La Covid persistente podría detectarse a través de un examen de la córnea
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Se calcula que una de cada diez personas infectadas por el SARS-CoV-2 sufrirá Covid persistente. Una enfermedad que ahora parece que podría detectarse con un examen de la córnea.

Un estudio publicado en British Journal of Ophthalmology ha comprobado que la pérdida de fibras nerviosas y un incremento de las células dendríticas –un tipo de células inmunitarias– en la superficie del ojo pueden ser una señal clara de Covid persistente que ayude a identificar la enfermedad.

Los investigadores observaron que estos daños en la córnea eran más habituales en los afectados por Covid persistente con síntomas neurológicos como pérdida del olfato y gusto, dolor de cabeza, o mareos.

200 síntomas de Covid persistente

La Covid es una enfermedad principalmente respiratoria, pero el virus puede afectar a otras partes del cuerpo, de ahí la gran variedad de síntomas y el riesgo desarrollar lo que se conoce como Covid persistente o larga.

Un estudio publicado en The Lancet identificó más de 200 síntomas relacionados con la Covid prolongada. Una cifra que da una idea de la complejidad de esta enfermedad y de la dificultad para su diagnóstico.

  • Los investigadores analizaron los datos de 3.762 afectados por Covid persistente de 56 países e identificaron un total de 203 síntomas en 10 sistemas de órganos distintos, incluido el sistema nervioso. De estos, 66 duraron al menos 7 meses.
  • Los síntomas más comunes fueron cansancio, tos, sensación de falta de aire, malestar post-esfuerzo (empeoramiento de los síntomas después de un esfuerzo físico o mental) y disfunción cognitiva (la llamada niebla mental).
  • Pero entre la gran variedad de síntomas también aparecían alucinaciones visuales, temblores, picazón en la piel, cambios en el ciclo menstrual, disfunción sexual, palpitaciones del corazón, problemas de control de la vejiga, herpes, pérdida de memoria, visión borrosa, diarrea, tinnitus...

El nuevo estudio publicado en British Journal of Ophthalmology apunta que los daños en la córnea también podrían ser una señal de Covid persistente que, además, serían útiles para diagnosticar la enfermedad.

daño en la córnea y covid prolongado

Como señalábamos, el SARS-CoV-2 puede afectar a muchos sistemas distintos, incluido el sistema nervioso. De ahí la aparición de síntomas neurológicos como la pérdida de olfato.

Y si afecta al sistema nervioso también podría afectar a las fibras nerviosas más pequeñas y provocar daños en la córnea.

La córnea es la membrana transparente que cubre la parte frontal del ojo, frente a la pupila y el iris. Su grosor es de aproximadamente 0,5 mm.

En estudios anteriores, los investigadores ya habían relacionado los daños en la córnea con la neuropatía diabética o la esclerosis múltiple.

Ahora han querido comprobar si la pérdida de fibras nerviosas y el aumento de células dendríticas (un tipo de células inmunitarias) en la córnea también podrían ser una señal de Covid prolongado, en especial cuando hay otros síntomas neurológicos.

Cómo se ha hecho el estudio

Cabe señalar que los autores de este estudio liderado por el Dr. Rayaz A. Malik, del Weill Cornell Medicine-Qatar en Doha, llevan dos décadas trabajando con una prueba oftalmológica que se llama microscopía confocal corneal que permite una valoración rápida y objetiva del daño nervioso en la córnea.

Para este trabajo reclutaron a 70 personas: 40 habían sufrido Covid durante los últimos 1 a 6 meses; y 30 actuaron de grupo control.

A los que habían sufrido Covid se les realizó un cuestionario sobre síntomas generales persistentes (respiratorios, musculoesqueléticos, gastrointestinales, neurológicos...).

Todos los participantes se sometieron a una microscopía confocal corneal. Posteriormente, se compararon los resultados de las exploraciones y observaron lo siguiente:

  • Los que habían sufrido síntomas neurológicos a las 4 semanas de superar la infección tenían más daño en las fibras nerviosas y más células dendríticas en la córnea que los participantes del grupo control.
  • Los que se habían recuperado de la Covid pero no sufrieron síntomas neurológicos persistentes no tenían afectación en las fibras nerviosas de la córnea, pero sí tenían más niveles de células dendríticas (lo que quiere decir que el sistema inmune estaba todavía activado).

Es cierto que se trata de un estudio pequeño y son necesarias más investigaciones para confirmar estos hallazgos, pero todo apunta a que puede ofrecer una herramienta fiable para diagnosticar la Covid persistente:

  • Bastaría un examen de la córnea para comprobar si hay daño en las fibras nerviosas y si hay también un nivel elevado de células dendríticas, que quiere decir que el sistema inmunitario todavía está activado después de que el paciente se haya recuperado de la Covid.