Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Alternativas (menos tóxicas) a la quimioterapia en el cáncer de mama
iStock by Getty Images

La quimioterapia forma parte del tratamiento estándar en algunos tipos de cáncer de mama.

A pesar de los efectos secundarios que provoca –los fármacos quimioterápicos han mejorado mucho en los últimos años, pero todavía tienen importantes efectos indeseados– sigue siendo la primera opción de tratamiento.

  • Es lo que ocurre en pacientes con cáncer de mama temprano HER2 positivo. Se les sigue dando quimioterapia incluso a aquellas mujeres con buen pronóstico, solo con el fin de evitar la reaparición del tumor tras la cirugía.

¿Podría evitarse? ¿Existen alternativas menos agresivas, menos tóxicas que la quimioterapia, pero también eficaces?

Es más que probable, y podrían ser igualmente efectivas. Es lo que pretende demostrar el ensayo clínico PHERGain II, de la compañía de investigación oncológica MEDSIR.

"Dados los efectos secundarios y el impacto de la quimioterapia en la calidad de vida de los pacientes con cáncer de mama temprano, conviene dar con una nueva estrategia terapéutica que permita prescindir de la quimioterapia tradicional en aquellas pacientes que pueden lograr una respuesta similar con un tratamiento menos tóxico", ha explicado el Dr. Antonio Llombart, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Arnau de Vilanova (Valencia) e investigador principal del estudio.

Cáncer de mama HER2 positivo

Una de cada 5 mujeres con cáncer de mama tienen un tumor de este tipo. En el cáncer de seno HER2 positivo:

  • Las células cancerosas tienen demasiada cantidad de una proteína, la HER2, que promueve su crecimiento.
  • Este tipo de cáncer tiende a crecer y propagarse de forma más agresiva.
  • Pero cuando estos tumores se detectan temprano, antes de que se diseminen a otras áreas del cuerpo, se extraen mediante cirugía y se tratan con terapias dirigidas a bloquear la proteína HER2.

Sin embargo, incluso en las pacientes con buen pronóstico, la combinación con la quimioterapia sigue formando parte del tratamiento estándar para prevenir la reaparición del tumor después de la cirugía.

La alternativa de los anticuerpos monoclonales

El estudio PHERGain II tiene por objetivo comprobar que, en pacientes con cáncer de mama temprano HER2 positivo con buen pronóstico, el tratamiento sin quimioterapia puede ser tan eficaz como el estándar que se utiliza actualmente, y que implica el uso de la quimio a pesar de ser más tóxico.

  • Para ello, antes de la cirugía se administrará a las pacientes un tratamiento preoperatorio con trastuzumab y pertuzumab, fármacos dirigidos a bloquear la proteína HER2, sin quimioterapia.

Los tumores serán escaneados mediante resonancia magnética antes y después del tratamiento para analizar los resultados.

Tras la cirugía, en función de la respuesta a la terapia con trastuzumab y pertuzumab, se continuará el tratamiento con la misma combinación de fármacos o bien con T-DM1 (otro fármaco bloqueante de HER2).

El uso de la quimioterapia se reservará únicamente a aquellas pacientes que peor hayan respondido al tratamiento preoperatorio y que, por tanto, tengan peor pronóstico.

qué son los anticuerpos monoclonales

El trastuzumab y el pertuzumab son fármacos que pertenecen a una nueva generación de tratamientos contra el cáncer: los anticuerpos monoclonales.

Según la American Cancer Society:

  • Los anticuerpos monoclonales son versiones sintéticas de proteínas del sistema inmunitario (anticuerpos) que están diseñadas para que se unan a un blanco concreto.
  • En este caso, se unen a las proteínas HER2 en las células cancerosas, lo que ayuda a detener el crecimiento del tumor.

El trastuzumab se usa en el cáncer de mama tanto en su inicio como en etapas avanzadas. A menudo se administra junto a la quimioterapia, aunque se puede utilizar solo.

El pertuzumab suele administrarse en combinación con el trastuzumab y también junto a la quimioterapia.

Estos fármacos no están exentos de efectos secundarios (diarreas, cansancio....) pero presentan mucha menos toxicidad que la quimioterapia.

Efectos secundarios de la quimioterapia

La quimioterapia ha mejorado en los últimos años y, sobre todo, se han reducido las dosis, por lo que los efectos secundarios están mejor controlados. De todas formas, sigue provocando efectos indeseados.

La lista de medicamentos de quimioterapia utilizados en el cáncer de mama es larga (antraciclinas, taxanos, ciclofosfamida, carboplatino, vinorelbina...) y los posibles efectos secundarios que pueden provocar diversos:

  • Caída de cabello, cambios en las uñas o úlceras en la boca.
  • Pérdida de apetito, náuseas, vómitos o diarreas.
  • Riesgo de infecciones.
  • Tendencia a moratones o sangrados.
  • Cansancio.

Normalmente estos efectos desaparecen al acabar el tratamiento pero otros pueden ser permanentes. No ocurre con frecuencia pero puede haber daño cardiaco permanente, problemas de fertilidad, daños en los nervios (neuropatía)...

¿Un futuro con menos quimio?

El ensayo PHERGain-I ya estudió el potencial del tratamiento sin quimioterapia en pacientes con cáncer de mama temprano HER2 positivo y los resultados fueron buenos:

  • Una proporción importante de pacientes tuvo una respuesta patológica completa (es decir, ausencia total de signos de cáncer en el momento de la cirugía) tras recibir tratamiento preoperatorio sin quimioterapia.

"Aunque este nuevo abordaje terapéutico no permitirá que todas las pacientes prescindan de la quimioterapia, sí nos abre las puertas a diseñar nuevas formas de reducir la toxicidad de las terapias antitumorales en función de la respuesta del tumor al tratamiento preoperatorio", ha explicado el Dr. Llombart.

De este modo, sería posible saber en qué pacientes la terapia sin quimio puede alcanzar por sí sola resultados similares a los obtenidos con la quimioterapia, que es lo habitual hoy en día.

Para confirmar que esta estrategia es completamente efectiva y poder implantarla en la práctica clínica habitual, los investigadores realizarán un seguimiento de tres años a las pacientes para conocer su evolución y detectar si la tasa de recaídas es similar a la que ocurre cuando se da quimioterapia.