Por Soledad López, periodista especializada en salud

Obesidad y estómago
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Hay personas que engordan más fácilmente que otras. Algunas tienen que hacer esfuerzos titánicos para perder peso. Y cuando lo consiguen lo recuperan enseguida.

¿Por qué? La genética a buen seguro que influye. Pero... ¿cuál es la causa directa que provoca esa tendencia a la obesidad?

Un estudio publicado en Scientific Reports sugiere que el secreto podría estar en una proteína específica del estómago que juega un papel muy importante en la progresión de la obesidad.

Un descubrimiento que podría contribuir al desarrollo de terapias que ayudarían a las personas que luchan por perder peso y mantenerse.

El secreto está en una proteína del estómago

La proteína en cuestión se llama gastroquina-1. Se trata de una proteína producida de forma exclusiva y abundante en el estómago.

Y se sabe por investigaciones anteriores que es resistente a la digestión, lo que le permite pasar al intestino e interactuar con las bacterias que lo habitan.

Los científicos ya sospechaban que esta proteína podía tener un papel importante en el crecimiento de las células adiposas (que en definitiva es lo que favorece la obesidad).

Así que lo que hicieron fue inhibir la gastroquina-1 y comprobar qué pasaba. Y ocurrió lo esperado: bajaron el peso y los niveles de grasa corporal en comparación con los casos en que se expresó la proteína.

"Si bien la dieta y el ejercicio son fundamentales para mantener un peso saludable, algunas personas luchan por adelgazar, incluso se someten a cirugía bariátrica, pero para ellas mantener esa pérdida de peso resulta un auténtico desafío", afirma David Boone, profesor de microbiología e inmunología de la Universidad de Indiana en Estados Unidos y uno de los autores del estudio.

"Los resultados de nuestro estudio son una prueba de que es importante comprender cómo nuestro cuerpo regula el metabolismo y acumula grasa corporal para a crear nuevos tratamientos contra la obesidad", asegura.

Los datos de la obesidad

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad se ha triplicado desde 1980 en Europa:

  • Entre el 30 y el 70% de los adultos de la Unión Europea tienen sobrepeso y entre un 10 y un 30% obesidad. Y 2,8 millones de personas mueren cada año como resultado del exceso de peso.
  • En el caso concreto de España, casi el 40% tiene sobrepeso y el 21,6% obesidad. Hay más obesidad entre los hombres que las mujeres y aumenta con la edad.
  • Si seguimos a este ritmo, en 2030 en España habrá 27,2 millones de adultos con exceso de peso.

El exceso de peso incrementa el riesgo de accidente cerebrovascular, diabetes, cáncer y también aumenta el riesgo de Covid grave.

Bloquear la gastroquina-1: ¿terapia para la obesidad?

Para comprobar el papel crucial que tiene la proteína gastroquina-1 en la obesidad, el equipo de Boone analizó el microbioma de ratones con y sin esta proteína.

  • En ambos grupos midieron la ingesta de alimentos, las calorías consumidas, los niveles de azúcar en sangre, insulina y triglicéridos.
  • También realizaron pruebas con resonancia magnética para comprobar la composición corporal.
  • Y se midió el gasto energético y los niveles de inflamación.

En el estudio se observó que los sujetos sin esta proteína, pesaban menos

Comiendo lo mismo, exactemente lo mismo, los investigadores observaron lo siguiente:

  • Los ratones sin la proteína gastroquina-1 pesaban menos, tenían niveles más bajos de grasa corporal y porcentajes más altos de masa magra.

Cuando se les sometió a todos a una dieta altas en grasas, los ratones sin esta proteína también mostraron mayor resistencia al aumento de peso y a ganar grasa corporal, y sufrieron menos inflamación hepática.

  • En definitiva, los que no tenían gastroquina-1 engordaron menos y tenían menos riesgo de enfermedad hepática. Y no habían sufrido efectos adversos como pérdida de apetito o malabsorción de los alimentos.

Obviamente, los investigadores señalan que hay que seguir investigando para determinar la eficacia de bloquear esta proteína para prevenir la obesidad, pero creen que sería una solución viable y una gran ayuda para esas personas que luchan por perder peso. Y, sobre todo, para frenar la pandemia de la obesidad que, año tras año, va en aumento.

Según datos de la OCDE, en las próximas tres décadas el exceso de peso será el culpable de 92 millones de muertes y reducirá la esperanza de vida en 3 años en 2050.