Diana Llorens

Periodista

La falta de sueño puede causar disfunción sexual en mujeres
iStock by Getty Images

Se sabe desde hace tiempo que la falta de sueño puede conllevar numerosos problemas de salud y afectar significativamente a nuestra calidad de vida.

Ahora, un reciente estudio publicado en la revista Menopause indica que también puede afectar a la función sexual en las mujeres.

Problemas comunes en la mediana edad

Tanto los problemas de sueño como los de la función sexual son comunes en las mujeres de mediana edad.

  • De hecho, más del 26% de las mujeres de mediana edad tienen síntomas que se corresponden con los criterios que definen el insomnio.
  • Cerca del 50% tienen problemas de sueño durante la transición a la menopausia.
  • Y hasta el 43% dicen tener problemas sexuales durante este período.

Sin embargo, ¿existe alguna relación entre estos dos problemas? Un reciente estudio indica que sí.

¿Qué es la disfunción sexual femenina?

Antes de ver la relación con el sueño, debemos saber qué es la disfunción sexual femenina.

Se conoce como disfunción sexual aquellos problemas que tienen que ver con la respuesta sexual, el deseo, la excitación o el dolor durante el coito y que pueden afectar a las relaciones de pareja.

Afecta a aproximadamente el 40% de las mujeres en algún momento de su vida y se hace más común con la edad, aunque pocas buscan atención médica.

Los principales síntomas de la disfunción sexual son:

  • Falta de deseo sexual.
  • Disminución de la lubricación vaginal.
  • Dolor e incomodidad durante el coito.
  • Disminución de la sensación de excitación o problemas para mantenerla durante la relación sexual.
  • Dificultad para alcanzar el orgasmo.

En comparación con la disfunción eréctil, la disfunción sexual femenina está poco estudiada y el tratamiento se suele limitar a la terapia psicológica.

¿Qué es el sueño de mala calidad?

Las horas que dormimos no es lo único importante a la hora de descansar. A veces podemos sentirnos cansados a pesar de haber pasado 7 horas en la cama y esto se debe a que tenemos un sueño de mala calidad.

Una mala calidad del sueño puede afectar a nuestra concentración, nuestro estado de ánimo y se ha asociado incluso con un mayor riesgo de algunas enfermedades como el alzhéimer.

Los signos que pueden alertarte de que tu sueño no es reparador son:

  • Tardas más de 30 minutos en dormirte.
  • Te despiertas diversas veces por la noche.
  • Te cuesta más de 20 minutos volver a dormirte si te despiertas durante la noche.
  • Menos del 85% del tiempo que estás en la cama lo pasas durmiendo.
  • Te sientes cansado durante el día y te cuesta concentrarte.

Las razones de una mala calidad del sueño son diversas y van desde el estrés, los malos hábitos del sueño (horarios irregulares, hábitos alimentarios…), algunas enfermedades o la apnea del sueño.

Una de las herramientas más utilizadas para evaluar la calidad del sueño en el último mes es el Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI).

Es un cuestionario con 24 preguntas (19 que responde la persona estudiada y 5 su pareja o compañero de habitación, si lo hay), que se dividen en 7 aspectos: calidad subjetiva del sueño, latencia, duración, eficiencia habitual, trastornos, uso de medicación para dormir y disfunción durante el día.

  • Una puntuación superior a 5 en este índice indica una mala calidad del sueño.

Sueño de mala calidad y disfunción sexual

Para evaluar la relación entre el sueño y la disfunción sexual, un equipo de investigadores americanos evaluó a más de 3400 mujeres con una edad media de 53 años.

  • Estudiaron la asociación de la disfunción sexual con la calidad del sueño y también con su duración.

Para ello, utilizaron cuestionarios y herramientas validadas y tuvieron en cuenta los factores que pueden afectar tanto al sueño como a la vida sexual.

Los resultados del estudio indican que:

  • Un sueño de mala calidad se asocia a una mayor probabilidad de disfunción sexual en las mujeres.
  • Por el contrario, un sueño de buena calidad se relaciona con la actividad sexual.
  • Respecto a la duración del sueño, a pesar de que se detectó un mayor índice de disfunción sexual entre las mujeres que dormían menos de 5 horas en comparación con las que dormían más de 7, la diferencia no fue significativa.

"Este estudio destaca una asociación entre la mala calidad del sueño y la disfunción sexual. Estos son dos problemas comunes para las mujeres de mediana edad y abordar cada uno de ellos puede contribuir a mejorar la calidad de vida", explica la Dra. Stephanie Faubion, autora principal del estudio.