doctor jorge gomez cerezo
Dr. Jorge Gómez Cerezo

Jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital Infanta Sofía

Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

El ARN como el de las vacunas puede bajar el colesterol
iStock by Getty Images

Las nuevas terapias que utilizan el ARN se configuran como vías prometedoras. Las vacunas de ARN mensajero de la covid han sido el mayor éxito hasta ahora, pero hay más descubrimientos en otros campos de la medicina.

Uno de estos campos es la prevención cardiovascular y el manejo de los problemas de exceso de colesterol en la sangre (dislipemias).

Han aparecido nuevos fármacos de ARN con muy buenos resultados: permiten reducir hasta en un 40% los niveles de colesterol malo (LDL) hasta en un 80% de pacientes.

Cómo actúa el ARN

El ácido ribonucleico (ARN, o RNA porque se usa mucho con sus siglas en inglés) es como un hermano pequeño del ADN. Ya sabes que el ADN es donde tenemos toda la información genética. Es el manual de instrucciones.

  • El ARN es otro tipo de molécula de instrucciones más básicas. Lo que hace es salir del núcleo de la célula e ir al citoplasma, la zona entre el núcleo y la membrana, donde están los nutrientes.
  • En el citoplasma hay unas estructuras, los ribososomas, que componen nuevas proteínas a partir de lo que les dice el ARN.

Lo que hacen las vacunas de la Covid como las de Pfizer y Moderna es enviar un ARN para que entre en la célula y les diga a los ribosomas que creen una proteína de la membrana del coronavirus.

El ARN de las células del hígado tiene un papel esencial en la absorción del colesterol

Lo que se plantea ahora no es exactamente lo mismo. Actúas sobre las moléculas de RNA pero no estimulas que produzca algo, sino lo contrario, que no produzca la proteína”, explica el doctor Jorge Gómez Cerezo, jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital Infanta Sofía.

Cómo puede el ARN bajar el colesterol

Para bajar los niveles de colesterol hay varias formas médicas. La más usada consiste en que el hígado tenga suficientes receptores en sus células que metan el colesterol de la sangre en el interior del hígado.

Una vez en el hígado, este colesterol se degrada y elimina.

Nuestro objetivo es que haya suficientes receptores en el hígado que capten el colesterol LDL y lo degraden”, nos dice el doctor Gómez Cerezo.

Estos receptores no están permanentemente en nuestras células. Hay una proteína que recicla y destruye estos receptores, de manera natural. Esta proteína se llama PCSK9.

  • Lo que han conseguido los investigadores es crear medicamentos que se colocan en el ARN de las células del hígado y le impiden crear esta proteína.

Al no tener tanta proteína PCSK9 no se destruyen tantos receptores y absorbemos mejor el colesterol”, explica

Un medicamento más efectivo

No es el primer medicamento que tiene ese objetivo. “Desde hace cinco años disponemos de otros fármacos que actúan inhibiendo la acción de esa proteína PCSK9“, aclara el experto.

La originalidad de estos nuevos medicamentos es la manera de inhibir la proteína, actuando directamente sobre el ARN de la célula.

El nuevo medicamento contra el colesterol es más fácil de administrar y más eficaz

Con esta técnica ya hay un medicamento en el mercado, el Inclisirán. Se prevé que en unos meses se autorice por parte de la Agencia Europea del Medicamento. Ya se está utilizando con éxito en otros países, como el Reino Unido.

Frente a otros medicamentos tiene dos ventajas:

  • Es más eficaz para reducir el colesterol.
  • Es más fácil de administrar, porque se da solo dos veces al año.

Nos evitará los problemas de adherencia al tratamiento que tienen otros fármacos”, explica el doctor Gómez. El 70% de pacientes con riesgo no controla su colesterol.

A quién está destinado

Es un medicamento pensado para usar en combinación con otros tratamientos. Se dirige a pacientes con problemas serios.

Se destinará a pacientes de riesgo vascular muy alto, por ejemplo personas con antecedentes de ictus o infarto, o al menos cierto riesgo, como pacientes con diabetes mellitus o insuficiencia renal.

Es un tratamiento nuevo muy prometedor, pero hoy tenemos otros medicamentos de menor coste y de probada eficacia que podemos seguir usando”, aclara el doctor.

No es tampoco el único sector donde ya se está trabajando sobre el ARN. “Un ejemplo son los medicamentos que se utilizan en la porfiria aguda”, una enfermedad rara hereditaria que provoca fuertes dolores de estómago.

Los casusa una proteína anómala. Y estos medicamentos evitan que se produzca esta proteína actuando sobre el ARN.

En ningún caso se actúa en el núcleo de la célula, el medicamento no entra allí”, aclara el internista. Una polémica que ya suscitaron las vacunas por desconocimiento de cómo funcionan.