Asesorado por Anna Planas, investigadora del Instituto de Investigaciones Biomédicas, dependiente del CSIC

Por Pablo Cubí, periodista

casos graves leves coronavirus

¿Sabías que hay pacientes que han fallecido en esta pandemia cuando ya no tenían el coronavirus?

Pese a que se ha conseguido eliminar el virus, el sistema inmunológico ha provocado una reacción excesiva que resulta fatal en el organismo.

  • Los especialista lo denominan una tormenta de citoquinas.

Esta complicación es uno de los misterios que los investigadores intentan descifrar.

¿POR QUÉ SOBREACTÚA NUESTRO SISTEMA?

Es muy destacable en la infección por este coronavirus el hecho de que algunas personas apenas tienen síntomas y con otras se encarniza.

La respuesta diferente a la Covid-19 puede estar en los genes

Y a pesar de que los mayores de 70 años son los más vulnerables, también hay personas más jóvenes y sin patologías previas que responden mal.

¿Por qué estas diferencias? Es lo que se han preguntado investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Es algo que nos llamó mucho la atención y pensamos que una hipótesis podría ser la variabilidad genética de la población”, explica la investigadora Anna Planas, del Instituto de Investigaciones Biomédicas, dependiente del CSIC.

UNA INVESTIGACIÓN COMPARA GENES

Esta hipótesis es la base del estudio que están haciendo.

Básicamente, el trabajo consiste en:

  • Se hace una analítica de una serie de pacientes graves y otros leves.

Se han buscado todos pacientes menores de 65 años y que no tienen otras patologías, pues algunos problemas crónicos, como diabetes o hipertensión, pueden distorsionar los resultados.

  • Se analiza el ADN, con el objetivo de ver posibles diferencias.

Se estudian especialmente los genes relacionados con la inmunidad.

Lo ideal es que hubiera un único gen diferencial, aunque no descartamos que pudieran ser más”, explica la investigadora.

Se quire llegar a comparar el ADN de más de mil pacientes

El proyecto es grande y se analizarán primero doscientos pacientes y se quiere llegar hasta más de mil, por lo que no se esperan resultados de manera inmediata.

UN POSIBLE VALOR DE PRONÓSTICO

Si se confirmara que unos genes aumentan la predisposición a tener una variante grave, podría tener utilidad para identificar las personas más susceptibles a esta enfermedad.

Los logros son varios:

  • Es un método de prevención. Una vez detectados esos genes, mediante análisis se podría testar a las personas y ver quién tiene más riesgo.
  • A nivel de pronóstico nos permitiría prepararnos y actuar de manera diferente, a sabiendas de que esa persona tiene más riesgos.
  • También abriría la vía a tratamientos. “Su conocimiento puede servir para buscar dianas terapéuticas”, añade Planas.

¿QUIÉN ESTÁ MÁS EN RIESGO AHORA?

Las estadísticas han dado algunas pistas sobre quiénes tienen más riesgo.

Eso no quiere decir que otros no tengan riesgo. “No significa que solo van a ser los hombres los que sufran casos graves”, recuerda Planas.

No hay ningún grupo de población que no haya tenido casos graves

No hay ningún sector de la población que en mayor o menor medida no se haya visto afectado. Incluso, aunque muy minoritarios, ha habido casos graves entre los niños.

LOS OTROS FACTORES POSIBLES

A la espera de que este y otros estudios genéticos en marcha establezcan el peso específico que tiene el factor genético en el agravamiento de la Covid-19, ya hay algunas pistas que se han podido constatar.

  • La carga viral: un solo virus no provoca una infección de Covid-19. Hay una cantidad de virus necesaria. Se denomina la “dosis infectiva mínima”.

Una carga de virus muy alta puede hacer que el sistema inmune se vea sobrepasado y la situación del paciente se agrave. El virus baja hacia los pulmones convirtiéndose en una neumonía.

  • La madurez del epitelio nasal. La mucosa de la nariz y garganta es la primera puerta de entrada del virus a nuestro cuerpo. Una enzima en las células del epitelio permitían la entrada del coronavirus.

Un estudio de la Universidad de Harvard comprobó que los niños tienen menos de esas enzimas porque aún están en desarrollo. Eso podría explicar por qué se contagian menos y con casos menos graves.

Tags relacionados