Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Obesidad, alcohol, tabaco y pancreatitis aumentan el riesgo de cáncer de páncreas
iStock by Getty Images

El cáncer de páncreas solo supone un 3,1% del total de tumores diagnosticados en España en 2020, pero es la tercera causa de muerte por cáncer.

Son varias las razones que explican el mal pronóstico que a día de hoy sigue teniendo este tumor:

  • Suele diagnosticarse en fases avanzadas porque no da síntomas en su inicio.
  • Por su ubicación, es difícil de tratar tanto con cirugía como con fármacos.

Por eso es tan importante insistir en la prevención. A pesar de que se desconocen la causas exactas del cáncer de páncreas, sí se han identificado varios factores que pueden contribuir a la aparición de dicha enfermedad.

Algunos no son modificables, pero otros sí y está en nuestras manos evitarlos. Con el objetivo de concienciar sobre el cáncer de páncreas, ahondando en la importancia del precoz y la prevención, la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) ha lanzado la campaña "Cuídate x 5".

Los factores de riesgo

El cáncer de páncreas se desarrolla cuando las células de esta glándula generadora de insulina sufren alteraciones que el organismo no controla.

La causa puede ser genética, pero los malos hábitos o determinadas enfermedades también influyen.

Según la FEAD, los factores de riesgo de sufrir cáncer de páncreas son los siguientes:

  • Ser mayor de 60 años.
  • Es más frecuente en hombres que en mujeres.
  • Sufrir diabetes.
  • Tener antecedentes de pancreatitis crónica.
  • Cuando existen mutaciones genéticas adquiridas o hay más casos de cáncer de páncreas en la familia.
  • Los grupos sanguíneos A, AB o B tienen más riesgo.
  • Obesidad.
  • Alcohol y tabaco.

Como verás, algunos como ser hombre o tener más de 60 años no son modificables; pero otros como la obesidad, el alcohol o el tabaco sí se puede prevenir. Y en el caso de enfermedades como la diabetes, tener la enfermedad controlada reduce el riesgo.

Un tumor que no avisa

Las formas más comunes de este tipo de cáncer son los adenocarcinomas, que afectan a las células encargadas de la elaboración de los jugos pancreáticos. Constituyen el 95% de los tumores que aparecen en el páncreas.

“En general, esta patología en fases iniciales no produce síntomas, por lo que suele diagnosticarse en estadios avanzados y su mortalidad es muy elevada, llegando al 90%", señala la Dra. Mileidis San Juan Acosta, especialista en Aparato Digestivo y responsable del Comité de Actividades Fundacionales de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD).

La especialista explica que solo a medida que el cáncer progresa presenta síntomas como:

  • Dolor. Debido a la presión de nervios cercanos u otros órganos.
  • Ictericia. Es la coloración amarillenta de la piel que se produce cuando el tumor comprime la vía biliar.
  • Pérdida de peso y desnutrición. Incluso pueden haber vómitos por una obstrucción del duodeno que impide el paso de los alimentos desde el estómago hasta el intestino.

Pruebas para diagnosticar cáncer de páncreas

Existen varias pruebas para diagnosticar el cáncer de páncreas y conocer su extensión fuera de este órgano.

  • La principal prueba radiológica es la Tomografía Computarizada (TC) o scanner, que muestra si existe tumor, su extensión y si hay metástasis.
  • Para la detección de tumores de menor tamaño o de ganglios linfáticos afectados se procede a realizar una ecoendoscopia que permite tomar biopsias del tumor.
  • La colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) se utiliza para examinar los conductos biliares y pancreáticos.
  • La analítica es una prueba complementaria para estudiar algunas enzimas hepáticas o marcadores que pueden ayudar al diagnóstico en caso de sospecha de cáncer de páncreas.

Opciones de tratamiento

Desde la FEAD señalan que las opciones de tratamientos en este tipo de cáncer son las cirugías, la quimioterapia, y en ocasiones la radioterapia.

"Normalmente se intercalan entre ellas, existiendo varias combinaciones posibles. Se decidirá entre una u otra según la ubicación del tumor, el tamaño, la extensión, si hay ganglios afectados o metástasis, la afectación de los vasos sanguíneos, la edad o la patología asociada", explica la Dra. San Juan.

Cabe aclarar que el cáncer de páncreas no es fácil de tratar porque se suele detectar tarde y por la ubicación del propio tumor.

Y es que el páncreas es un órgano de difícil acceso, localizado a nivel profundo, lo que dificulta la penetración de los fármacos quimioterápicos.

Además, tiene multitud de vasos sanguíneos que lo conectan con el intestino delgado, el hígado, el bazo y el estómago, y no se puede prescindir de ellos.

Esto explica que la mortalidad por cáncer de páncreas sea tan elevada (90%). Es un cáncer complejo y además la ausencia de síntomas provoca que se detecte tarde.

Por eso es tan importante insistir en la prevención y en la detección precoz.