Por Diana Llorens

camaras termicas

La vuelta a la normalidad en comercios, oficinas y locales de ocio ha aumentado las medidas de seguridad y prevención.

La fiebre es uno de los síntomas más frecuentes de la Covid-19 y, por ello, existe una preocupación por detectar la temperatura de las personas antes de acceder a los locales.

¿Qué se considera FiEBRE?

La fiebre es el aumento temporal en la temperatura del cuerpo en respuesta a alguna enfermedad.

La temperatura suele variar en función de muchos aspectos, y también difiere entre personas.

  • Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la temperatura normal de una persona está en torno a los 36,5 y los 37º C.
  • Entre los 37 y los 38º C de temperatura axilar se suele considerar que la persona tiene febrícula.
  • Por encima de los 38º C hablaríamos de fiebre.

La fiebre puede ser un síntoma de la infección por Covid-19, pero obviamente puede haber muchas otras causas.

Además, se sabe que muchas personas con SARS-CoV-2 son asintomáticas, es decir, no presentaran fiebre ni ningún otro síntoma.

También se sabe que las personas pueden contagiar el virus unos días antes de desarrollar síntomas.

Por todo ello, tomar la temperatura no es una medida ni mucho menos definitiva para determinar si una persona tiene Covid-19.

Dispositivos para medir la temperatura

Existen diferentes mecanismos para medir la temperatura de las personas.

  • Termómetros similares a una pistola láser, que toman la temperatura de la frente de la persona a una distancia cercana, aunque sin contacto. Tomar la temperatura de uno en uno puede resultar imposible en sitios con mucha afluencia de personas.
  • Cámaras térmicas o termográficas: existen cámaras termográficas de mano y otras para instalar en los edificios que permiten analizar la temperatura de varias personas al mismo tiempo de forma remota.

¿Cómo funcionan las cámaras térmicas?

Una cámara térmica permite ver en la pantalla la radiación calorífica que emite un objeto o persona, incluso en condiciones de nula visibilidad”, explica Daniel Fisac, Head of Services Iberia de Dräger, empresa fabricante de este tipo de dispositivos.

La cámara, explica Daniel Fisac, “detecta por radiación infrarroja un exceso de temperatura sobre lo predeterminado como ‘normal’”. Este nivel considerado normal se pueden regular de forma sencilla.

Cuando se detecta un exceso de temperatura, aparece una imagen visible con los niveles de energía superiores a los prefijados, que serán un indicativo de que esa persona tiene una temperatura corporal superior a la determinada como normal.

¿Qué usos tienen las cámaras térmicas?

Tradicionalmente, comenta Daniel Fisac, “las cámaras térmicas se han utilizado de manera frecuente durante los trabajos de ayuda y rescate en siniestros, ya que su utilización permite que los trabajos de búsqueda y rescate sean más rápidos y seguros, por ejemplo, en un incendio, en una fuga de mercancías peligrosas, vertidos contaminantes en ríos y lagos, control de contaminantes, etc”.

Precisamente por esta razón, apunta Fisac, “su nivel de precisión es muy elevado”.

Las cámaras térmicas son muy precisas para detectar la fiebre

Actualmente, debido a la pandemia de COVID-19, el ámbito de utilización de este tipo de dispositivos es muy amplio y abarca “cualquier recinto o establecimiento cerrado donde exista un riesgo de contagio entre personas: edificios, empresas, tiendas, bares, restaurantes, etc.”

Si una persona presenta síntomas febriles, la cámara térmica lo identificará de manera inmediata”, indica Daniel Fisac.

¿Dónde se deben colocar las cámaras térmicas?

Siempre se recomienda la instalación de la cámara térmica en los accesos de entrada de cualquier recinto, ya que esto va a facilitar la medición de temperatura por parte de la cámara”, indica Fisac.

Así, si un edificio tiene diversos accesos, como sucede por ejemplo en los aeropuertos o en los grandes centros comerciales, se deberían instalar cámaras en todos ellos.

  • Se recomienda que no haya objetos calientes o fríos en el campo de visión de la cámara térmica, para que el algoritmo de escalado automático de la cámara pueda funcionar correctamente.

¿Cómo se actúa con una persona con temperatura alta?

Las cámaras muestran las diferentes áreas térmicas mediante colores (habitualmente colores azules para las zonas más frías y cálidos para las más calientes).

Así, si alguien presenta una temperatura superior a la establecida, se reflejará en la pantalla de la cámara térmica y la persona encargada de realizar la medición o control lo podrá ver.

Cómo se actúe con la persona que tiene una temperatura elevada dependerá del protocolo de actuación o seguridad que tenga definida cada lugar concreto, pero por lo general se le debería hacer una segunda medición más particular y a partir de ahí decidir el protocolo.

Problemas de privacidad

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha expresado su preocupación por la toma de temperatura en comercios, centros de trabajo y otros establecimientos que según indican, se están realizando sin el criterio previo y necesario de las autoridades sanitarias.

La temperatura corporal, indican desde la AEPD, es en sí misma un dato de salud. Alertan de que “a partir de él, se asume que una persona padece o no una concreta enfermedad, como es en estos casos la infección por coronavirus”.

El hecho de que la temperatura se tome en espacios públicos puede implicar, según como sea el protocolo de actuación del establecimiento, que al denegar el acceso a la persona se estén desvelando datos de salud privados a quienes se encuentren en su entorno.

Desde la AEPD recuerdan que este tipo de operación supone un tratamiento de datos personales que, como tal, debe ajustarse a las previsiones de la legislación correspondiente”.

  • El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) contempla que en situaciones especiales (como sería la pandemia actual) se pueden recoger datos se salud como la temperatura sin consentimiento de los interesados.
  • Es decir, las personas no se pueden negar a someterse a la toma de temperatura sin perder, al mismo tiempo, la posibilidad de entrar en los edificios a los que pretenden acceder.

Sin embargo, en esta situación especial se deben seguir una serie de normas para garantizar los derechos y la privacidad de las personas.

En el caso de las cámaras térmicas, concreta la AEPD, en la medida en que pueden ofrecer posibilidades adicionales a la toma de temperatura (como registrar en video), deben ser utilizadas prestando especial atención a los principios de limitación de finalidad y minimización de datos establecidos por el artículo 5.1 RGPD”.

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