Cómo evitar la adicción al móvil en los niños

La alegría que provoca en un niño su primer móvil es directamente proporcional a la angustia que sufren algunos padres ante ese momento. Te explicamos cómo lograr que lo usen de forma responsable y eviten la adicción al móvil.

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Isabel Osuna
Isabel Osuna

Periodista

Adicción al móvil: ¿cuál es la mejor edad que los niños tengan smartphone?
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A los 13 años, casi nueve de cada diez niños españoles tienen tienen ya un teléfono móvil.

Siete de cada diez niños tienen teléfono móvil, de acuerdo con el informe “El uso de las tecnologías por menores en España” de 2022 publicado por Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad.

Con la edad aumenta el uso del móvil: mientras que solo el 22% de los menores de 10 años tienen móvil, entre los de 15 años esta cifra sube al 96%. El punto de inflexión, de acuerdo con este informe, se produce a los 13 años, cuando casi nueve de cada diez menores disponen ya de un smartphone. Del mismo modo que sube el uso del móvil, aumentan los casos de adicción al móvil entre los menores.

¿Cuándo deben tener móvil los niños?

Las opiniones sobre a qué edad hay que darles el primer móvil a los niños son diversas, aunque existe bastante unanimidad en que no debería ser antes de los 11-12 años.

"No solo es importante cuándo el niño puede tener este tipo de dispositivos, sino también a qué lugares y aplicaciones tiene acceso. Y eso dependerá de la edad", explica José Moreno, director del Servicio de Atención en Adicciones Tecnológicas de la Comunidad de Madrid, un servicio en el que atienden a adolescentes de 12 a 17 años. Podríamos distinguir 3 etapas:

  • Hasta los 3-4 años: no se recomienda que usen el móvil ni ningún otro dispositivo, aunque no lo utilicen para acceder a internet, sino solo para tocarlo, jugar, ver dibujos... "Muchas veces los padres dejan sus móviles o tablets a sus hijos desde muy pequeños para que se entretengan, que no "molesten" y estén quietos".
  • A los 11-12 años: pueden tener ya su propio móvil, pero no es conveniente que tengan acceso a internet, a las redes sociales o a según qué videojuegos. "Deberían tenerlo solo para hacer o recibir llamadas y, en todo caso, tener algún juego que haya sido supervisado por los padres", advierte José Moreno.
  • Entre los 12 y 17 años: pueden tener acceso a internet, a las redes, pero siempre con la supervisión de los padres.

Cómo evitar la adicción al móvil

Los niños de hoy no solo se inician más pronto en el mundo de la tecnología, también pasan más tiempo con el móvil.

De hecho, según un estudio de Unicef, 1 de cada 3 adolescentes está enganchado a internet y a la redes sociales, y un 22,5% podría estar sufriendo ciberacoso.

Ante estos datos, es lógico que muchos padres vivan el momento del primer móvil con reticencias porque adivinan lo que se puede avecinar.

Es todo un reto, y seguramente una lucha diaria, lograr que los niños hagan un uso responsable del móvil cuando caiga en sus manos.

Pero crear buenos hábitos digitales y protegerlos de los peligros de la red no es fácil y más de un padre se siente desorientado. Estos consejos pueden resultar útiles:

1. Ofrecerles alternativas al móvil

Esta labor debe empezar desde que los niños son muy pequeños. Deben dárseles otras alternativas de entretenimiento que no sean delante de una pantalla: jugar con ellos, fomentar el contacto físico, las muestras de afecto, las actividades al aire libre…

2. Dar buen ejemplo del uso del móvil

Los padres son referentes para sus hijos. Si ven que están siempre mirando el móvil en la mesa mientras comen, ¿con qué autoridad podrán decirle a su hijo que no haga lo mismo?

Los españoles pasan una media de 6 horas y 11 minutos diarios usando el móvil, un tiempo excesivo que puede influir de forma negativa en el uso que hacen los menores.

Evita que crezcan pensando que su única fuente de diversión está en las pantallas

Sin embargo, también hay que hacerles comprender que los adultos y los niños viven situaciones diferentes, y que el uso que pueden hacer de los teléfonos móviles no es el mismo.

3. Favorecer la comunicación

Cuando los niños son pequeños hay que darles unas normas claras y ser firmes, sin entrar en debate. Pero a medida que crecen, a partir de los 12-13 años, es cada vez más importante la comunicación y hacerles partícipes de la negociación.

La mejor estrategia de control es generar confianza en la relación con los niños. Esto no quiere decir que haya que dejarles hacer lo que quieran, sino demostrarles que pueden hablar con sus padres de lo que sea, que se les escucha, y que puede haber diferencias de opinión sin que esto conduzca a una pelea o un distanciamiento.

4. Valorar la madurez del niño y llegar a acuerdos

Este aspecto es muy importante a la hora de decidir si se les puede comprar un móvil.

Saber si están o no preparados empieza por una buena comunicación en la que se llegue a un acuerdo sobre el uso del móvil.

El menor debe entender y aceptar las normas, y comprometerse a cumplirlas. De lo contrario, quedará claro que no es suficientemente maduro para tener móvil propio.

Qué limites hay que poner al uso del móvil

Hay que tener en cuenta dos factores: el tiempo que los niños usan los dispositivos y la continuidad, es decir, el tiempo seguido que están frente a una pantalla:

  • Antes de los 7 años, deberían usar cómo máximo 1 hora al día los dispositivos, incluyendo los móviles, las tablets, los ordenadores, y también la televisión.
  • Entre los 7 y los 12 años, como máximo 2 horas diarias negociadas, pero no seguidas.
  • A partir de los 12, lo recomendable sigue siendo 2 horas, pero pueden ser continuas.

Un consejo: negociar un día a la semana en el que no se use ningún dispositivo

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el móvil tiene un impacto negativo sobre el sueño. Existe un fenómeno llamado vamping tecnológico que provoca pérdida de horas de sueño por culpa de estar frente a una pantalla antes de ir a dormir.

Laluz azul del móvilretrasa la liberación de melatonina, la hormona del sueño. Además, el móvil genera un estado de alerta en el cerebro que dificulta el descanso.

Para asegurar el descanso es fundamental evitar que el móvil esté en el dormitorio y es aconsejable evitar el uso de pantallas una hora antes de dormir.

Peligros del teléfono móvil para los niños

Las ventajas que ofrece internet son indiscutibles, pero también entraña riesgos y es responsabilidad de los padres informarse y conocerlos.

El principal peligro es el ciberbullying (ciberacoso). Sin embargo, muchos padres no son conscientes de ello ya que el ciberbullying solo preocupa a un 2% de los progenitores.

Otro peligro es el groomig o acoso sexual en línea. Según el estudio de Unicef, un 57,2% de los estudiantes de ESO ha aceptado alguna vez a un desconocido en una red social. El contacto con desconocidos es caldo de cultivo del grooming.

Rara vez se cumple la edad mínima para abrir una cuenta en las redes sociales. Es fundamental comprobar si las publicaciones del menor en las plataformas donde tiene una cuenta, ya sea tik tok o instragram, son visibles para todo el público o solo para familiares y amigos. Lo más recomendable es limitar el acceso y optar por un perfil privado.

  • Para impedir que los niños puedan acceder a contenidos inadecuados para su edad, es conveniente que los padres instalen aplicaciones de control parental.
  • Colocar el ordenador o la tablet en los espacios comunes, como el comedor, ayuda a controlar las webs a las que acceden y el tiempo que pasan frente a la pantalla.

Dialogar sobre los riesgos puede servirles para identificarlos y pedir ayuda

  • Y en la preadolescencia y adolescencia ya hay que explicarles las consecuencias que puede tener el uso de internet y las redes sociales.

Señales de una adicción al móvil en los niños

Estas señales deben alertarte de que tu hijo tiene una dependencia excesiva del móvil u otros dispositivos tecnológicos:

  • El niño solo se relaciona a través de internet o videojuegos, solo tiene relaciones virtuales.
  • El uso de las tecnologías altera sus responsabilidades en la vida diaria: en sus rutinas de higiene, de sueño, en su rendimiento en el colegio...

Cuando se dan varias de estas señales, hay que buscar ayuda

  • Muestra signos de estrés, nerviosismo o alteración cuando se le retira el dispositivo, o cuando la familia sale a comer o hacer alguna actividad fuera de casa y no puede conectarse