"Estos suplementos tampoco elevaron el riesgo de fibrilación auricular, lo cual es una buena noticia para las personas que los toman por otras afecciones", aclara.

Prevención del riesgo cardiovascular

Otro estudio, publicado en Journal of the American Medical Association, se centró en personas que ya tenían riesgo cardiovascular.

Los autores analizaron a 13.078 pacientes que estaban siendo tratados con estatinas y tenían un elevado riesgo cardiovascular, niveles altos de triglicéridos en sangre y bajos de colesterol “bueno” (conocido como colesterol de lipoproteínas de alta densidad).

Los pacientes se dividieron en dos grupos: un grupo recibió un suplemento de omega-3 a altas dosis al día y el otro un placebo (en este caso, aceite de maíz).

El estudio duró más de dos años (entre junio de 2017 y enero de 2020) y se detuvo antes de tiempo cuando ya fue evidente que no había beneficios con la ingesta de los suplementos de omega-3.

No se observaron diferencias entre los dos grupos en la aparición de un grupo de problemas cardiovasculares (muerte cardiovascular, infarto de miocardio no fatal, ictus no fatal, revascularización coronaria y hospitalización por angina inestable).

En el estudio no se observaron diferencias entre los que habían tomado suplementos y los que no lo hicieron

  • En el grupo de omega-3 esta combinación de problemas se dio en el 12% de los pacientes y en el de placebo, en el 12,2%.

Además, en el grupo que tomaba omega-3 hubo más efectos adversos gastrointestinales que en el que tomaba placebo (25% frente a 15%).

Estos hallazgos no apoyan el uso de esta formulación de ácidos grasos omega-3 para reducir los eventos cardiovasculares adversos importantes en pacientes de alto riesgo”, señalan los autores.

Resultados contradictorios

Un estudio anterior (llamado REDUCE-IT) analizó a 8179 personas con un riesgo cardiovascular alto (parecido al del nuevo estudio).

Los investigadores dividieron a los pacientes en dos grupos: uno recibió un suplemento de omega-3 dos veces al día y el otro, placebo (en este caso, un aceite mineral).

  • Los resultados indicaron que los suplementos de omega-3 sí que tenían un efecto en la prevención de las enfermedades cardiovasculares en este grupo de pacientes de alto riesgo.

Sin embargo, actualmente existen dudas sobre si la sustancia utilizada como placebo era realmente una sustancia inocua o podría haber aumentado el riesgo cardiovascular en ese grupo (y por eso en el de omega-3 el porcentaje de problemas cardiovasculares fue menor).

Parece claro que son necesarios más estudios para aclarar cuál es realmente el papel de los suplementos de omega-3 en la prevención de las enfermedades del corazón.

  • Y, en cualquier caso, antes de empezar a tomar cualquier tipo de suplemento, es necesario consultar al médico.