Identifica tu tipo de celulitis y la forma de tratarla

¿Sabías que pueden distinguirse hasta cuatro tipos de celulitis distintos? Según si es edematosa, blanda, dura o mixta su forma de tratarla es diferente. Te damos las claves para identificar cuál es la tuya para combatirla de la forma más eficaz.

Actualizado a
doctora Elena Moreno Luna
Dra. Elena Moreno Luna

Especialista en Medicina Estética y Nutrición

Nuria Blasco

Periodista

Identifica tu tipo de celulitis y la forma de tratarla
iStock by Getty Images

La celulitis es una alteración común entre la mayoría de las mujeres que, en muchos casos, afecta a la autoestima de quien la padece. Su aparición no está siempre relacionada con el peso, la genética o la edad y, además, no se presenta de la misma forma en todas las personas.

¡Y es que existen hasta 4 tipos de celulitis distintos! Esto es debido a que su origen puede ser muy diverso y para eliminarla es importante realizar un diagnóstico preciso para que el tratamiento sea más efectivo.

La Dra. Elena Moreno Luna, médico estético de Clínica FEMM, nos describe los diferentes tipos de celulitis que existen y sus características, así como los distintos tratamientos para eliminarla.

Qué tipos de celulitis existen

Celulitis edematosa

La piel de naranja se observa cuando pellizcamos la zona, por lo que la paciente nota este problema cuando, por ejemplo, contrae los glúteos.

Puede aparecer a cualquier edad. Hay muchos factores que contribuyen a su desarrollo, aunque a menudo se asocia a la retención de líquidos en el cuerpo. La falta de ejercicio y la mala alimentación son las causas más comunes.

Celulitis blanda

El aspecto de piel de naranja se ve a simple vista y esto provoca irregularidades cutáneas. Esta celulitis es más habitual en mujeres de más de 40 años de edad y suele ir acompañada de flacidez. Sus causas principales son la falta de tono muscular, un aumento de peso, el envejecimiento o los cambios hormonales.

A veces se acompaña de la palpación de nódulos muy pequeños en la zona afectada, y estos son los que dibujan la piel de naranja. Las zonas donde es más frecuente este tipo de celulitis son muslos, glúteos, abdomen, cara interna de brazos y espalda.

Celulitis fibrosa o dura

La piel de naranja es muy evidente y se acompaña de la palpación de nódulos de mayor tamaño. A diferencia de la celulitis blanda, esta es compacta y no se mueve. Suele acompañarse de estrías y dolor a la palpación. También es frecuente que esa zona presente una disminución de temperatura respecto al resto.

Es más frecuente en cara externa de muslos (cartucheras), caderas y rodillas.

Celulitis mixta

Es el tipo más frecuente, encontrando diferentes tipos de celulitis en la misma paciente en diferentes zonas del cuerpo.

Factores de riesgo para su aparición

No existen factores de riesgo exclusivos para cada tipo de celulitis, si bien es cierto que una vida sedentaria hace que predomine una celulitis blanda o flácida.

Como principales factores de riesgo para la aparición de esta afectación de la piel, podemos encontrar:

  • Factores hormonales y endocrinos: pubertad, posparto,…
  • Enfermedades circulatorias.
  • Sobrepeso y sedentarismo
  • Consumo de alcohol y tabaco.
  • Usar prendas ajustadas.
  • Factores hereditarios.

Tratamientos para eliminar la celulitis

No se suele usar un tratamiento específico para reducir cada tipo de celulitis. Lo ideal es hacer una combinación de ellos para poder abordar el problema desde diferentes puntos de vista y obtener mejores resultados que si se realiza únicamente uno de ellos.

Tratamientos tópicos

A la hora de elegir uno de estos tratamientos, tenemos que saber que sus componentes tienen que actuar en todos los puntos desencadenantes de la celulitis, como la mejora de la circulación y la disminución de la grasa.

Normalmente el efecto no es inmediato, sino que hay que hacer un uso continuado durante, al menos dos meses. Entre los compuestos más efectivos, se encuentran el romero, el ruscus, el castañode indias, la cafeína, el silicio y la centella asiática.

Tratamientos no invasivos

Las principales técnicas serían un masaje manual, el drenaje linfático manual, la radiofrecuencia, los ultrasonidos y la presoterapia.

Con la combinación de estos tratamientos se puede abordar la celulitis desde diferentes enfoques. Por ejemplo, con el drenaje linfático manual y la presoterapia se evita el edema provocado por una retención de líquidos, muy frecuente en la celulitis edematosa, y con la radiofrecuencia se estimula una síntesis de colágeno y elastina, cuya pérdida es más acusada en la celulitis de grado II o blanda.

Tratamientos de choque

Los principales tratamientos serían la mesoterapia y la carboxiterapia.

  • Con la mesoterapia se realizan microinfiltraciones de productos homeopáticos para facilitar la eliminación de toxinas, grasas y líquidos, por lo que están dirigidos para tratar cualquier tipo de celulitis. Las sustancias más utilizadas son las mismas que en el caso de los tratamientos tópicos.
  • La carboxiterapia es la inyección intradérmica de CO2, lo que permite oxigenar los tejidos, mejorar la microcirculación, producir colágeno y elastina y mejorar la piel de naranja, a parte de tener un efecto lipolítico. Por tanto, sería válido también para cualquier tipo de celulitis.
  • En el caso de una técnica quirúrgica como la liposucción, se extraen los acúmulos de grasa, pero no se eliminan las irregularidades de la piel provocadas por la celulitis. Sin embargo, si va a mejorar el contorno de la piel por lo que, aparentemente, la celulitis va a mejorar.

Recomendaciones nutricionales para combatirla

Hay una serie de alimentos que deberíamos excluir de nuestra alimentación y otros que nos aportan importantes beneficios a la hora de prevenir y evitar la evolución de este problema.

Alimentos a incluir:

  • Líquidos: agua e infusiones
  • Frutas ricas en potasio: plátano, papaya, naranja frutos rojos y pera. El potasio es un ion que favorece la diuresis (eliminación de líquidos). Importante para frenar la evolución de una celulitis donde predomina el edema, como es la de grado I
  • Espárragos: este alimento ayuda a mejorar los problemas circulatorios porque fortalece la pared de los capilares. También hay que incluir en este tipo de alimentos a las alcachofas y el calabacín. Si padecemos una celulitis en la que la zona afectada está más endurecida y con disminución de la temperatura (grado III), tenemos una alteración circulatoria asociada, por lo que es interesante aumentar el consumo de este tipo de alimentos

Alimentos a excluir:

  • Bollería industrial: tiene un alto contenido en azúcar refinado y grasas saturadas, por tanto, aumentan el tejido graso y tienen un componente inflamatorio.
  • Sal: hay que reducirla al máximo porque produce retención de líquidos
  • Refrescos azucarados por su alto contenido en azúcar
  • Salsas industriales porque también suelen tener un alto contenido de azúcar refinado.

Hábitos diarios para contrarrestar su aparición

  • Ejercicio: en general, se recomienda el ejercicio aeróbico porque de este modo, nuestro cuerpo emplea la grasa como principal fuente de energía, reduciendo la grasa de forma localizada y pudiendo adelgazar de forma más rápida. Ejemplos de ejercicio aeróbico: bici, running, natación o spinning.
  • Duchas con agua fría: de este modo se consigue activar la circulación sanguínea y se nota la piel más tersa y firme, por lo que se notará menos la piel de naranja.
  • Evitar la ropa demasiado ajustada: si llevamos un pantalón muy ajustado, nuestro cuerpo va a tener una dificultad para eliminar toxinas y provocará problemas circulatorios, por lo que empezará a notarse la celulitis.
  • Realizar masajes circulares firmes en la zona afectada para estimular la circulación y evitar una progresión de la celulitis.